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Dispraxia: Causas, Síntomas, Diagnóstico y Tratamientos.

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La dispraxia es un trastorno del desarrollo neurológico que dificulta la coordinación y la ejecución de movimientos. Aunque aparece principalmente en la infancia, sus efectos pueden perdurar y coexistir con otros trastornos. La intervención temprana, el apoyo de la familia y un enfoque de equipo entre educación y salud fortalecen la gestión de los síntomas. Es clave comprender que la dispraxia es multifactorial y manejable con recursos adecuados.

Qué es la dispraxia

La dispraxia es un trastorno que afecta la capacidad de ejecutar habilidades motoras, tanto gruesas como finas, y la coordinación. Sus síntomas pueden percibirse como torpeza; de hecho, también se la conoce como trastorno de la coordinación del desarrollo (TCD), término que cada vez se utiliza más.

Según un informe de 2007, la dispraxia afecta entre el 6% y el 10% de los niños. Se estima que alrededor del 2% presenta síntomas graves y otro 10% síntomas más leves. La condición suele coexistir con al menos un trastorno de aprendizaje o desarrollo.

Señales y comorbilidades

Entre las comorbilidades más comunes se encuentran:

  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
  • Dislexia
  • Discalculia
  • Disgrafía
  • Problemas de procesamiento sensorial
  • Dificultades en el funcionamiento ejecutivo (memoria y cognición)

Señales en la infancia

Los signos de la dispraxia durante la infancia pueden incluir:

  • Retrasos en gatear y caminar
  • Dificultades con habilidades motoras finas, como sostener utensilios y lápices, abrochar cremalleras y botones, y usar tijeras
  • Problemas de coordinación que dificultan saltar o atrapar una pelota
  • Irritabilidad general
  • Posturas corporales torpes
  • Dificultades con la escritura y la mecanografía
  • Problemas de alimentación o sueño

La dispraxia no es la única causa de retrasos del desarrollo. Si piensa que su hijo puede presentar un desarrollo retrasado, es importante consultar a un profesional médico o de salud mental para determinar la causa y encontrar el tratamiento adecuado.

Qué la causa

La causa exacta de la dispraxia no está clara, pero los expertos creen que puede deberse a variaciones en la forma en que las neuronas del cerebro se desarrollan. Sin embargo, hay factores de riesgo conocidos:

  • Sexo: Los varones se ven afectados hasta 4 veces más que las mujeres, según un estudio de 2007.
  • Peso al nacer y prematuridad: El bajo peso al nacer y el nacimiento prematuro son factores de riesgo significativos.
  • Genética: Un estudio de 2021 identificó genes que podrían aportar información sobre la biología de la dispraxia.

Diagnóstico

Antes de diagnosticar la dispraxia, un médico debe descartar otras causas físicas o neurológicas. Pueden evaluarse la audición y la visión para descartar causas sensoriales. Se examinan:

  • Habilidades motoras
  • Habilidades cognitivas
  • Fuerza
  • Equilibrio
  • Coordinación

Es posible que se pida al niño que dibuje, coloree, trace formas o ensarte cuentas para evaluar la motricidad fina. El médico puede preguntar sobre hitos del desarrollo y preocupaciones por hitos perdidos, así como sobre la vida escolar y familiar.

Los siguientes profesionales pueden diagnosticar dispraxia en niños:

  • Pediatra
  • Pediatra del desarrollo
  • Psiquiatra infantil
  • Neuropsicólogo pediátrico

A veces, uno o más expertos trabajan juntos para el diagnóstico.

Tratamiento y manejo

La dispraxia no tiene cura. Un pequeño número de niños supera los síntomas, pero la mayoría conservará la condición a lo largo de su vida. Con el soporto adecuado, las personas pueden gestionar mejor los síntomas. Existen varias opciones de tratamiento y la adecuada depende de factores como la gravedad y las comorbilidades.

Terapia ocupacional

La terapia ocupacional suele ser la primera línea de tratamiento. Se centra en mejorar las habilidades motoras finas mediante la práctica repetida. Estas habilidades pueden incluir escribir a mano, usar tijeras, atarse los zapatos y manejar botones y cremalleras.

Terapia física

La terapia física también puede ayudar a la dispraxia, enfocándose en mejorar las habilidades motoras gruesas. Al igual que la terapia ocupacional, gran parte de la intervención es práctica y dirigida a tareas. Mejorar el equilibrio y el tono muscular son objetivos importantes.

Terapia del lenguaje

Los niños con dispraxia a menudo presentan otras dificultades de aprendizaje, como problemas de habla o lenguaje. Un logopeda puede ayudar a encontrar formas de comunicarse, con ejercicios de labios y lengua, control de la respiración y práctica de ciertos sonidos.

Tratamiento psicológico

El tratamiento psicológico puede ayudar a los niños a construir la autoestima, lo que facilita afrontar las dificultades motoras y los retos escolares. El apoyo psicológico ha ganado importancia y puede incluir terapia cognitivo-conductual (TCC) y terapia de aceptación y compromiso (ACT). También puede ser beneficioso el apoyo en grupo para compartir experiencias y estrategias de afrontamiento.

Programas escolares

Involucrar a la escuela en el plan de tratamiento puede ser de gran ayuda. Algunos niños con dispraxia pueden beneficiarse de un Plan Educativo Individual (IEP) o de un plan 504 en la escuela. Estos planes pueden permitir que el niño reciba terapia ocupacional o física en la escuela, lo que puede suponer menos interrupciones que desplazarse para recibir servicios.

Una nota sobre IEP/504

La diferencia entre un IEP y un plan 504 radica en la cantidad de adaptaciones que el niño puede necesitar para tener éxito en la escuela. Es importante valorar los pros y contras de esta decisión para su hijo. Estos planes suelen permanecer en el historial del niño a medida que cambia de centro educativo. Puede informarse sobre estos planes y sus diferencias consultando a profesionales de educación.

Apoyo familiar y participación de los padres

Si su hijo tiene dispraxia, existen recursos para ayudarle a afrontarla. Al apoyar a su hijo durante el proceso de diagnóstico, puede buscar grupos de apoyo o grupos en redes sociales para padres de niños con la misma condición.

Próximos pasos

Obtener un diagnóstico formal y un apoyo escolar es invaluable para usted y para su hijo. Contar con el apoyo de otras personas en una situación similar también puede ser beneficioso. Para su hijo, disponer de alguien con quien hablar sobre vivir con dispraxia, ya sea de forma individual o en grupo, puede ayudarle a afrontar la realidad del diagnóstico y a aprender habilidades de afrontamiento, así como consejos para gestionar tanto en la escuela como en casa. Para usted, conversar con otros padres, ya sea en persona o en línea, puede ayudarle a aprender estrategias para formar un equipo de atención y gestionar los servicios educativos de la escuela de su hijo. También puede encontrar alivio al conversar con otras personas con experiencias similares.

Vídeo sobre Dispraxia: Causas, Síntomas, Diagnóstico y Tratamientos.

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.