Duelo: los síntomas físicos y mentales del duelo
El duelo es un proceso que afecta tanto al cuerpo como a la mente y puede durar mucho más allá de la pérdida. Buscar apoyo y avanzar hacia la aceptación ayuda a muchas personas a sanar. Este artículo explora las distintas formas de duelo, sus efectos y las estrategias que pueden facilitar una adaptación saludable, sin ofrecer consejos médicos personalizados.
Qué es el duelo y qué efectos tiene
El duelo toma muchas formas y tiene múltiples efectos. Cuando experimentas la muerte de un ser querido, ya sea un miembro de la familia, un amigo o una mascota amada, el impacto del duelo persiste mucho más allá de la pérdida. El duelo conlleva numerosos estresores secundarios, tanto mentales como físicos. Puedes enfermar con mayor facilidad. Tienes un mayor riesgo de ciertas enfermedades y un mayor riesgo de depresión y ansiedad. Tus relaciones con amigos y familiares pueden cambiar. Si cuidabas de esa persona, podrías haber perdido parte de tu rutina diaria, o a la persona que era tu confidente más cercano. Puedes sentirte deprimido, enfadado, aliviado o todas estas emociones a la vez.
Signos y síntomas del duelo
Algunas personas piensan que el duelo solo implica sentirse tristes. Pero puede ser mucho más intenso, psicológica y físicamente, cuando se pierde a alguien a quien se ama. Al enfrentarte al duelo, podrías experimentar los siguientes signos, síntomas y condiciones:
- dificultad para dormir
- pérdida de apetito
- depresión
- ansiedad
- trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- mayor susceptibilidad a la enfermedad, o mayor riesgo de enfermedades agudas o crónicas
- ideación suicida
Investigaciones sugieren que síntomas físicos como náuseas, pérdida de apetito y dificultad para dormir son comunes tras el duelo. El duelo puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas de salud crónicos, como diabetes, hipertensión y diverticulitis. el estrés asociado al duelo puede afectar al corazón, con una condición conocida como miocardiopatía de Takotsubo (síndrome del corazón roto).
Un pequeño estudio en Irlanda sobre personas afectadas por el suicidio de un ser querido encontró que el 24% presentaba signos de al menos depresión moderada y alrededor del 18% tenía al menos ansiedad leve. Otro estudio vinculado a la soledad en el duelo relacionó un aumento de la ideación suicida, incluso entre quienes sufrían la pérdida por suicidio.
Factores que influyen
Factores que contribuyen a cuán fuertemente se ve afectado por el duelo incluyen la naturaleza de la relación con la persona amada, la forma en que murió y las circunstancias alrededor de su fallecimiento. Puedes haber perdido a tu hijo, a tu cónyuge o a un familiar cercano; también la muerte por suicidio de un ser querido o la pérdida de una mascota que estuvo enferma y murió repentinamente. Estos son ejemplos de situaciones que pueden influir en la intensidad y duración del duelo, pero no son los únicos.
- La naturaleza de la relación con la persona fallecida
- La forma de morir y las circunstancias alrededor de la muerte
- Ejemplos: perder a un hijo; perder a un cónyuge; muerte por suicidio de un ser querido; muerte repentina de una mascota querida
Normalmente, suele tomar alrededor de un año dejar de sentir el duelo de forma intensa. Pero para algunas personas, el duelo se transforma en duelo complicado. El duelo complicado, que afecta del 2,4% al 6,7% de las personas tras una pérdida, puede intensificarse y persistir con el tiempo. Si frecuentemente estás bajo estrés, te cuesta adaptarte a nuevas situaciones o has experimentado traumas y duelos previos, podrías ser especialmente susceptible de desarrollar duelo complicado.
Cómo gestionar el duelo
El duelo es intensamente personal, y la forma de hacer frente a la pérdida varía entre personas, incluso entre quienes viven la misma pérdida. Pero hay formas útiles de afrontarlo en diversas circunstancias de pérdida.
- Un examen de 17 estudios sobre niños que perdieron a sus padres encontró que los grupos de apoyo ayudaron tanto a los niños como a sus cuidadores supervivientes tras la pérdida.
- Un grupo de apoyo al duelo, general o dirigido a un tipo específico de pérdida, puede ayudar a sentirse menos solo y facilita hablar con personas en circunstancias similares.
- Un estudio de padres que perdieron a sus cónyuges mostró que un programa orientado a mitigar los síntomas del duelo —aprendizaje de habilidades de afrontamiento, reducción del estrés y mejora de las relaciones— redujo la depresión y la ansiedad y aumentó las habilidades de afrontamiento con el tiempo.
- En un estudio de padres cuyos hijos fallecieron en unidades de cuidados intensivos pediátricos, el 59% pidió hablar con el médico de su hijo en los días siguientes a la muerte. Poder conversar con la persona que atendió a su hijo al final de la vida les proporcionó apoyo emocional y claridad sobre las circunstancias.
- Un estudio de 2020 sobre profesionales médicos que ayudan a familias a afrontar las muertes por COVID-19 subrayó la importancia del contacto entre el personal sanitario y las familias tras una muerte.
- Las familias que recibieron notas personales sobre su ser querido o ayuda para planificar un funeral indicaron que estos gestos les ayudaron a encontrar el cierre.
En general, cuanto más apoyo social recibes, menos aislamiento sientes y más puedes hablar de las circunstancias de tu pérdida, más manejable será el duelo. Sin embargo, hay personas para las que el duelo se intensifica con el tiempo en lugar de disminuir, y si eso te ocurre, puede ayudar hablar con un profesional de la salud mental. Si tienes ideas suicidas, busca apoyo profesional de inmediato.
Cuándo ver a un médico
En una revisión, el 94% de las personas con duelo reciente indicó que necesitaban ayuda para gestionar su duelo, pero solo la mitad recibió ayuda y solo el 40% se sintió satisfecho con el apoyo recibido. En general, si el duelo te inmoviliza más de un año después de la pérdida y afecta tu vida diaria, podría ser útil hablar con un profesional de la salud, ya sea tu médico de cabecera o un terapeuta de confianza. Si tu duelo se vuelve complicado, ver a un terapeuta especializado en duelo o asistir a un grupo de apoyo puede ayudar.
Próximos pasos
El duelo es duro, complejo y personal. Su dificultad refleja el amor que sentías por la persona que perdiste. Con el tiempo suele mejorar, aunque, a diferencia del dicho, no siempre lo cura todo.
- Activa tus redes de apoyo: familia, amigos, vecinos.
- Si te sientes solo, un grupo de apoyo podría ayudarte.
- Si no sabes dónde buscar, pregunta a tu médico o consulta nuestra guía de recursos.
- Si, tras un año, te resulta imposible funcionar por la intensidad del duelo, podría haber duelo complicado y quizá convenga buscar ayuda de un terapeuta especializado en duelo.
- Sobre todo, no estás solo. Hay ayuda y recursos disponibles.
Vídeo sobre Duelo: los síntomas físicos y mentales del duelo
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.