El papel de un padre: responsabilidades e importancia
Lo que define a un padre en Estados Unidos ha cambiado con cada generación, adaptándose a los desafíos y oportunidades de su tiempo. Cada familia puede incluir padres biológicos, padrastros, padres adoptivos o cuidadores a tiempo completo; la paternidad ya no se entiende de una única manera. Las responsabilidades y prioridades varían según la época, la pareja y las circunstancias de cada hogar.
La paternidad en constante evolución
Según datos del Censo de Estados Unidos, se estiman 72 millones de padres en el país; 29 millones de ellos son también abuelos. En 2020, alrededor del 70% de los niños estadounidenses vivían con dos padres, aproximadamente el 20% con la madre solamente, el 5% con el padre únicamente y un 5% sin ningún progenitor presente. Estas cifras reflejan la diversidad de estructuras familiares y la variedad de roles que puede desempeñar un padre en la vida de un niño.
La diversidad de las estructuras familiares
En este artículo reconocemos la importancia de todo tipo de familias para criar a los niños. Independientemente del género o la identidad de los padres, o del número de personas que asuman un rol parental dentro de una familia, cualquier grupo dedicado a criar a un niño feliz, sano y realizado es válido. Este texto se centra en el rol de la “paternidad” y se aplica a cualquier persona que sienta que cumple ese papel en la vida de un niño.
El rol del padre en el desarrollo infantil
El papel de un padre puede empezar incluso antes de que nazca el hijo. La etapa del embarazo puede ser un momento para vincularse con la pareja y apoyarla durante el proceso, asistiendo a revisiones médicas y dialogando sobre un plan de parto y estilos de crianza antes de la llegada del bebé. También es útil informarse sobre el desarrollo semanal del bebé y lo que la pareja embarazada experimenta semana a semana. Aunque parezcan acciones pequeñas, pueden contribuir muchísimo a sentar una base de confianza entre los padres que se mantiene a medida que el bebé llega. De hecho, un estudio reciente mostró que, entre parejas con mayor conflicto conyugal, los hijos reportan con frecuencia una menor sensación de apego seguro hacia sus padres. Tomar tiempo al inicio del embarazo para fortalecer la confianza de la pareja y centrarse en la relación puede reducir el conflicto y, más adelante, favorecer el apego del hijo hacia el padre.
Construcción de confianza y apego
«Los padres son uno de los primeros vínculos afectivos que establecen los niños», señala la Dra. Jessica Myszak, psicóloga infantil y directora del The Help and Healing Center. «Este apego temprano sienta las bases para las relaciones futuras; a través de estas primeras relaciones, los niños aprenden que pueden confiar y depender de los demás». Los niños buscan estabilidad y comienzan a construir confianza con sus padres desde una edad muy temprana. Al demostrar que estás presente y eres confiable, puedes ayudar a que esos lazos perduren en la vida adulta y, a su vez, influir en cómo perciben el mundo y abordan las relaciones con otras personas.
Modelar relaciones saludables
«Cuando un padre participa de forma activa en la vida del niño, especialmente si mantiene una relación de pareja saludable, ese niño crece con una identidad más positiva y una autoestima más alta», indica Nicholas Hardy, trabajador social clínico y psicoterapeuta. «Cuando un padre está muy presente, se ofrece consistencia y una estabilidad muy necesaria». Por el contrario, la ausencia de un padre puede afectar la capacidad del niño para forjar relaciones saludables y moldear creencias inconscientes sobre las relaciones de forma poco favorable.
La responsabilidad cambiante de los padres
«El papel de los padres ha cambiado claramente con el tiempo», explica Myszak. «Hace décadas, los padres participaban menos en las tareas del hogar y contribuían principalmente a través de su trabajo; ahora es más frecuente que haya dos adultos trabajando, lo que exige una mayor división del trabajo doméstico». Este cambio ha traído beneficios para muchos padres en sus relaciones familiares y matrimonios. La ciencia y la experiencia muestran que la crianza compartida y la equidad de género fortalecen la satisfacción con el matrimonio, la satisfacción parental y la crianza de niños sanos. Además de realizar más tareas de crianza, como cambiar pañales y alimentar, los padres también han asumido roles de apoyo emocional, especialmente si pasan más tiempo en casa y trabajan menos. Sin embargo, estos cambios pueden resultar desafiantes para algunos padres que ven en la imposibilidad de ser el principal sostén económico un fallo, a pesar de su deseo de involucrarse más en la crianza.
Desafíos y salud emocional
Un estudio de 2018 señaló las necesidades de algunos padres recientes que expresaron ganas de participar más en la coparentalidad y en estrechar el vínculo con su hijo, aunque eso pueda acarrear un aumento temporal del estrés. El énfasis creciente en los padres como cuidadores emocionales ha llevado a conversaciones más abiertas sobre cómo el nacimiento de un hijo puede afectar la salud mental de un padre. Aunque los signos de depresión posparto se discuten con frecuencia en madres, también se está hablando de ello en nuevos padres. Se estima que alrededor del 10% de los hombres pueden experimentar depresión en el periodo de 3 a 6 meses tras el parto, por lo que es importante reconocer y buscar ayuda si es necesario.
Qué hacer como padre: pautas útiles
- Conoce a tus hijos: a medida que crecen, ellos descubrirán nuevos intereses y querrán compartirlos contigo. Los niños buscan participación y atención de sus padres; hazte experto en tu propio hijo: qué le gusta comer, quiénes son sus amigos, qué le asusta y cómo expresa sus emociones a través de su comportamiento.
- Deja que tus hijos te conozcan: los niños son curiosos y quieren aprender sobre el mundo. Invítalos a compartir tu vida diaria: permitirles ayudarte a hacer cosas simples, como llenar el depósito, cocinar tu plato favorito o asistir a un partido o museo que te guste. Abrirte emocionalmente les ayuda a no cerrarse.
- Piensa en tu infancia: reflexionar sobre cómo te criaron y qué prácticas funcionaron o no puede ayudar a diseñar tu propia crianza. «Nuestros padres también aprendían», y esa experiencia puede orientar tus prácticas actuales.
- Trata a tu pareja y a la familia con amabilidad y respeto: el hijo aprende observando cómo tratas a los demás. Si demuestras respeto, es más probable que él o ella adopte conductas similares en el futuro.
- Perdónate y busca ayuda si la necesitas: ser padre puede ser estresante y nadie lo hace perfecto. Si cometes un error o te excedes tras un día agotador, corrige y continúa. Si afrontas problemas como manejo de la ira o adicciones, considera buscar ayuda profesional; mejorar para tus hijos es una decisión valiente y no hay que sentir vergüenza por pedir apoyo.
Mirando hacia el futuro de la paternidad
Un modelo de padre puede surgir de casi cualquier lugar: padres adoptivos, familiares o incluso hermanos mayores pueden actuar como modelos para un niño. Aunque la figura paterna es importante para el desarrollo, no es un requisito imprescindible para que un niño crezca, se desarrolle y lleve una vida plena. Lo esencial es que el niño se sienta seguro y respaldado mientras aprende y crece. «Ver a un padre actuar con integridad en sus actividades diarias y expresar su función de distintas maneras es clave», comenta Hardy. «Por ejemplo, es fundamental que los niños vean a su padre ser un trabajador constante, pero también empático ante las necesidades sociales y emocionales de quienes lo rodean; esto establece un estándar que influirá en generaciones y en el mundo que les rodea».
Vídeo sobre El papel de un padre: responsabilidades e importancia
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.