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¿Eres un padre acosado?

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¿Alguna vez has visto a un niño hostigar o mandar a sus padres? ¿Un menor que les habla con desprecio o incluso se burla de ellos? Es vergonzoso, ¿verdad? Hace una o dos generaciones sería impensable que los hijos acosaran a sus padres. Hoy, casi todos conocen a un progenitor acorralado por su hijo. En la vida real, esta dinámica se observa a diario en parques y centros comerciales.

Qué sucede cuando un niño intimida a sus padres

En la superficie parece que un niño enfadado acosa a un padre que está demasiado cansado para decir basta. Sin embargo, hay mucho más en juego: a menudo el menor ha aprendido a explotar las inseguridades de sus padres para obtener lo que quiere.

Y lo peor: cuanto más ceden ante rabietas, amenazas y manipulaciones, más difícil resulta romper estas pautas de acoso. A medida que el poder se desvanece, los niños incrementan su agresividad. Al detectar una vacante en el liderazgo, comienzan a perder el respeto y a asumir, irónicamente, el rol de educadores de sus propios padres.

A lo largo de los años he escuchado a cientos de progenitores hostigados en mi consulta. Aunque proceden de culturas y comunidades complejas, el patrón de acoso de sus hijos es sorprendentemente similar y desalentador.

¿Qué padres son más propensos a ser acosados por sus hijos?

Padres criados en hogares con normas excesivamente rígidas

Los padres que crecieron en hogares con una disciplina extremadamente severa tienden a ser demasiado liberales y permisivos con sus propios hijos. Buscan deshacer su infancia dolorosa otorgando libertad y permisos que a ellos se les negaron. Al no abordar el comportamiento dominante de su hijo y al gratificar de forma constante sus demandas, facilitan el acoso y fomentan un sentido de derecho y privilegio en sus hijos. Esta reacción frente a una crianza autoritaria del pasado está en el corazón del dilema del padre o la madre acosados que vemos hoy.

Padres con ausencia o negligencia parental

Los adultos que vivieron ausencia o negligencia parental a menudo tienen dificultades para criar. No tuvieron un modelo parental para internalizar ni un ejemplo a seguir. Ante decisiones difíciles, delegan a su pareja o incluso a sus hijos. Les resulta más cómodo ser amigos que padres. Aunque puede parecer atractivo, así provocan irritación en los niños; en el fondo desean que sus padres sean padres, no compañeros de juego.

Cómo empezar a restablecer la relación y la autoridad parental

Para terminar el desafío de acoso en casa, necesitas un nuevo conjunto de herramientas de crianza. Comienza con estos pasos simples:

  • Conócete a ti mismo y tu historia. En mis libros y talleres invito a reflexionar sobre la crianza de tu infancia para comprender mejor a tu hijo y decidir de forma más consciente el estilo que quieres practicar.
  • Haz elecciones nuevas. Mantener límites y rutinas, incluso frente a la resistencia de tu hijo, ayuda a reducir la ansiedad y favorece un manejo más adecuado de emociones e impulsos.
  • Cuídate a ti mismo. Muchos padres acosados viven en un estado de autocuidado deficiente. Practicar hábitos saludables y pasar tiempo con amigos es fundamental para ser un buen modelo.
  • Busca apoyo. Acude a la escuela, a familiares, a amigos y a profesionales de la salud mental. Rompe el silencio y forma un equipo de apoyo para afrontar la situación.
  • Disfruta de tiempo juntos. Si pasas el tiempo entre quejas y exigencias, es natural que tu hijo te responda con negatividad. Busca momentos de juego y ocio para reconstruir la conexión y disminuir la negatividad.

Es posible que descubras que no estás solo; muchas familias lidian con problemas similares y se benefician de estrategias y apoyo.

Si eres un padre acosado, no te angusties: todos caemos en ello a veces. Pero lo importante es establecer límites y buscar apoyo para recuperar la armonía familiar.

Vídeo sobre ¿Eres un padre acosado?

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.