¿Es hora de terminar la terapia? Cómo saber si deberías dejarla.
Cuando buscas terapia con metas específicas, es natural preguntarte si ha llegado el momento de dejarla al alcanzar esos objetivos. A veces partir resulta más agridulce que triste, especialmente si dejas a un terapeuta que conoce tus ideas más íntimas y te ayuda a atravesar momentos difíciles. No siempre es fácil decidir cuándo terminar; quizá convenga una pausa o una revisión conjunta.
Planificación de la finalización de la terapia
El Dr. Gregory Scott Brown, médico y psiquiatra con base en Austin, señala que la duración prevista de la terapia debe discutirse durante la primera sesión. Si el terapeuta no lo aborda, el paciente debería preguntar: “¿Cuánto tiempo voy a estar en terapia? ¿Qué debo esperar? ¿Cómo sabré cuándo es momento de dejarla?”.
Si ya llevas tiempo y no se ha planteado este tema, o si ya no te sientes cómodo con la relación terapéutica, hay varios aspectos a considerar al decidir si dejarla o buscar un cambio.
- ¿Cuánto tiempo voy a estar en terapia?
- ¿Qué debo esperar de la terapia?
- ¿Cómo sabré cuándo es el momento de dejar la terapia?
¿Es válido tomarse una pausa de la terapia?
Sí, es correcto pausar las sesiones, aunque la duración de la pausa puede depender de la causa por la que acudiste en primer lugar. Existen muchas razones para buscar terapia, como el tratamiento y manejo de síntomas de condiciones como la ansiedad, la depresión o el duelo por la pérdida de un ser querido. El tiempo que se tarda en ver avances suele depender del motivo de la terapia.
“Puede haber momentos en que detener o pausar la terapia sea necesario”, indica Beth Westbrook, PsyD, psicóloga clínica especializada en psicoterapia en Portland, Oregon. “También puede haber momentos en que convenga quedarse un poco más hasta lograr hitos.” Por ejemplo, si estás manejando: la depresión, el trastorno bipolar o el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
abandonar el tratamiento de forma abrupta puede intensificar algunos síntomas o retrasar la recuperación. Considera trabajar con tu terapeuta para fijar metas y, después, crear una cronología para alcanzarlas. También pueden surgir motivos como limitaciones económicas. Si ese es tu caso, habla con tu terapeuta sobre opciones más asequibles para gestionar los síntomas durante la pausa. Westbrook sugiere contar con apoyos alternativos a los que acudir si fuera necesario: grupos de autoayuda, familiares y amigos o un mentor. Los grupos de apoyo también pueden ser útiles.
Factores a considerar al contemplar abandonar o cambiar de terapeuta
El concepto de “encaje terapéutico” describe la fortaleza de la relación entre cliente y terapeuta. Como en cualquier relación, no siempre existe una compatibilidad perfecta. No significa necesariamente que la persona sea un mal terapeuta; podría preferirse otro enfoque psicoterapéutico o no sentirse la química adecuada. las relaciones pueden cambiar; lo que antes funcionaba puede dejar de hacerlo. Esto es natural, y sentirse incómodo no siempre significa que sea culpa tuya o del terapeuta.
Si aún necesitas terapia pero detectas señales que podrían indicar que tu profesional no es la mejor opción, buscar a otro profesional podría ser el siguiente paso.
Cómo saber cuándo es el momento de terminar o cambiar de terapeuta
Diseñar un plan junto con tu terapeuta puede facilitar una transición suave. También es importante explorar cómo te sientes y cuáles son tus metas a partir de ahora. Terminar la terapia puede ser una opción si sientes que ya has alcanzado los objetivos y has desarrollado las habilidades para seguir adelante.
Considera cambiar de terapeuta si: sigues sintiéndote incómodo o inseguro con tu terapeuta actual; tus necesidades han cambiado y necesitas un profesional con otra especialidad; sientes que no avanzas; no te sientes escuchado; te gustaría probar otro tipo de psicoterapia.
Transición consciente: puntos clave para avanzar
Existen muchas razones para sentir que necesitas detener la terapia. Si te sientes inseguro o incómodo durante las sesiones, no siempre es motivo suficiente para abandonar. Habla con tu terapeuta sobre tus sensaciones; podrían proponerte un periodo de transición con menos sesiones al mes o explicarte por qué creen que dejarla ahora es lo más adecuado. Si has perdido la confianza en tu terapeuta pero sigues viendo beneficios, podrías valorar cambiar a un profesional diferente.
“Los terapeutas son comunicadores profesionales”, afirma Brown. “Estamos entrenados para mantener conversaciones difíciles y también para las que resultan más confortables.”
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Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.