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¿Ese sonido te molesta? Podría ser misofonía.

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¿Sueles enfadarte, irritarte o sentir ansiedad ante ruidos cotidianos? Podría tratarse de la misofonía, una condición que va más allá de la simple molestia y puede generar un sufrimiento emocional considerable. Quienes la padecen a veces reorganizan su vida en torno a ella. Sonidos como masticar, respirar o golpecitos de dedos pueden provocar malestar emocional y síntomas físicos.

¿Qué es la misofonía?

La misofonía es una condición en la que una persona experimenta reacciones físicas y emocionales negativas ante ciertos ruidos. A menudo, estos ruidos son cotidianos y proceden de otras personas o de mascotas. Las respuestas pueden ir desde irritación hasta enojo intenso o ansiedad. Existen varios términos para describir la sensibilidad al sonido, y cada uno tiene rasgos específicos. En comparación con otras experiencias sensoriales, la misofonía se caracteriza principalmente por la reacción emocional frente al sonido, independientemente de su volumen.

Desencadenantes comunes

  • Sonidos repetitivos, nasales u orales de personas o mascotas
  • Ejemplos típicos: masticar, hacer clic con bolígrafos, chasquidos de chicle, golpecitos de dedos, silbidos o respiraciones ruidosas
  • No siempre provienen de otras personas; sonidos como el tic tac de un reloj o cajones que se abren también pueden desencadenar la reacción

Señales y síntomas

Las señales de la misofonía pueden variar de una persona a otra, pero con frecuencia incluyen:

  • Emocionales: enojo, irritación, disgusto, rabia y ansiedad
  • Físicos: presión en el pecho, sudoración, aumento del ritmo cardíaco, deseo de dejar de oír el sonido
  • Conductuales: evitación de situaciones donde podría ocurrir el sonido, vigilancia constante ante posibles desencadenantes

¿Qué la provoca y cómo se relaciona con otros procesos?

Los investigadores aún estudian la causa de la misofonía. Un estudio experimental de 2021 sugirió que ciertos sonidos activan neuronas espejo en personas con misofonía. Estas neuronas suelen ayudar a modelar o imitar conductas observadas; en la misofonía, se activan de forma que parece que la acción que genera el sonido se “siente” como propia, lo que podría intensificar la experiencia negativa. Los autores especulan que la reacción podría estar relacionada con sensaciones de pérdida de control o invasión del espacio personal.

¿La misofonía es física o psicológica?

Dado que aún no se ha establecido una causa única, no está claro si se trata de un fenómeno físico, psicológico o una interacción de ambos. Un estudio de 2019 mostró que distintas áreas del cerebro se activan ante sonidos desencadenantes en personas con misofonía en comparación con quienes no la padecen. Aunque no es una forma de trastorno del espectro autista ni una ansiedad por sí misma, comparte algunas características con ambos y puede coexistir con ellos.

Relación con otros trastornos

Autismo, ansiedad y otros rasgos

La misofonía no es una forma de autismo ni un síntoma exclusivo de trastornos de ansiedad. Sin embargo, algunas personas con autismo pueden experimentar una menor tolerancia al sonido, y esa relación puede manifestarse como una combinación de misofonía, hiperacusia o fonofobia en ciertos casos. Del mismo modo, quienes tienen trastornos de ansiedad o trastornos obsesivo-compulsivos pueden presentar sensibilidades sonoras, aunque la misofonía no se define como un subtipo de estos trastornos.

Tratamiento y manejo

No existen fármacos específicos para la misofonía. Trabajar con un profesional de salud mental puede ayudar a gestionar la experiencia. Las opciones suelen centrarse en dos pilares: la desensibilización gradual ante el sonido desencadenante y el manejo de las respuestas emocionales que provoca la exposición. Aunque aún se investigan las causas subyacentes, estas intervenciones buscan mejorar la calidad de vida y reducir el malestar asociado a los ruidos problemáticos.

Recapitulación

la misofonía es una condición que genera reacciones emocionales y físicas ante ruidos cotidianos, y su origen parece estar ligado a procesos neurológicos y emocionales. Las estrategias de tratamiento actuales se centran en la desensibilización y en la regulación emocional, y la investigación continúa para comprender mejor sus causas y relaciones con otros trastornos.

Vídeo sobre ¿Ese sonido te molesta? Podría ser misofonía.

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.