Este es el paso a paso para sacar el máximo provecho de la terapia en línea.
Con la pandemia, la teleterapia se ha convertido en una opción común para acceder a apoyo emocional. Este enfoque ofrece comodidad, reducción del riesgo de contagio y mayor accesibilidad, pero requiere buenas prácticas para maximizar sus beneficios. En este artículo, presentamos cinco pautas prácticas para elegir plataforma, crear un espacio seguro, formular preguntas, adaptar la mentalidad terapéutica y comunicarse eficazmente con el profesional.
Elegir la plataforma adecuada
La teleterapia se ofrece a través de diversas opciones. Puedes consultar a un terapeuta en una práctica privada que ofrezca teleterapia o utilizar plataformas online de teleterapia. Cada opción tiene beneficios y limitaciones. Algunas pueden ser más asequibles que otras. También existen modalidades complementarias como grupos de apoyo en línea o servicios de consejería de pareja.
- Consultar a un terapeuta privado que ofrezca teleterapia
- Utilizar una plataforma online dedicada a la teleterapia
- Evaluar costos, disponibilidad y áreas de especialidad
- Explorar modalidades adicionales, como grupos de apoyo o consejería de pareja
Encontrar un espacio seguro y tranquilo
Los terapeutas deben mantener confidencialidad y trabajar en un entorno privado. Haz lo mismo: elige un lugar remoto para la sesión y evita sesiones en espacios públicos o donde otros puedan entrar o salir. Si las paredes son delgadas, considera una máquina de ruido blanco o un tope para la puerta para amortiguar el ruido. Limitar distracciones facilita que el terapeuta te escuche en las sesiones y te ayuda a mantenerte enfocado en tus objetivos.
Haz preguntas y establece expectativas
Si nunca has hecho psicoterapia, puede haber dudas sobre qué esperar. En la teleterapia pueden surgir preguntas como:
- ¿Quién inicia la sesión y cuánto dura?
- ¿Qué código de acceso se necesita y con cuánta antelación debe proporcionarse?
- ¿Qué consideraciones de confidencialidad existen y cómo se maneja si hay otras personas presentes?
- ¿Cómo se comunica entre sesiones y qué hacer ante posibles problemas técnicos?
- ¿Se realizan llamadas telefónicas o videollamadas, y qué prefiere el terapeuta?
Transición a la mentalidad de la terapia
La terapia en línea puede exigir ajustar la mentalidad para evitar distracciones externas. Un estudio de 2020 señala que, para mantener el foco, tanto el terapeuta como el cliente deben prepararse para un entorno diferente al de la consulta presencial. Consejos prácticos:
- Apagar notificaciones y concentrarte plenamente en la sesión
- Si haces la sesión en casa, establecer límites para reducir interrupciones
- Vestirse de forma cómoda pero adecuada
- Evitar iniciar la sesión bajo la influencia de sustancias
- Usar iluminación cálida y clara para que tu rostro se vea bien en la videollamada
Comunica claramente con tu terapeuta
La mayor disponibilidad de la atención en línea aumenta la accesibilidad, pero también presenta desafíos. No dudes en pedir ajustes de volumen, iluminación o calidad de video para que las sesiones sean más cómodas. También es válido proporcionar retroalimentación sobre la relación terapéutica. Si no sientes progreso o tus metas no se cumplen, puedes comentarlo o considerar cambiar de terapeuta si es necesario. la teleterapia facilita el acceso a la atención psicológica ahora y en el futuro; la preparación previa ayuda a mantenerte comprometido.
Vídeo sobre Este es el paso a paso para sacar el máximo provecho de la terapia en línea.
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.