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Fases de la ludopatía

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El trastorno por juego puede generar fricción en tu vida, en cualquier fase de la adicción. La necesidad de apostar puede pasar de ser una actividad ocasional a una compulsión que consume recursos, relaciones y bienestar emocional. Aunque muchas personas reconocen el problema tarde, la ayuda está disponible y la recuperación es posible mediante la detección de señales y un plan de tratamiento.

Qué es el trastorno por juego

El trastorno por juego, reconocido en el DSM-5 como una adicción conductual, se caracteriza por un patrón de comportamiento en el que la persona pierde el control sobre las apuestas y busca repetidamente la emoción y las posibles ganancias. Quien padece el trastorno puede alternar entre periodos de entusiasmo y desánimo, con malestar y deterioro en lo personal, social y laboral. La condición puede diagnosticarse cuando se cumplen ciertos criterios dentro de un año.

  • Preocupación continua por el juego
  • Necesidad de apostar cada vez más dinero
  • Dificultad para reducir o detener el juego
  • Irritabilidad al intentar dejarlo
  • Apuestas regulares ante estados de ánimo bajos o ansiosos
  • Perseguir pérdidas o intentar recuperar el dinero perdido apostando más
  • Mentir para ocultar las actividades de juego
  • Cometer actos ilegales para financiar la adicción
  • Pérdida de relaciones, empleo u oportunidades
  • Dependencia económica de otras personas para saldar deudas de juego

Cómo afecta el cerebro al juego

Aunque no se trata de una sustancia, la conducta de apostar puede producir efectos neurológicos específicos que favorecen la desensibilización de la dopamina y un estado adictivo. El carácter incierto e intermitente de las recompensas de apostar genera una liberación continua de dopamina, lo que puede llevar a necesitar apostar más para obtener el mismo estímulo y aumentar el riesgo.

También se ha sugerido que ciertos desequilibrios de serotonina pueden influir en adicciones conductuales como el trastorno por juego, ya que niveles más bajos de serotonina pueden reducir el control de impulsos y la toma de decisiones en algunas personas.

Fases del trastorno por juego

1. Fase de ganancia

La fase de ganancia suele comenzar con una victoria importante, que genera entusiasmo y una visión positiva del juego. Las personas con problemas de juego creen que tienen un talento especial y que las ganancias continuarán; por ello dedican más tiempo y dinero al juego.

2. Fase de pérdida

Con el tiempo, la preocupación por el juego crece. Empiezan a jugar solos, pedir dinero prestado, faltar al trabajo, mentir a familiares y amigos y no cumplir deudas. También persiguen sus pérdidas para recuperar lo perdido, lo que incrementa la inversión emocional y económica.

3. Fase de desesperación

El control se pierde por completo. Sienten vergüenza y culpa, pero no logran detenerse. Pueden recurrir a engaños o robo para financiar la adicción; las consecuencias se agravan: pérdida de empleo, divorcio o arresto.

4. Fase de desesperanza

En esta última etapa, la persona toca fondo y puede sentir que no hay ayuda posible. La vida puede verse como sin valor, y algunos recurren al consumo de drogas o alcohol para mitigar el dolor. En casos extremos, se contemplan o intentan suicidio.

Cuatro pasos para la recuperación de la adicción al juego

  • Paso 1: Reetiquetar — Reconocer que el impulso de apostar es un síntoma de la adicción, no una emoción válida que merezca atención.
  • Paso 2: Reatribuir — Dejar de culparse y entender que el impulso tiene una base física en el cerebro. Eres parte de la enfermedad, pero no un espectador pasivo. Con práctica, aprende a controlarlo.
  • Paso 3: Reenfocar — Cuando aparezca el impulso, dirigir la atención hacia algo más positivo o constructivo. Haz otra cosa, incluso si la compulsión persiste.
  • Paso 4: Revalorizar — A lo largo del tiempo, aprender a reevaluar pensamientos distorsionados sobre el juego. No les des valor; son residuos tóxicos del cerebro.

Tratamientos y enfoques terapéuticos

La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia racional-emotiva son enfoques terapéuticos habituales para el trastorno por juego. En muchos casos se combinan intervenciones de manejo de impulsos, educación psicológica y habilidades de afrontamiento para apoyar la recuperación.

Recursos y apoyos

Si tú o alguien cercano necesita ayuda para el trastorno por juego, considera estas opciones:

  • Anónimos Jugadores — organización de autoayuda para personas con problemas de juego.
  • Centro Internacional para el Juego Responsable — organismo dedicado a la investigación y prevención.
  • Línea Nacional de Ayuda para el Juego Problemático — 1-800-522-4700.
  • Línea Nacional de Prevención del Suicidio — 1-800-273-8255.
  • Inside Mental Health Podcast: Unpacking Gambling Addiction — recurso educativo y de apoyo (sin indicaciones médicas personalizadas).

Vídeo sobre Fases de la ludopatía

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.