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Fases del trastorno bipolar

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Las personas con trastorno bipolar experimentan cambios de ánimo que pueden presentarse en fases distintas. Aunque todos atravesamos altibajos, en el trastorno bipolar esos momentos pueden ser tan intensos que afectan el trabajo, el hogar y las relaciones. El trastorno puede manifestarse de forma diferente según la persona y la fase, con síntomas que varían y que requieren comprensión y atención para su manejo.

Fases y síntomas del trastorno bipolar

Manía

Durante la fase de manía —también llamada episodio maniaco— las personas presentan periodos de ánimo muy elevado o acelerado. Es común un aumento de creatividad, energía y felicidad. En este periodo puede que hables muy rápido y te sientas invencible. Otros signos son:

  • Disminución de la necesidad de dormir
  • Autoestima exagerada o sentimiento de grandiosidad
  • Fuga de ideas: saltos rápidos entre temas y un habla acelerada
  • Aumento de la energía: iniciar y mantener múltiples proyectos a la vez
  • Estado de ánimo elevado alternado con irritabilidad
  • Juicio deteriorado: conductas riesgosas o inusuales
  • Ira, irritabilidad o comportamientos agresivos
  • Inicio de varias actividades a la vez, con sensación de que se puede lograr todo

Este cúmulo de energía y ánimo puede resultar agotador tanto para la persona como para quienes le rodean. No existen pruebas de laboratorio para diagnosticar el trastorno bipolar; sin embargo, la presencia de tres o más síntomas de manía puede ser suficiente para considerar este trastorno, según los criterios DSM-5.

Hipomanía

La hipomanía y la manía son fases distintas; la hipomanía es menos intensa y, en muchos casos, permite continuar con el trabajo y las actividades cotidianas sin interrupciones graves. Las diferencias clave son:

  • La manía dura al menos 7 días; la hipomanía, al menos 4 días
  • Un episodio maniaco puede requerir hospitalización; la hipomanía normalmente no
  • La manía puede provocar problemas graves en casa y en el trabajo; la hipomanía suele producir menos alteraciones en el funcionamiento diario
  • La manía puede desencadenar psicosis; la hipomanía no

La hipomanía también implica cambios en el comportamiento, como:

  • Hablar mucho
  • Extrema sociabilidad
  • Uso de sustancias
  • Pérdida de inhibiciones sociales

Al igual que en la manía, las personas pueden sentir vergüenza o remordimiento tras un episodio de hipomanía y suele haber una fase depresiva siguiente.

Depresión

Los síntomas de la fase depresiva son similares a los del trastorno depresivo mayor, lo que puede dificultar el diagnóstico de bipolaridad durante esta fase. Los signos comunes incluyen:

  • Tristeza persistente
  • Sentimientos de inutilidad o desesperanza
  • Culpa intensa
  • Problemas para dormir o descanso excesivo
  • Fatiga y poca energía
  • Pérdida de interés en actividades antes placenteras
  • Pensamientos suicidas o de muerte

Además pueden presentarse: cambios en el sueño, lentitud o agitación, cambios de peso y dificultad para concentrarse. Aunque la depresión y la manía pueden parecer distintas, a veces coexisten en periodos de la misma fase y requieren evaluación clínica cuidadosa.

Episodios mixtos

Los episodios mixtos se refieren a la aparición de síntomas de manía, hipomanía y/o depresión al mismo tiempo o de forma muy breve y sucesiva. Pueden incluir:

  • Disfrutar de actividades placenteras a la vez que hay ánimo depresivo
  • Agitación o irritabilidad
  • Estado anímico bajo con habla acelerada
  • Incremento de pensamientos suicidas

No todos los episodios mixtos presentan todos estos signos; algunos pueden manifestarse con tristeza, energía reducida o arrepentimiento intenso.

Ciclo rápido

Normalmente, los cambios de ánimo ocurren una o dos veces al año. El ciclo rápido se da cuando se producen cuatro o más fases distintas de manía, hipomanía, depresión y/o episodios mixtos en un periodo de 12 meses. Este fenómeno no es infrecuente y puede afectar entre un 12 y 24% de las personas con trastorno bipolar.

Los periodos pueden ser aleatorios y durar desde días a semanas, con variaciones en la duración y la intensidad de los síntomas. Las causas exactas no están claras, pero podrían estar relacionadas con depresión severa, problemas tiroideos, ciertos antidepresivos o antecedentes de consumo de sustancias. Si notas periodos de ciclo rápido, llevar un registro puede ayudar a tu equipo de salud a ajustar el tratamiento.

Diagnóstico, seguimiento y manejo

El diagnóstico correcto requiere evaluación clínica y no depende de una prueba de laboratorio única. En general, se busca un patrón de fases de ánimo a lo largo del tiempo y la historia clínica del paciente. Se utilizan criterios del DSM-5 y entrevistas clínicas para distinguir entre manía, hipomanía y depresión, así como para identificar episodios mixtos o ciclos rápidos. Un diagnóstico adecuado facilita planificar el tratamiento adecuado.

es útil monitorizar de forma regular los signos y síntomas para entender su curso y ajustar el plan de tratamiento.

  • Documentar el estado de ánimo diario
  • Registrar el uso de medicación
  • Revisar los patrones de sueño
  • Tomar nota de acontecimientos vitales y situaciones estresantes
  • Observar cambios en la concentración y el rendimiento

Buscar apoyo y próximos pasos

Si crees que podrías estar experimentando alguna fase del trastorno bipolar, es recomendable consultar a un profesional de salud mental o a tu médico de cabecera para una evaluación.

Puede ser útil conectarte con otras personas que atraviesan experiencias similares, ya sea mediante blogs, grupos de apoyo presenciales o en línea. Algunas opciones incluyen grupos de apoyo y recursos de asociaciones dedicadas al tema, que pueden orientar sobre información y acompañamiento.

Vídeo sobre Fases del trastorno bipolar

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.