¿Funciona hacerse la difícil?
En el mundo de las citas, el concepto de «hacerte la difícil» suele escucharse: para que un hombre quiera perseguirla, una mujer debe mostrarse inaccesible, iniciar una persecución y controlar la comunicación. Algunas investigaciones sugieren que estas estrategias pueden funcionar en ciertos contextos, especialmente cuando la mujer es atractiva y joven. Este artículo revisa la evidencia y la crítica sobre esa idea, y destaca la importancia de la comunicación auténtica.
Definiciones y marco conceptual
La expresión «hacerte la difícil» describe una estrategia de seducción en la que una persona intenta parecer inalcanzable para provocar interés. En la teoría, la escasez percibida puede aumentar la motivación de la otra persona, pero puede generar malentendidos y desgaste emocional. En el análisis actual se examinan los supuestos, los contextos en los que podría funcionar y las alternativas basadas en la comunicación abierta.
Evidencia empírica y matices
Un estudio citado por Jaqulyn Spezze, MS, MA, en el blog de eHarmony sugiere que los juegos de «hacerte la difícil» resultan eficaces especialmente entre mujeres. Los trabajos de investigación señalan que, cuando la mujer es físicamente atractiva, joven y saludable, y se presenta como difícil de obtener, puede ser percibida como más valiosa reproductivamente por los hombres. Esta imagen de deseabilidad puede hacer creer al hombre que la mujer no se relaciona con cualquiera. La dinámica de «hacerte la difícil» evalúa la capacidad del hombre para invertir recursos (dinero, tiempo y esfuerzo), su motivación y la fidelidad.
Por su parte, Peter Jonason, PhD y profesor asistente de psicología en la Universidad de Western Sydney, sostiene que las mujeres obtienen más beneficio de jugar a ser difíciles. “Como las mujeres tienen mayor valor en el mercado biológico de apareamiento, pueden permitirse hacerse las difíciles más que los hombres. Los hombres que son demasiado difíciles pueden perder una oportunidad de apareamiento.”
Perspectivas críticas y voces contrapuestas
Mi amigo, Doug Gibbons, no comparte esta visión general y, con humor, ilustra un desencuentro entre los sexos, defendiendo que la comunicación auténtica funciona mejor. «Parece funcionar como un viaje en coche», comentó. «Las mujeres prefieren tomar la ruta larga, la que resulta más lenta pero con más paradas.» «A los hombres les gusta avanzar rápido: llenar el depósito, aguantar la vejiga y llegar al destino.» «Mándame un mensaje de vuelta en vez de dejar doce horas para parecer más difícil y más deseable. Si te gusto, dímelo; si no, dímelo.»
En mi caso, tiendo a estar de acuerdo con Doug. He participado en ese juego y tengo la sensación de que no suele funcionar si la otra persona no comparte la misma visión. No deseo un tira y afloja. La divulgación y la expresión auténtica pueden ahorrar tiempo.
Implicaciones para la dinámica de la comunicación en citas
Las investigaciones y testimonios señalan que la autenticidad en la comunicación facilita relaciones basadas en la confianza y el interés mutuo, frente a tácticas de manipulación. Expresar interés y límites de forma clara desde etapas tempranas puede fomentar una interacción más saludable y eficiente, sin costos emocionales innecesarios.
Vídeo sobre ¿Funciona hacerse la difícil?
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.