Hablar con los niños sobre la infidelidad
El reciente hack de Ashley Madison expuso a 32 millones de usuarios vinculados a uno de los sitios de citas más conocidos por la infidelidad. Es un momento oportuno para abordar un tema a menudo relegado a un segundo plano: la repercusión de la infidelidad en los hijos. Aunque las parejas son las más afectadas, los psicólogos señalan que los niños pueden resultar los más perjudicados.
Impacto en los niños
Generalizar la respuesta de cada niño ante una relación infiel entre padres es complejo, pero existen emociones que se observan con frecuencia en quienes se ven afectados por estas situaciones.
- Pérdida de confianza. Aproximadamente 75 por ciento de los encuestados se sintieron traicionados por el padre o la madre que engañó; alrededor del 70,5 por ciento vio afectada su capacidad para confiar en otros; y cerca del 83 por ciento percibía que “la gente miente con frecuencia”.
- Confusión. La infidelidad genera una confusión a largo plazo: si ocurre cuando el niño es pequeño, puede crecer creyendo que el matrimonio es una ilusión o un engaño; si los padres permanecen juntos tras una infidelidad, el menor puede sentirse profundamente confundido sobre el significado del amor y del matrimonio.
- Ira. La ira es una emoción frecuente entre los adolescentes y suele dirigirse hacia el padre o la madre que traicionó; puede ir acompañada de violencia o tristeza y, si no se maneja adecuadamente, desembocar en resentimiento duradero.
- Vergüenza. Los niños pequeños pueden experimentar vergüenza: si el asunto es un secreto, llevan el peso de ocultarlo; si se hace público, pueden sentirse avergonzados y distintos.
- Infidelidad. Es posible que los hijos, al saber que sus padres también fueron infieles, desarrollen una mayor probabilidad de ser infieles en sus propias relaciones. Aunque el 86,7 por ciento de los encuestados afirma creer en la monogamia y el 96 por ciento no considera correcto engañar, un 44,1 por ciento admite haber sido infieles ellos mismos.
¿Contarlo o no?
Con tantas repercusiones en juego, muchos padres se preguntan qué hacer. Quieren ser lo más honestos posible, pero temen que la verdad genere problemas de confianza, confusión, ira, vergüenza o incluso más infidelidad.
Según Rick Reynolds, fundador de un sitio web dedicado a ayudar a las parejas a superar la infidelidad, “mucho depende del momento y de cuánto sepan los niños sobre la situación.”
“Si la infidelidad es un hecho actual y los niños no lo saben, no debe discutirse con ellos. Los niños no necesitan involucrarse en el matrimonio de sus padres.”
Si los niños pequeños sospechan que algo no va bien, conviene abordar el tema con la menor cantidad de detalles posible. Podrías decir algo como: “No traté a tu madre (o a tu padre) como prometí, pero me he disculpado y no volverá a ocurrir.”
“Si tienen menos de 10 años, no mientas.” Esto implica decir la verdad de forma directa cuando te pregunten, sin revelar detalles innecesarios. “Debes hablar de patrones de comportamiento, no de cuántas veces ocurrió el contacto sexual.” Los detalles como nombres no son importantes, advierte Reynolds.
En última instancia, lo más importante es proteger a los niños. Aunque resulte difícil cooperar con la pareja tras una infidelidad, es fundamental que ambos padres coordinen sus esfuerzos y adopten un enfoque de crianza coherente. No hay nada peor que dos adultos peleando y descalificándose mutuamente, lo que distorsiona la visión que tiene el hijo sobre el matrimonio y puede generar resentimiento adicional.
La realidad es que no siempre se puede dar una respuesta perfecta ante una situación imperfecta. Según la psicóloga Kate Scharff, “es inevitable. En algún momento tu hijo te planteará una pregunta cargada de significado para la que no sabrás responder sin mentir o revelar una verdad demasiado dolorosa.”
Está bien decirle a tu hijo que necesitas tiempo para ordenar tus thoughts. Hay mucho en juego como para tomar decisiones precipitadas.
Vídeo sobre Hablar con los niños sobre la infidelidad
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.