Heridas emocionales
Cuando eres emocionalmente sensible, afrontar el día puede sentirse como atravesar un carnaval con puestos y personas, pero alerta ante peligros pequeños. El camino es irregular, la gente corre sin mirar a dónde va, algunos juegos están amañados y los mosquitos zumban listos para picar. Para ti, estas molestias pueden arruinar el día, dejando una sensación de herida emocional al final.
Heridas emocionales y su impacto cotidiano
El dolor emocional puede aparecer ante gestos que otros perciben como normales. Un comentario desafortunado, una crítica, no ser invitado o un plan que se cancela pueden activar tristeza y sensación de rechazo. Aunque no es un dolor agudo, se acumula con el tiempo y reduce el ánimo al cierre del día.
Comprender y gestionar el dolor emocional
Las "hematomas" emocionales describen estos golpes que dificultan atravesar la jornada. Te sientes cansado y herido. Algunas personas reaccionan con enfado para protegerse; otras se retraen, e incluso pueden simular no importar cuando sí les importa. También es común evitar el dolor alejándose del mundo; sin embargo, evitar las emociones no es una solución a largo plazo.
Qué hacer para que las heridas sean menos profundas
¿Cómo hacer que estas heridas no sean tan profundas o que sanen más rápido? ¿Cómo disminuir el miedo a vivir? Estas son preguntas centrales para las personas emocionalmente sensibles.
Encuentra una Roca
Una Roca es una persona extremadamente sólida que realmente cree en ti. Es alguien que te apoya, te dice la verdad con cariño y mantiene la confianza aun cuando cometes errores. Tener una Roca te da seguridad y te permite conservar la confianza, de modo que los comentarios ajenos afectan menos.
Si no tienes una Roca, busca a alguien de confianza en tu entorno, como un familiar o alguien con quien mantengas contacto. Cuando te sientas herido, habla contigo mismo como lo haría esa persona y recuerda cuánto te quiere. También puede ser útil ser una Roca para alguien más; ese dar apoyo también beneficia a quien lo ofrece.
Pasa tiempo riéndote
La sensibilidad emocional puede hacer que la vida parezca demasiado seria. Procura dedicar tiempo a la risa y a lo lúdico: bailar, buscar momentos de risa abierta que hagan llorar de la risa. Compartir la risa con otras personas refuerza la sensación de aceptación y pertenencia.
Encuentra un lugar donde pertenecer
Sentirse parte de algo o de alguien da seguridad emocional. El miedo a ser rechazado puede hacerte aislar, pero encontrar un lugar donde encajar ayuda a reducir esa inseguridad. Esto puede ser un grupo con intereses comunes o un refugio tranquilo en la naturaleza; a veces, ese lugar no implica necesariamente otras personas.
Fundamentos emocionales
Al cultivar estos fundamentos, te vuelves menos susceptible a las heridas y menos temeroso ante la vida. Con menos miedo, es posible vivir con mayor plenitud y sentirse más capaz de afrontar lo que venga.
Estudio de investigación sobre la sensibilidad emocional
Mi investigación sobre las personas emocionalmente sensibles ha estado retrasada, pero se espera la aprobación final en breve. Si te contactaron para participar, agradezco tu paciencia.
CRÉDITO DE LA FOTO: CCConny Liegl vía Compfight
Vídeo sobre Heridas emocionales
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.