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¿Incomprendido? Guía rápida para comunicarse de forma efectiva.

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La comunicación es clave para las relaciones y para entenderse a sí mismos y a los demás. No se trata solo de palabras: el tono, el lenguaje corporal y otras señales visuales también influyen. Un enfoque inadecuado puede generar frustración o malentendidos, pero nunca es tarde para aprender las estrategias que sustentan una comunicación efectiva.

Mejorar las habilidades de comunicación

  • Ofrecer toda tu atención
  • Mantener contacto visual
  • Elegir una mentalidad positiva
  • Apostar por una conversación constructiva
  • Estar abierto a diferentes puntos de vista
  • Priorizar el objetivo, no “tener siempre razón”

Cómo mejorar la comunicación en una relación

La forma de comunicarse con tu pareja y la de ella contigo es crucial. La investigación identifica la comunicación poco saludable como un factor clave de ruptura, como muestran una revisión de 2018 y un estudio de 2012. Si te resulta un reto, además de lo anterior, estas estrategias específicas pueden ayudar a mejorar las interacciones.

Escucha activa antes de hablar

Esto implica más que oír palabras, y “puede ayudarte a entender lo que las personas están diciendo”, explica la psicóloga de relaciones Mairéad Malloy. Hay seis habilidades implicadas:

  • Prestar atención
  • No emitir juicios
  • Reflejar
  • Aclarar
  • Resumir
  • Compartir

Podrías decir, por ejemplo: “Entiendo de dónde viene” o “¿Cómo te hizo sentir lo ocurrido?”.

Comprometerse a ser abierto y honesto

Ser abierto y honesto es esencial para la integridad y la confianza. No hace falta temer compartir pensamientos y sentimientos, incluso si no se está de acuerdo al 100%. Si abordas algo que podría molestar, elige el momento adecuado y un enfoque amable. La honestidad puede requerir vulnerabilidad, lo cual puede dar miedo, pero demostrarla puede profundizar la confianza.

Puedes decir: “Esto es difícil para mí de hablar, pero…” y “Esto es lo que necesito para sentirme validado y entendido. ¿Qué necesitas tú de mí?”.

Observar señales no verbales

El lenguaje corporal y las señales visuales juegan un papel tan importante como las palabras. Las expresiones faciales, el tono, la velocidad y el volumen son indicadores, al igual que la sección anterior sobre tono y gestos. Observa lo que comunica el resto de su cuerpo y cuida tu propia postura. Si no adoptas la actitud adecuada, la gente lo percibe. La buena comunicación implica mirar el cuadro completo.

Mantenerse centrado en el aquí y ahora

En una relación, las quejas menores pueden acumularse con el tiempo. Pero ahora no es el momento para debatirlas. Para una comunicación productiva, mantén el foco y la conversación en lo importante. Evita desviarte del tema y añadir críticas, ya que eso puede volver a la otra persona más defensiva. Si la tensión aumenta, puede haber frases que lamentar más tarde.

Liderar con objetividad al hablar de decisiones importantes

Si discutes un tema que te importa, es fácil dejarse llevar por las emociones. En su lugar, intenta analizar las cosas de forma más objetiva. Si estáis pensando en comprar una casa juntos, es fácil dejarse llevar por la emoción, pero para decisiones grandes es vital considerar factores prácticos, como si podéis permitiros las cuotas o si las habitaciones satisfacen vuestras necesidades actuales. No es glamoroso, pero es útil.

Puedes decir: “Vamos a verlo de forma práctica” o “Somos conscientes de lo que sentimos, pero ¿qué pasa con…?”

Pausar una discusión cuando se vuelve hacia el conflicto

Las discusiones rara vez conducen a una resolución. Si ambos se mantienen firmes o uno de ustedes empieza a cerrarse, no insistáis en vuestro punto. Puede ser frustrante no resolverlo de inmediato, pero es necesario tomar un descanso para procesar lo ocurrido. Si la conversación se amarga, toma distancia y fija límites para volver a hablar, según el tema. Recuerda que cada persona tiene sus propias ideas y creencias. Da espacio para el cambio de la otra persona, escucha con compasión y sé responsable.

Puedes decir: “Pausemos por ahora y volvamos a esta conversación cuando estemos más calmados” o “Quiero tomar un poco de tiempo para ordenar mis ideas antes de continuar”.

Recordar un poco de ligereza para resetear

Si la conversación se tensa, introducir un toque de humor puede ayudar a aliviar la tensión y restablecer el tono. Es una de las estrategias que Gottman describe como un “intento de reparación”, una técnica que suele asociarse al éxito de las relaciones. Las relaciones también deben ser satisfactorias y, a veces, divertidas. Mantener ese equilibrio ayuda a sostener la conexión.

Comunicación: más que tomar turnos

La comunicación eficaz es más que transmitir un mensaje. Se centra en el intercambio de ideas para mejorar las relaciones e interacciones. Se trata de cómo damos y recibimos verbal y no verbalmente, en un flujo bidireccional de ideas. Entramos en las interacciones con un propósito: impulsar una acción, entender mejor a la otra persona, alcanzar una resolución o compartir pensamientos y emociones. Puede implicar resultados inesperados, como acuerdos, compromisos o perdón.

Qué viene después

La comunicación es esencial para el crecimiento de las relaciones de todo tipo. Pero hacerlo bien requiere esfuerzo y conciencia. Es útil considerar los elementos necesarios para una comunicación exitosa. En mi opinión, buena comunicación se basa menos en hablar y más en escuchar: escuchar implica entender no solo las palabras, sino también las emociones que la otra persona intenta expresar. Puedes mejorar tus habilidades y, quizá, inspirar a tu pareja a trabajar en las suyas. Con suerte, tu relación cosechará los beneficios.

Vídeo sobre ¿Incomprendido? Guía rápida para comunicarse de forma efectiva.

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.