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Inercia y autocuidado

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Te sientes deprimido, con poca energía y salir a conectar con el mundo te cuesta mucho esfuerzo. Algunas ideas que la gente considera ante este estado incluyen comer una tarrina entera de helado, hacer una maratón de Netflix o volver a dormir. Aunque parezca tentador, es probable que ninguna de estas opciones te ayude a recuperar fuerzas a corto plazo.

La inercia y su impacto en la salud mental

La inercia, tomada de la física, describe la tendencia de las cosas a permanecer tal como están. Si un objeto está en reposo, tiende a permanecer en reposo; si está en movimiento, tiende a seguir moviéndose, a menos que intervenga una fuerza externa. Este mismo principio suele aplicarse a nuestra salud mental: cuando estamos agotados, la respuesta natural es hacer algo pasivo que no exige esfuerzo. El resultado es aislamiento, tareas pospuestas y un empeoramiento del ánimo y la energía.

Cómo romper el ciclo: pasar de reposo a movimiento

La clave está en forzarnos a entrar en un nuevo estado cambiando nuestra situación. La acción inicial que desencadena este cambio puede variar según la persona: ducharse, salir a correr, quedar para cenar con amigos o concertar una cita con un profesional. Este es el núcleo del autocuidado: no ceder a la tentación de esconderse o de no hacer nada, sino dar un paso concreto, por pequeño que sea, que nos haga pasar de ser el objeto en reposo al objeto en movimiento.

Qué puede hacer el autocuidado por la salud mental

El autocuidado consiste en una serie de gestos prácticos que permiten recuperar energía y claridad. Al convertirnos en el objeto en movimiento, la motivación suele mantenerse y la inercia se invierte con el tiempo.

  • Tomar una ducha y arreglarse, incluso cuando cuesta hacerlo.
  • Realizar una caminata breve, sin presión de tiempo.
  • Quedar con una persona de confianza para conversar o hacer una actividad corta.
  • Organizar una cita con un profesional de la salud mental si se percibe necesidad.
  • Elegir una tarea pequeñita y concreta para empezar, como hacer la cama o preparar una comida simple.

Limitaciones y alcance

Estas estrategias buscan activar el cambio inicial y no sustituyen la atención profesional cuando aparecen síntomas persistentes, intensos o que interfieren de forma significativa en la vida diaria. Si el malestar se mantiene, buscar apoyo especializado puede ser adecuado.

Vídeo sobre Inercia y autocuidado

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.