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La crianza de niños con TDAH: 12 consejos para afrontar los retos comunes

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Criar a un hijo con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) implica encontrar la combinación adecuada de tratamientos y estrategias para sus necesidades específicas. Pero, antes, es imprescindible obtener un diagnóstico preciso. Este paso abre la vía para entender las conductas, coordinar con la escuela y aplicar enfoques que faciliten la vida diaria en casa y en clase.

Obtén una evaluación profesional y un diagnóstico

Ya sea que hayas notado tú los signos o no, buscar una evaluación profesional es clave para entender exactamente qué está pasando. A veces, lo que parece TDAH podría deberse a otra condición o a varias condiciones a la vez. Un profesional —como neurólogo, neuropsicólogo o profesional de salud mental— puede determinar si los síntomas pertenecen al TDAH, a otra condición o a comorbilidades. En la evaluación, los médicos deben descartar 16 condiciones o grupos de condiciones con síntomas similares. Por ello, es importante encontrar a un profesional familiarizado con la investigación y teorías más recientes sobre el TDAH.

  • Buscar clínicas locales o evaluadores que se especialicen en TDAH.
  • Pedir referencias al pediatra o al profesor de tu hijo.
  • Consultar a otros padres que hayan evaluado a su hijo para saber qué opinan del evaluador y por qué.
  • Contactar a organizaciones nacionales para encontrar proveedores locales de servicios.
  • Pedir referencias a profesores de psicología en tu universidad local.

Dedica tiempo a entender los desafíos únicos de tu hijo

Obtener el diagnóstico es solo el inicio. El TDAH no se manifiesta igual en todas las personas, incluso si comparten el mismo tipo. Antes de poder ayudar de verdad, debes informarte sobre el diagnóstico específico de tu hijo, qué síntomas presenta y cómo puede afectar su vida en casa y en la escuela. Para empezar, hemos reunido una guía con recursos sobre TDAH, que incluye recomendaciones de libros, asociaciones, podcasts y más.

Comprende las condiciones que pueden coexistir

Los niños con TDAH tienen más probabilidades de presentar otros trastornos. Estas condiciones concomitantes pueden hacer más complejo el tratamiento y explicar comportamientos para padres y docentes. Si a tu hijo se le diagnostica una comorbilidad, también es importante entender qué aspecto corresponde a TDAH y cómo podría influir. Entre las más frecuentes se encuentran:

  • Trastorno negativista desafiante (ODD): personas que pueden presentar conductas desafiantes o perder el control de la ira con frecuencia.
  • Trastorno de conductas (CD): patrón de conducta agresiva hacia otros.
  • Dificultades de aprendizaje (LD): dislexia, disgrafía, discalculia y otros trastornos del aprendizaje.
  • Ansiedad: mayor riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad.
  • Depresión: mayor riesgo de depresión.

Encuentra el tratamiento adecuado para tu hijo

Para la mayoría de los niños, el tratamiento más eficaz suele combinar varias estrategias:

  • Terapia conductual: aproximadamente la mitad de los niños con TDAH presentan problemas de conducta. Una de las formas más comunes es la terapia cognitivo-conductual (TCC).
  • Psicoterapia: intervención para hablar de emociones y retos.
  • Entrenamiento en habilidades sociales: aprendizaje de habilidades para relacionarse con otros.
  • Medicamento para el TDAH: la medicación es más común de lo que se cree; alrededor del 65% de los niños con TDAH la reciben como parte del plan de tratamiento. la American Academy of Pediatrics recomienda combinar medicación y terapia para obtener mejores resultados.

Asegura un IEP o un 504 para tu hijo en la escuela

Es muy probable que tu hijo pueda acceder a ciertos servicios y adaptaciones en la escuela debido al TDAH. Estas pueden incluir:

  • Plan de conducta
  • Tiempo extra en exámenes
  • Ayuda con la organización
  • Refuerzo positivo y retroalimentación
  • Instrucciones y tareas modificadas
  • Pausas para movimiento

Para recibir estos servicios, la escuela realizará una evaluación. Si se considera que tu hijo califica, te citarán a una reunión para discutir las posibles adaptaciones. Dependiendo de las necesidades, recibirán un IEP o un Plan 504. Un IEP se concede cuando la condición afecta la capacidad de aprendizaje y requiere servicios educativos especiales; un Plan 504 está destinado a estudiantes que pueden aprender en un entorno de educación general con apoyos o modificaciones.

Si la escuela aún no se ha comunicado para una evaluación, no dudes en solicitarla, preferentemente por escrito para facilitar la atención de la autoridad escolar.

Considera tu (o la de tu pareja) propio TDAH

La crianza de un hijo con TDAH puede ser más difícil si tu propio TDAH no está diagnosticado o tratado. Se estima que hay una heredabilidad entre el 41% por parte de la madre y el 51% por parte del padre. En este contexto, el manejo puede ser más desafiante y aumentar el estrés familiar. A continuación, algunas estrategias útiles:

  • Tomar una clase de entrenamiento conductual para padres (BPT).
  • Asignar tareas de deberes al progenitor sin TDAH.
  • Turnarse para cuidar a los niños por la tarde.
  • Cuando sea posible, que el progenitor sin la condición gestione eventos con fecha límite, como proyectos escolares o citas médicas.
  • Si tú eres quien tiene TDAH: busca un lugar tranquilo cuando te sientas abrumado; usa temporizadores para revisar a tus hijos y garantizar que están seguros y realizando una actividad adecuada.
  • Crear pausas semanales para recargar energías sin la presencia del hijo o hijos.

Elogia a tu hijo cuando haga algo bien

El elogio por un trabajo bien hecho es una excelente forma de fomentar que repita ese comportamiento. Las investigaciones han mostrado que el refuerzo positivo puede ser especialmente significativo para niños con TDAH, quienes suelen sentirse motivados por la posibilidad de recibir una recompensa.

Si no estás seguro de cómo implementarlo, existen numerosos ejemplos de refuerzo positivo para empezar.

Crea un sistema de recompensas en casa

¿Tu hijo tiene dificultades para vestirse y salir a tiempo? ¿Olvida cepillarse los dientes o meter la ropa sucia en la cesta? El refuerzo positivo puede tomar la forma de un sistema de recompensas para fomentar estos comportamientos. Una forma es seleccionar algunas tareas diarias y colocarlas en un cuadro. Después, determina su “moneda” o incentivo. ¿Qué motiva más a tu hijo? Esto podría ser juguetes, un postre especial o incluso dinero.

Cada vez que tu hijo realiza su tarea, acumula puntos hacia una recompensa o recibe una parte de la recompensa.

Prepara a tu hijo para las transiciones

Detener una actividad que a tu hijo le gusta y pasar a una tarea puede generar resistencia, especialmente en niños con TDAH. Para facilitarlo, prueba estas estrategias:

  • Revisa el horario diario con tu hijo para que tenga una idea de lo que ocurrirá.
  • Advierte o configura un temporizador para que suene 5 minutos antes de la transición, 1 minuto antes y en el momento de la transición.
  • Marca la transición haciendo algo, como marcar en la lista la actividad que acaban de terminar.
  • Elogia o recompensa una transición suave.

Usa la tecnología a tu favor

Contrario a la idea común, la tecnología puede facilitar la crianza, también cuando hay TDAH. Los smartphones, tabletas, apps o asistentes virtuales pueden ser herramientas útiles para gestionar algunos de los síntomas.

  • Gestión de la “ceguera temporal”: si tu hijo no puede seguir la noción del tiempo, usa temporizadores, alarmas o recordatorios para cosas como tomar medicación o salir de casa.
  • Hacer listas: si tu hijo tiende a olvidar lo que necesita para la práctica, hacer una lista puede ayudar; si es probable que pierda la lista, almacenarla en el móvil o en un asistente virtual puede ser mejor.
  • Gestión de ansiedad o depresión: hay apps para ello; puede que tengas que probar varias hasta encontrar la adecuada.
  • Práctica de la atención plena: estudios sugieren que las intervenciones de mindfulness pueden reducir los síntomas centrales del TDAH. Las apps y sitios web de meditación son un buen punto de partida.
  • Hay muchas apps; elige la que mejor se adapte a tu hijo y a sus dificultades.

Considera un coach de TDAH

Las conversaciones diarias para hacer que tu hijo haga la tarea pueden afectar la relación. Probablemente, tu hijo no intenta ser desafiante; puede que le falten habilidades de función ejecutiva para empezar, concentrarse, seguir instrucciones, completar tareas y más. Una de las mejores estrategias de manejo del TDAH para padres de preadolescentes y adolescentes es un coach de TDAH (también llamado coach de funciones ejecutivas). Pueden ayudar a aumentar la motivación y la autoestima de tu hijo, lo que también puede mejorar la relación padre-hijo. El coach se encarga de lograr que tu hijo complete su trabajo y enseña las habilidades necesarias para hacerlo por sí mismo. También trabajan contigo para crear sistemas y horarios que te permitan apoyar a tu hijo de forma positiva. Puedes buscar coaches de TDAH en línea o preguntar al pediatra de tu hijo, al orientador escolar o a miembros de grupos de apoyo locales para sugerencias.

Participa en un entrenamiento conductual para padres (BPT)

El apoyo para los niños con TDAH requiere un conjunto de habilidades que no siempre se dominan de forma natural. No te convierte en mal padre; significa que serás aún mejor padre si aprendes a educar a un niño con TDAH. En un estudio de 2019, los padres que recibieron entrenamiento conductual para padres (BPT) se sintieron menos estresados y reportaron menos problemas con su hijo que se niega a hacer las tareas. El BPT te ayudará a crear reglas adecuadas a la edad y estrategias de refuerzo positivo que funcionen, así como a aprender a:

  • crear una rutina diaria sólida
  • dar instrucciones específicas
  • reducir opciones y distracciones
  • fijar metas alcanzables con tu hijo
  • trabajar con el/la docente de tu hijo en estrategias conductuales

Si una búsqueda en internet de “entrenamiento conductual para padres cerca de mí” no genera resultados, considera pedir referencias al pediatra, al terapeuta, al orientador escolar o a grupos locales de apoyo del TDAH.

Próximos pasos

El aprendizaje de cómo educar a un hijo con TDAH comienza con un diagnóstico adecuado y con dedicar tiempo a entender las necesidades específicas de tu hijo. Encontrar las estrategias de manejo adecuadas puede requerir ensayo y error, pero, una vez identificadas, la vida familiar y el rendimiento académico suelen mejorar.

Vídeo sobre La crianza de niños con TDAH: 12 consejos para afrontar los retos comunes

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.