La ética del diagnóstico desde el sillón
Cuando se recurre a insultos, se pierde el argumento. Cuando se recurre a diagnosticar, se pierde credibilidad. No es de extrañar que profesionales ajenos a la salud mental emitan diagnósticos por enojo o por desacuerdo. La etiqueta de un trastorno puede desplazar la responsabilidad de la persona que observa y ocultar las circunstancias que explican su conducta.
El lenguaje y la evaluación en salud mental
El uso de insultos o etiquetas diagnósticas ante una diferencia de opinión puede caldear las discusiones y dificultar una comprensión fiel de lo que sucede. Perturbar la conversación con una etiqueta puede cerrar puertas a respuestas útiles y a un diálogo constructivo sobre lo que está ocurriendo realmente.
Limitaciones y matices de los trastornos psiquiátricos
A diferencia de algunas condiciones físicas, muchos trastornos psiquiátricos no se miden con pruebas objetivas simples. Un trastorno cardiaco puede detectarse con un electrocardiograma (ECG); un trastorno de la personalidad se identifica a través de patrones de conducta observables a lo largo del tiempo. Con frecuencia, se obvian las causas y el contexto que explican la conducta.
El peso del contexto
Por ejemplo, una persona que llora, tiene ideas de suicidio y busca atención puede parecer anormal; sin embargo, si su situación está marcada por circunstancias extremas (p. ej., explotación o abuso), la respuesta conductual puede parecer razonable dadas dichas circunstancias. Al retirarla del contexto, su conducta puede volver a la normalidad. La decisión de etiquetar depende, en parte, de la experiencia del profesional y del marco diagnóstico utilizado.
El DSM y las advertencias éticas
Para diagnosticar, muchos profesionales se apoyan en el DSM, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, propiedad de la American Psychiatric Association. Críticos señalan que los trastornos entran al DSM de forma análoga a cómo se aprueban leyes: se debaten, se vota y, a veces, hay poca evidencia científica que respalde cada diagnóstico. Esta dinámica favorece el llamado diagnóstico en sillón.
Diagnóstico en sillón y la evaluación de figuras públicas
El término diagnóstico en sillón describe cuando personas, profesionales o no, diagnostican a alguien a quien nunca han tratado directamente. Un ejemplo contemporáneo es la evaluación de la salud mental de figuras públicas sin examen presencial. Para regular estas prácticas existe la Regla Goldwater, que prohíbe a cualquier psiquiatra opinar sobre individuos sin haberles evaluado personalmente. Aunque un sujeto cumpla criterios diagnósticos, el diagnóstico no debe hacerse a distancia ni sin evidencia clínica.
Riesgos del sobre-diagnóstico y uso de fármacos
La ausencia de pruebas definitivas no impide que el diagnóstico se difunda y normalice la idea de enfermedad. ¿Qué conductas habituales podrían considerarse normales y, sin embargo, cruzar la línea hacia un trastorno? Por ejemplo, ciertas personas pueden buscar un alto grado de orden; algunas obsesiones por la limpieza pueden interpretarse como trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) sin que exista un diagnóstico inequívoco en todos los casos.
Trastorno por déficit de atención (TDA) y medicación
El diagnóstico de TDA ha aumentado en los últimos años. Niños muy activos o con gran energía a veces son evaluados para este trastorno. En ocasiones se diagnostica a edades muy tempranas y se recurre a estimulantes. Aunque la medicación puede mejorar el rendimiento escolar y ciertos comportamientos problemáticos, no todos los niños hiperactivos la necesitan y algunos pueden desarrollar dependencia. El sobre-diagnóstico puede convertir en un marco simplista síntomas que pueden observarse en contextos normales.
Las palabras como herramientas para ayudar, no para estigmatizar
El DSM parece depender de palabras más que de una base estrictamente científica. Si estas palabras son el denominador común, ¿qué queremos que signifiquen? ¿Usarlas para insultar o para orientar a quienes realmente necesitan apoyo? Es una conversación valiosa que merece continuar y reflexionarse.
Vídeo sobre La ética del diagnóstico desde el sillón
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.