La historia de la lobotomía
Introducida a finales de los años treinta, la lobotomía fue desarrollada como un procedimiento neuroquirúrgico destinado a tratar trastornos mentales severos. Aunque en su tiempo se presentó como una solución milagrosa, con el paso de las décadas se revelaron sus riesgos, efectos adversos y daños irreparables. Este artículo analiza qué es, cómo se llevó a cabo, su historia y las razones por las que hoy se rechaza.
Qué es una lobotomía
La lobotomía es una forma de cirugía psiquiátrica diseñada para tratar condiciones psicológicas severas. Consiste en interrumpir las conexiones neuronales entre el lóbulo frontal y otras áreas del cerebro, lo que puede afectar la memoria, las emociones y la capacidad de resolver problemas.
- La intención es disminuir la agitación, la ansiedad y las emociones descontroladas asociadas a ciertos trastornos mentales.
- Las versiones tempranas utilizaban perforaciones en el cráneo y destrucción de tejido mediante alcohol; versiones posteriores emplearon un instrumento similar a un punzón llamado leucótomo, para realizar la desconexión.
Versión prefrontal
En la lobotomía prefrontal, el cirujano perfora el cráneo en la región superior y lateral y, con un leucótomo, separa las conexiones entre el lóbulo frontal y otras áreas del cerebro.
Versión transorbital
La lobotomía transorbital funciona de forma similar, pero se accede al cerebro a través de las órbitas, lo que permitía la intervención de manera más rápida y, en algunos casos, sin dejar cicatrices visibles.
Historia y antecedentes
Orígenes y pioneros
En 1935, el neurólogo portugués Egas Moniz inventó la lobotomía, inicialmente llamada leucotomía. Se inspiró en el trabajo anterior de Gottlieb Burckhardt, quien realizó algunos de los primeros procedimientos psiquiátricos en la década de 1880. En noviembre de 1935, Moniz realizó la primera intervención en un hospital de Lisboa, perforando el cráneo e inyectando alcohol en el lóbulo frontal para destruir tejido y nervios.
En 1949 recibió el Premio Nobel de medicina por esta invención.
Propagación y desarrollo en Estados Unidos
Al año siguiente, el neurólogo estadounidense Walter Jackson Freeman adoptó el procedimiento y lo renombró como lobotomía. Lo modificó sustituyendo el alcohol por una herramienta quirúrgica, creando la lobotomía prefrontal.
En septiembre de 1936, Freeman y su colega James Watts realizaron la primera lobotomía prefrontal en Estados Unidos. Más tarde, en 1945, Freeman introdujo la lobotomía transorbital, que podía practicarse de forma más rápida y sin dejar cicatrices.
Propósito de la lobotomía
La lobotomía se desarrolló para tratar condiciones mentales severas y para hacer frente al hacinamiento en las instituciones psiquiátricas durante los años 1930. Moniz pensaba que un fallo físico en el cerebro provocaba síntomas como la psicosis y la depresión, y creía que cortar las conexiones entre el lóbulo frontal y otras áreas podría “reiniciar” el cerebro.
Tanto Moniz como Freeman reportaron mejoras en muchos pacientes, aunque también hubo casos sin mejora o con empeoramiento. A pesar de ello, la lobotomía se popularizó y se integró en parte de la psiquiatría de la época.
Qué ocurre cuando se realiza
- Efectos previstos: reducción de la agitación, la ansiedad y la emoción excesiva en algunos pacientes.
- En otros, mejoró la conducta de forma suficiente para el alta hospitalaria, pero surgieron cambios en la personalidad, la emoción y la capacidad de concentración.
- Muchas personas perdieron la capacidad de sentir emociones y se volvieron apáticas o desinteresadas; algunas entraron en catatonia; y un número de casos fallecieron por complicaciones.
Uso y regulación a lo largo del tiempo
Extensión y declive
Entre finales de la década de 1930 y principios de la de 1950 se practicaron numerosas lobotomías: se estima que en Estados Unidos y Europa se realizaron unas 60.000 operaciones en las dos décadas posteriores a la invención. Sin embargo, a finales de los años 50 los riesgos y efectos secundarios comenzaron a generar críticas y, junto con la llegada de tratamientos farmacológicos, el uso disminuyó significativamente.
Legalidad y prácticas actuales
La lobotomía está prohibida en algunos lugares, pero continúa de forma limitada en otros. En 1950 la Unión Soviética la prohibió por contravenir los principios de humanidad; otros países, como Japón y Alemania, se sumaron posteriormente. En 1967, Freeman fue excluido de realizar más lobotomías tras la muerte de un paciente por hemorragia cerebral. Aun así, Estados Unidos y gran parte de Europa occidental no prohibieron la intervención y se practicó durante las décadas de 1970 y 1980. Hoy, las lobotomías son poco frecuentes y, en muchos lugares, ilegales; en su lugar se exploran enfoques de menor invasividad como la cingulotomía para ciertos casos.
La cingulotomía se emplea para tratar, en casos de resistencia a otros tratamientos, trastornos como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y, en ocasiones, el dolor crónico.
Impacto histórico y lecciones aprendidas
- La lobotomía es uno de los episodios más controvertidos de la historia de la psiquiatría, que ilustra los riesgos de intervenir en el cerebro sin una comprensión sólida y sin salvaguardias éticas adecuadas.
- La evidencia mostró que, aunque algunas mejoras observadas podían parecer beneficiosas a corto plazo, muchos pacientes experimentaron deterioro emocional, apatía o incapacidad duradera.
- Su caída en desuso se debió en parte al debate público negativo y al mayor acceso a tratamientos farmacológicos más seguros y efectivos.
Vídeo sobre La historia de la lobotomía
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.