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Mantener un hogar cuando ambos miembros de la pareja tienen TDAH

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Mantener un hogar es ya una tarea compleja. Cuando ambos miembros de la pareja tienen TDAH, los desafíos se multiplican: planificar, priorizar y completar tareas —a menudo poco atractivas— pueden resultar agotadores. Las dificultades en la función ejecutiva suelen hacer que uno asuma la mayor parte del trabajo, generando frustración y resentimiento en la relación.

Conociendo el TDAH en cada miembro de la pareja

Antes de organizar las tareas, es fundamental entender el propio TDAH y el de la otra persona. ¿Qué rasgos se manifiestan? ¿Cuáles son los momentos de mayor dificultad y en qué tareas destaca cada uno? Identificar estas fortalezas y debilidades facilita planificar y distribuir responsabilidades de forma realista. Según la coach de vida y TDAH Roya Kravetz, comprender estas diferencias ayuda a gestionar mejor las tareas diarias y las tensiones asociadas.

  • Autoconocimiento: saber qué situaciones disparan la impulsividad o la distracción y qué acciones se gestionan bien.
  • Perfiles distintos: cada persona con TDAH aporta recursos diferentes; no esperes que sean exactamente iguales.
  • Fortalezas útiles: identificar competencias útiles para las responsabilidades del día a día y potenciarlas.

Qué significa un hogar bien mantenido para ustedes

La definición de un hogar bien mantenido debe ser compartida. Para algunas parejas, todo debe estar en su sitio; para otras, basta con que los platos estén lavados y la cama hecha. Acordar criterios claros reduce conflictos y ofrece una hoja de ruta común.

Dividir las tareas según las fortalezas

Como no hay dos personas con TDAH exactamente iguales, conviene asignar las tareas a la persona que mejor se adapte a cada actividad. Puede ser útil elaborar una lista de tareas y asignarlas según las fortalezas de cada uno. La experta Roya Kravetz señala que aprovechar los recursos individuales facilita el manejo diario del hogar.

  • Asignar tareas que aprovechen habilidades específicas de cada persona.
  • Crear una lista de qué tareas realizará cada participante para evitar solapamientos.

Delegar y buscar apoyo

Para tareas que resulten particularmente difíciles, consideren la delegación. Pueden pedir ayuda a familiares, contratar ayuda profesional o recurrir a un coach de TDAH para establecer sistemas que funcionen a largo plazo. También pueden buscar un organizador que les ayude a crear hábitos y métodos de organización en su espacio.

Trabajar en equipo y hacer las tareas más llevaderas

El sistema de apoyo mutuo puede facilitar la ejecución. Algunas ideas: uno lava los platos mientras el otro los seca; uno barre y el otro limpia las ventanas; o realizan la cama y el doblado de ropa de forma conjunta. Hacer las tareas en pareja refuerza la cooperación y reduce tensiones.

Hacer que las tareas sean agradables y motivadoras

Conviértanlas en actividades lúdicas cuando sea posible. Puede ayudar poner música, bailar mientras limpian o introducir pequeñas recompensas tras completar una tarea, como reservar dinero para una cena especial o una experiencia agradable.

Humor, autocuidado y enfoque positivo

El humor es una herramienta valiosa para gestionar errores diarios y fortalecer la relación. Reconocer y valorar los esfuerzos del otro, y centrarse en lo positivo, resulta crucial. el autocuidado de cada persona es fundamental: alimentarse bien, moverse y descansar suficiente para mantener la energía necesaria. Las pausas regulares son vitales, especialmente para personas con TDAH.

Planificación y hábitos prácticos

La planificación es clave para gestionar un hogar. Dediquen un día a revisar el calendario semanal y establezcan recordatorios en el teléfono. Pueden usar un calendario personal y otro familiar para que todos sepan qué está planeado. Automatizar la revisión de agenda ayuda a mantener la rutina sin tener que pensar demasiado en ello.

Gestión de prioridades y elección de batallas

Aprendan a priorizar y a no convertir todo en un gran conflicto. No todo tiene que hacerse a la perfección; a veces es mejor dejar pasar determinados detalles y enfocarse en lo realmente importante. Si un miembro deja las alacenas abiertas o tiene su propio método para ordenar, conviene aceptar ciertas diferencias y acordar alarmas para momentos clave, como la hora de la cena. Buscar lo positivo y reconocer los esfuerzos del otro fortalece la convivencia.

Vídeo sobre Mantener un hogar cuando ambos miembros de la pareja tienen TDAH

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.