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Mitos, malentendidos y estereotipos sobre el TDAH.

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Aceptar los mitos sobre el TDAH puede generar vergüenza y dificultar buscar tratamiento. En este artículo aclaramos errores comunes y explicamos por qué su desmentido es importante para las personas que viven con el trastorno y para sus familias. Veremos por qué el TDAH no depende de la inteligencia, qué diferencias pueden existir entre niños y niñas y cómo aislarse de los estigmas puede ayudar a buscar respuestas adecuadas.

Mitos y realidades sobre el TDAH

Mito 1: No se puede tener TDAH si se obtienen buenas notas

Realidad: la inteligencia no determina si alguien tiene TDAH. Una persona puede aprobar exámenes difíciles o tener una carrera exitosa y, sin embargo, experimentar dificultades para localizar tareas, recordar pagos o gestionar el tiempo. El TDAH está relacionado con déficits en las funciones ejecutivas, no con la inteligencia.

Funciones ejecutivas clave:

  • Flexibilidad mental: la capacidad de cambiar la atención de una tarea a otra.
  • Memoria de trabajo: la capacidad de mantener información en la mente durante un breve periodo.
  • Autocontrol: la capacidad de resistir impulsos o respuestas impulsivas, como interrumpir en clase.

Estas habilidades influyen en conductas complejas como prestar atención, planificar, gestionar el tiempo, tomar decisiones y empezar tareas. En conjunto, tareas que parecen simples requieren procesos cerebrales sofisticados, que pueden estar menos desarrollados en personas con TDAH —por eso, pagar una factura o encontrar las llaves puede ser más complicado.

Mito 2: El TDAH no afecta realmente a las niñas tanto como a los niños

Realidad: ya no es correcto pensar que el TDAH afecta solo a los niños. Las niñas y las mujeres también lo experimentan en números similares, aunque con frecuencia se diagnostica menos o más tarde. Los niños siguen siendo más propensos a ser derivados para evaluación y a recibir un diagnóstico.

La presentación en niñas: en general, es más común la inatención que la hiperactividad o impulsividad. Las niñas con TDAH pueden:

  • soñar despiertas
  • desorganizarse
  • sentirse abrumadas
  • presentar problemas con trastornos internalizados como la ansiedad

las niñas con TDAH pueden desarrollar estrategias para ocultar o compensar sus síntomas, lo que a veces retrasa el reconocimiento del problema y la intervención.

Mito 3: Solo los niños blancos tienen TDAH

Realidad: el TDAH afecta a personas de todas las razas y contextos. Sin embargo, la investigación ha mostrado diferencias en diagnóstico y tratamiento entre grupos raciales y étnicos, con subdiagnóstico y subtratamiento en algunos niños negros e hispanos.

Estudios, como los publicados en revistas de renombre, han encontrado que los niños asiáticos, negros e hispanos eran menos propensos a recibir un diagnóstico de TDAH que sus pares blancos, y que los niños blancos tenían más probabilidades de recibir tratamiento. Estas diferencias pueden deberse a factores como sesgo explícito e implícito, desconfianza en el sistema de salud, estigma comunitario y acceso limitado a proveedores.

La falta de diagnóstico y tratamiento puede afectar áreas clave de la vida, como las relaciones, la educación, el consumo de sustancias, la estabilidad económica y la seguridad vial.

Mito 4: Si mi hijo tiene que tomar medicación para el TDAH, no he hecho bien mi trabajo

Realidad: la medicación suele ser una parte valiosa del tratamiento para muchos niños y adolescentes, y suele combinarse con terapia y estrategias conductuales personalizadas. La estigmatización de la medicación puede llevar a dudar de sí mismo, pero no implica que haya fallado como padre o cuidador.

La farmacoterapia puede reducir la hiperactividad, la impulsividad y la inatención, con efectos secundarios mínimos cuando se ajusta adecuadamente. Trabajar con un profesional de la salud que se especializa en TDAH infantil facilita encontrar un régimen adecuado. Cada niño es distinto, por lo que no se debe comparar su situación con la de otros, incluso con la de un hermano. La medicación puede ser una herramienta útil dentro de un plan integral de tratamiento.

Mito 5: Las personas con TDAH solo necesitan esforzarse más

Realidad: decir a alguien con TDAH que debe esforzarse más para concentrarse o»ser más organizado» es como decirle a alguien con mala visión que haga más esfuerzos para ver mejor. No funciona así. Las personas con TDAH se benefician de apoyos estructurados y estrategias que se ajusten a su forma de pensar y de aprender.

Experiencia y enfoque: la psicóloga Lara Honos-Webb propone trabajar con las fortalezas y las metas personales, dividirlas en pasos pequeños, y mejorar la motivación y la regulación del estado de ánimo. En lugar de pedir que se “esfuerce más”, se busca apoyar con herramientas que se adapten a la persona y a sus ritmos.

Pasos siguientes y recursos útiles

La presencia de estereotipos puede dificultar la búsqueda de ayuda, pero la evidencia actual confirma que, con manejo y tratamiento adecuados, las personas con TDAH pueden prosperar. Si te interesa recibir una evaluación o intervención especializada, considera acercarte a profesionales y a asociaciones que trabajan con TDAH.

  • CHADD (Asociación para el TDAH)
  • ADDA (Asociación de Trastorno por Déficit de Atención)

También existen recursos que abordan la diversidad cultural y las necesidades de sensibilidad cultural en la atención:

  • Therapy for Black Girls
  • Inclusive Therapists
  • Black Female Therapists
  • Therapy for Latinx
  • Ayana
  • African American Therapists Directory
  • National Queer and Trans Therapists of Color Network

Lo más importante es conectarte con un profesional de la salud que se ajuste a tu entorno y estilo de vida para abordar el TDAH de forma adecuada y respetuosa.

Vídeo sobre Mitos, malentendidos y estereotipos sobre el TDAH.

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.