Niveles de atención para el tratamiento del consumo de sustancias
El tratamiento de los trastornos por uso de sustancias implica un continuum de atención flexible, que permite a las personas avanzar o regresar entre distintos niveles según sus necesidades. Buscar ayuda puede resultar abrumador, y parte del miedo surge ante lo desconocido: ¿cómo será el tratamiento, podré combinarlo con mi trabajo y qué pasa si la adicción es severa? No estás solo.
Niveles de atención para el trastorno por uso de sustancias
El tratamiento para el trastorno por uso de sustancias no es una solución única. Cada persona llega con necesidades distintas, por lo que la ASAM propone un continuum de atención con varios niveles de intensidad y entornos. Este modelo facilita entrar en el nivel más adecuado y, si es necesario, subir o bajar de intensidad sin perder la continuidad del cuidado.
0.5: Intervención temprana
La intervención temprana ofrece educación, recursos y asesoramiento a adultos y adolescentes en riesgo de desarrollar un trastorno por uso de sustancias, sin haber cumplido criterios diagnósticos. Su objetivo es prevenir la progresión hacia un trastorno establecido.
Nivel I: Tratamiento ambulatorio
Este nivel implica menos de 9 horas semanales para adultos y menos de 6 horas para adolescentes. Las sesiones se realizan en un centro de tratamiento sin pernocta y son dirigidas por profesionales de adicciones o clínicos capacitados. La atención habitual incluye evaluación, tratamiento y seguimiento de recuperación. Suele ofrecer tratamiento farmacológico, consejería de abstinencia (grupo e individual), programas de prevención de recaídas y educación sobre drogas y alcohol. Los programas ambulatorios pueden facilitar citas médicas, terapia familiar, psicoterapia y orientación laboral. Es ideal para personas con agenda ocupada y con un sólido sistema de apoyo.
Nivel II.1: Servicios ambulatorios intensivos
Servicios ambulatorios intensivos (IOT) ofrecen 9 o más horas a la semana para adultos y 6 o más para adolescentes. La duración mínima recomendada es de 90 días. Proporcionan consejería de abstinencia, programas de prevención de recaídas y educación sobre sustancias. Suelen incluir más atención a la sustancia que el tratamiento ambulatorio básico y pueden prestarse en cualquier entorno que cumpla criterios estatales de licencia. El tratamiento está diseñado para atender las necesidades multidimensionales, incluidas comorbilidades, y puede realizarse diurno o vespertino, incluso fines de semana.
Nivel II.5: Servicios de hospitalización parcial
Este nivel ofrece 20 o más horas de atención semanal y, en general, implica hospitalización parcial, permitiendo una mayor intensidad sin pernoctar en un hospital.
Nivel III.1: Servicios residenciales de baja intensidad gestionados clínicamente
Ofrece atención 24 horas en un entorno residencial, con personal de adicción, salud mental y medicina general que brinda tratamiento continuo. Incluye al menos 5 horas de servicios clínicos semanales.
Nivel III.3: Servicios residenciales de alta intensidad para población específica
Tratamiento residencial de 24 horas para personas adultas con discapacidad cognitiva u otros impedimentos. El cuidado es intensivo, con menor énfasis en socialización y actividades grupales respecto a otros niveles.
Nivel III.5: Servicios residenciales de intensidad media para adolescentes o alta para adultos
24 horas de atención residencial para adolescentes y adultos, con el objetivo de estabilizar situaciones de peligro inminente y preparar la transición a tratamiento ambulatorio. Se utiliza el programa completo de terapia de grupo.
Nivel III.7: Servicios residenciales de alta intensidad con monitoreo médico
Atención de 24 horas con enfermería y médico disponible para supervisión clínica. Se dirige a personas con problemas médicos, emocionales, conductuales o cognitivos severos y que requieren manejo farmacológico y vigilancia continua.
Nivel IV: Tratamiento hospitalario intensivo médicamente gestionado
Este nivel ofrece 24 horas de atención de enfermería y médico para adultos y adolescentes con altos niveles de intoxicación y/o potencial de abstinencia, así como con problemas médicos, emocionales, conductuales o cognitivos. El asesoramiento está disponible alrededor del día. A menudo se conoce como desintoxicación, aunque implica un manejo médico más amplio que la idea simplificada de “lavar una sustancia”.
Próximos pasos
El trastorno por uso de sustancias es un cuadro desafiante, pero tratable. Dado que la atención no es igual para todas las personas, existen múltiples niveles de cuidado disponibles. Si crees que puedes tener un trastorno por uso de sustancias, considera consultar a un profesional de la salud de confianza. También puedes llamar a la línea de SAMHSA (Substance Abuse and Mental Health Services Administration) al 1-800-662-4357. Es un servicio gratuito y confidencial de derivación e información sobre tratamiento. También puedes considerar unirte a un grupo de apoyo a la recuperación, como Alcohólicos Anónimos (AA).
Vídeo sobre Niveles de atención para el tratamiento del consumo de sustancias
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.