No hay adicción sin mentiras; no hay recuperación sin verdad
El fenómeno de mentir es frecuente en las personas con adicción y está ligado a la negación y al pensamiento distorsionado. Este artículo aborda qué es la honestidad rigurosa en la recuperación de 12 pasos, qué implica, sus límites y cómo se aplica no solo a la adicción sino a las relaciones y a la vida cotidiana.
Qué es la honestidad rigurosa
En la recuperación de 12 pasos, la honestidad rigurosa no es una cuestión de ocasionalidad sino de estándar. Significa decir la verdad cuando sería más fácil mentir y compartir pensamientos y sentimientos incluso cuando puedan existir consecuencias. Implica hacer un inventario personal sin miedo y admitir la deshonestidad de forma inmediata, reconociéndonos en medio de una mentira y corrigiéndola, aunque resulte embarazoso.
No basta con ser honesto consigo mismo (Paso 1); los adictos deben ser honestos con su poder superior y con otras personas (Pasos 4 y 5), incluidos la familia, los profesionales de la salud, los terapeutas y los compañeros del grupo de 12 Pasos. Los Pasos 8 y 9 exigen tomar medidas activas hacia la honestidad, y los tres últimos pasos requieren practicarla a diario.
Aunque es importante ser honesto sobre la adicción y la recuperación, la honestidad rigurosa se extiende a todos los aspectos de la vida: no solo se trata de evitar mentiras verbales, sino también mentiras no verbales (p. ej., robar o engañar) y de ser consciente de nuestros miedos, creencias limitantes y patrones poco saludables. Requiere relaciones auténticas, límites y vivir de acuerdo con nuestros valores y principios.
Incluso la honestidad tiene límites
La honestidad es un pilar para la recuperación a lo largo de la vida, pero no es una cura mágica. Es un proceso, no un destino. Se acepta comúnmente que toma tres a cuatro semanas desaprender un hábito, pero puede ser mucho más tiempo formar uno nuevo e integrarlo en el ser. Decir la verdad exige atención y práctica continuas, incluso ante el desaliento y el miedo a lo que otros pensarán.
La perfección no es realista
La perfección no es realista. Ya sea adicto o no, la honestidad al 100% no siempre es alcanzable. Hay momentos en que, a pesar de nuestros esfuerzos, la negación reaparece o cometemos errores. Estar en recuperación no implica ser superhumanos.
La honestidad no debe herir
La responsabilidad de la honestidad rigurosa no incluye críticas duras ni crueldad. Aunque es útil reconocer áreas de mejora, también es importante reconocer las características positivas.
Las mentiras tienen consecuencias
Las mentiras pueden dejar huellas en las relaciones y la confianza. Incluso cuando el adicto se compromete con la honestidad rigurosa, hay amigos y seres queridos que han resultado heridos. Puede llevar tiempo recuperar su confianza, su respeto y su compañía.
La honestidad por sí sola no es suficiente
La deshonestidad puede indicar que se están retomando estrategias de afrontamiento ineficaces. Como se dice en AA: solo estás tan enfermo como tus secretos. Aunque la honestidad es esencial para la prevención de recaídas, es solo una pieza. Sin trabajar un programa de recuperación, aprendiendo nuevas habilidades y abordando las causas subyacentes, la honestidad por sí sola no evita la recaída.
Sin honestidad, no hay recuperación
Sin honestidad, no hay recuperación (o tal vez solo una recuperación basada en la mera supervivencia). Requiere un esfuerzo valiente, pero a través de la honestidad rigurosa, los adictos obtienen una recompensa que alguna vez pareció imposible: conocer y amar a sí mismos y a los demás, con todas sus imperfecciones.
La recompensa de la honestidad rigurosa
La honestidad rigurosa, practicada de forma constante, puede permitir a los adictos descubrir una relación más auténtica consigo mismos y con los demás. Este proceso implica reconocer errores, reparar daños cuando sea posible y vivir de acuerdo con valores y principios que sostienen la recuperación a largo plazo.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.