¿Por qué a algunas personas les encantan las películas de terror y a otras las odian?
Algunas personas buscan una buena dosis de susto y otras evitan las escenas más aterradoras. Este interés o rechazo tiene explicaciones psicológicas fascinantes: desde cómo nos sentimos tras la película, hasta la forma en que se manifiestan nuestras respuestas físicas, nuestra curiosidad por lo nuevo y la influencia de la socialización de género. A continuación se presentan cuatro motivos posibles respaldados por la evidencia.
Por qué a algunas personas les gustan las películas de miedo
1. El proceso de transferencia de excitación
Según Glenn Sparks, PhD, profesor y jefe adjunto de la Brian Lamb School of Communication en la Purdue University, una de las explicaciones es cómo nos sentimos tras la película. Este fenómeno se conoce como el proceso de transferencia de excitación. Cuando vemos filmes aterradores, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respiración aumentan. Al terminar la película, esa excitación física persiste y facilita que las emociones positivas vividas con los amigos se intensifiquen. En pocas palabras, en lugar de centrarnos en el susto, recordamos haber pasado un rato fantástico y querrás volver a vivir esa experiencia.
2. Diferentes patrones de activación fisiológica
Algunas personas están simplemente predispuestas a disfrutar de niveles mayores de excitación fisiológica. Sparks señala que a ciertos individuos les atrae la descarga de adrenalina no solo al ver cine de terror, sino también al subir a montañas rusas y participar en otras experiencias que provocan miedo.
3. Novedad
La novedad también atrae. Estamos programados para prestar atención a anomalías en nuestro entorno, y el peligro rompe la rutina, lo que despierta la curiosidad necesaria para la supervivencia. La atracción por películas aterradoras puede relacionarse con esa curiosidad por lo inusual. muchos se sienten fascinados por los efectos visuales y les gusta analizarlos, según Joanne Cantor, PhD, profesora emérita y directora de divulgación en el Center for Communication Research de la University of Wisconsin–Madison.
4. Socialización de género
El sexo biológico también puede influir. Una encuesta de 2020 sugiere que los hombres tienden a disfrutar más de las películas de miedo y a verlas con mayor frecuencia que las mujeres. Sparks especula que ello podría deberse a que los hombres son socializados para ser valientes y disfrutar de lo amenazante, y a la gratificación social de no dejar que un film asuste. Cantor añade que “los hombres suelen preferir estas películas como citas porque las mujeres buscan más cercanía física cuando están asustadas, mientras que ellos pueden exhibir su fortaleza y coraje”; este efecto se ha llamado “el efecto de acurrucarse”. Trabajos anteriores señalan que los hombres valoraban más una película de terror si la veían con una mujer asustada, y las mujeres, si la veían con un hombre que no estaba asustado.
Por qué a otras personas no les gustan las películas de miedo
1. Experiencias negativas
El proceso de transferencia de excitación también puede explicar por qué a muchas personas no les gustan las películas de miedo. Si durante una película horrorosa se vivió una experiencia negativa (una cita que fue mal, un accidente de coche al salir del cine o recibir malas noticias), la excitación residual puede inclinar la balanza hacia emociones negativas en futuras visitas.
2. Emociones negativas
Cuando se experimenta un alto nivel de susto, ver una película de miedo puede no merecer la pena. Las emociones negativas quedan almacenadas en la amígdala, que tiende a ser más resistente a desaparecer que las emociones positivas. Las películas de terror pueden incluso provocar cambios de comportamiento si algo en nuestro entorno recuerda a una escena. Por ejemplo, tras ver una película como “Tiburón”, algunas personas dejaron de nadar en el océano y se sintieron inquietas ante lagos o piscinas. algunos evitan filmes que les tocan temas cercanos a su realidad.
3. Mayor sensibilidad
La mayor sensibilidad también podría explicar por qué a algunas personas les disgustan las películas de miedo. Algunas personas son más sensibles a estímulos no deseados en el entorno y pueden experimentar reacciones fisiológicas más intensas. Un estudio de 2009 sugiere que las personas altamente sensibles presentan respuestas más marcadas ante estímulos de horror.
Niños y adolescentes y las películas de miedo
1. Impacto de ver miedo antes de la adolescencia
Parece prudente ser especialmente cuidadoso con lo que ven los niños. Investigaciones de Cantor (2006) señalan que estudiantes universitarios que habían visto películas o programas de miedo antes de los 14 años podían experimentar insomnio y sentirse ansiosos ante actividades usualmente seguras o dejar de realizarlas. Cantor, autora de Teddy’s TV Troubles, propone ideas para calmar a los niños después de haber sido expuestos al miedo en los medios.
2. ¿Qué pasa con tweens y adolescentes?
Los preadolescentes muestran miedo ante amenazas realistas como secuestros o abusos, mientras que los adolescentes, al igual que los adultos, se asustan con amenazas abstractas como enfermedades o lo sobrenatural. Los padres deben observar la reacción de sus hijos ante determinadas películas antes de decidir si son adecuadas para ellos, ya que las respuestas intensas al miedo son más fáciles de prevenir que de revertir.
Síntesis
son múltiples los motivos por los que algunas personas buscan el susto y otras lo evitan: desde la biología y la excitación física hasta la novedad y la socialización. Independientemente de si te gustan o te incomodan las películas de miedo, lo importante es elegir aquello que te resulte adecuado. Si el terror te provoca alegría, continúa; si te genera malestar, opta por historias que te hagan sentir bien.
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Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.