¿Por qué maldecimos?
¿Por qué decimos palabrotas y qué efecto tienen en nuestro estado emocional? Un artículo de Perspectives on Psychological Science, basado en el trabajo de Timothy Jay (2009), examina qué palabras consideramos tabú, cómo elegimos una u otra según el contexto social y qué beneficios emocionales puede ofrecer su uso, desde alivio de la frustración hasta momentos de humor o énfasis expresivo.
Qué son las palabras tabú
Las palabras tabú son términos que la sociedad considera inapropiados en determinados contextos. Incluyen referencias sexuales, expresiones blasfemas o irreverentes, referencias escatológicas o repugnantes, nombres de animales, insultos étnicos o de género y otros vulgarismos. Su grado de ofensa varía, y, según Timothy Jay (2009), a menudo se recurre a eufemismos en contextos mixtos o cuando hay desconocidos cerca.
Cómo elegimos la palabra adecuada
Las elecciones dependen de la compañía y de nuestra relación con ella, así como del entorno social. En grupos mixtos o en entornos donde las groserías podrían acarrear reprimendas (por ejemplo, en el trabajo), solemos usar términos menos ofensivos. En escenarios diferentes, a veces se reserva el uso de palabras tabú para grupos homogéneos o para conversar con la pareja; también puede recurrirse a términos técnicos para referencias sexuales en multitudes.
Efectos y utilidades de las palabrotas
Las palabrotas pueden servir para expresar emociones de forma directa y rápida, aportando una carga emocional clara y, a veces, catártica. También pueden emplearse para provocar una respuesta específica en los demás, o para añadir énfasis en una conversación. En palabras de Jay, una parte importante de su uso es expresar ira, frustración o sorpresa.
- Expresión emocional directa: facilita manifestar enfado o frustración sin recurrir a la violencia.
- Sustituto de la violencia física: puede evitar daños al canalizar impulsos agresivos a través de la palabra.
- Uso positivo y social: se utiliza en humor, chistes, historias, autocrítica o comentario social.
Frecuencia y rasgos de personalidad
La investigación indica que el uso de palabras tabú representa alrededor de 0,3% a 0,7% de la comunicación verbal, una fracción pequeña pero significativa del habla total. existen correlaciones con la personalidad: personas que usan más palabrotas tienden a puntuar más alto en rasgos como extraversión, dominancia, hostilidad y rasgos de tipo A. El uso de estas palabras no está limitado a un grupo social específico.
Desarrollo del lenguaje y aprendizaje social
El uso de palabras tabú forma parte natural del desarrollo del lenguaje humano. Aprendemos qué términos son tabú durante la infancia y comprendemos que no todas las groserías tienen el mismo peso: algunas expresan enfado de forma más intensa que otras. También aprendemos a adaptar nuestro lenguaje según el contexto social y la situación.
Implicaciones para la investigación futura
El trabajo de Jay invita a realizar más investigaciones para comprender mejor las funciones psicológicas de las palabras tabú y su impacto en la interacción social. Estudios adicionales podrían aclarar cuándo, por qué y para qué utilizamos estas expresiones en distintos contextos culturales y sociales.
Vídeo sobre ¿Por qué maldecimos?
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.