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¿Por qué mi hijo es tan negativo? Tus preguntas contestadas.

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Ver a tu hijo hablar negativamente de sí mismo puede resultar angustiante. Sin embargo, modelar una ética de progreso, no de perfección, puede ayudar a reducir esa negatividad. Identificar patrones de pensamiento negativo y acompañar al niño con técnicas útiles favorece una visión más realista y resiliente. Este artículo explora tipos de pensamiento negativo, su relación con la salud mental y estrategias prácticas para fomentarlo de forma positiva.

Patrones de pensamiento negativo en los niños

Mentalidad fija

Muhammad explica: “Esto se manifiesta en la clase como el alumno que tiene la cabeza apoyada en el escritorio y dice: ‘no puedo hacer esto’, mientras se reparten las fichas. O aquel que dice: ‘ni siquiera voy a probar para baloncesto. Probablemente no lo lograré’.”

Lectura mental negativa

Quizás un abusón le dijo al niño que era tonto, y ahora él “sabe” que todos comparten esa opinión.

Comparaciones negativas

Los adolescentes tienden a creer las imágenes filtradas que ven en Instagram o TikTok y se juzgan como indignos en comparación con otros.

Cierre ante los obstáculos

Los obstáculos pueden ser reales, pero los niños necesitan habilidades de resolución de problemas para afrontarlos.

Apegos a los problemas

Tracey señala que este patrón se ve especialmente durante transiciones, cuando el niño se aferra al problema en lugar de buscar soluciones.

Patrones de pensamiento negativo comunes en niños con trastornos de salud mental

Un gran estudio de 2022 sugiere que el pensamiento negativo repetitivo está vinculado a la depresión y la ansiedad en adolescentes. Según Juliann Garey, escribir para Child Mind Institute, el pensamiento negativo puede aumentar la depresión y la ansiedad en niños con trastornos de salud mental. Entre estos patrones se incluyen:

  • Etiquetado negativo de sí mismo
  • Creencia en que los pensamientos negativos son hechos
  • Filtrado de la retroalimentación positiva

Algunos trastornos y condiciones neurológicas pueden presentar pensamiento negativo como síntoma. Por ejemplo, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puede asociarse con pensamiento en blanco y negro o autocrítica. La ansiedad social puede llevar a retirarse de situaciones sociales debido al pensamiento negativo. La depresión se asocia con pensamientos negativos sobre uno mismo y con una menor capacidad de regulación emocional.

Qué hacer ante la negatividad de mi hijo

Colaborar con tu hijo adoptando un enfoque consciente para separar sus pensamientos poco útiles de su persona es clave. Considera estos consejos para ayudar a cultivar una mentalidad equilibrada y realista.

1. Fomentar el pensamiento positivo

  • Celebrar los esfuerzos de tus hijos tanto como sus logros.
  • Recordar un momento en que pensaron que no podrían lograr algo y luego trabajaron para lograrlo.
  • Ayudar a trasladar sus pensamientos de “no puedo” a “sí, quizá pueda”.

Un estudio de 2019 con 212 niños holandeses de 9 a 13 años demostró que pensar en el esfuerzo mantiene la concentración en la prueba de matemáticas mejor que centrarse en la habilidad, independientemente de cuán competentes se sientan.

2. Establecer expectativas realistas

  • Resistir la tentación de eliminar obstáculos por ellos.
  • Apoyarlos para superar los obstáculos. Enseñar que el fallo es parte del crecimiento.
  • Limitar el uso de redes sociales y educar sobre su representación distorsionada.
  • Verificar que las expectativas sean realistas, basadas en las necesidades y habilidades de tu hijo, no en tus propias metas.

3. Ayudar a tu hijo a separarse de sus pensamientos negativos

“La distracción puede ser todo”, dice Tracey. Ella ofrece atención a la persona y a sus emociones, para luego redirigirla hacia una nueva idea y volver a la tarea. Puedes intentar algo similar: reconoce los sentimientos, comparte una experiencia propia y, a continuación, centra la atención en una tarea.

Qué hacer a continuación

Si tu hijo experimenta pensamientos poco útiles sobre sí mismo, puede requerir tiempo ver cambios en su forma de pensar. Ofrece un espacio seguro y sin juicios para que se sienta acompañado mientras aprende a adoptar visiones más equilibradas de sí mismo y de sus capacidades. También puedes practicar algunas de las estrategias anteriores para ti mismo, de modo que modeles positividad al animar a tu hijo a hacer lo mismo. Si buscas apoyo, considera la terapia cognitivo-conductual (TCC) con un profesional que pueda guiar a tu hijo a tomar conciencia de cómo sus pensamientos influyen en su bienestar.

Vídeo sobre ¿Por qué mi hijo es tan negativo? Tus preguntas contestadas.

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.