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Por qué nos quejamos en las relaciones y cómo dejar de quejarnos

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Quejarse es común; de hecho, estamos programados para ello. Si no se controla, puede dañar nuestras relaciones. Las tareas se acumulan, y pedir a la pareja que las haga parece inútil. ¿Por qué ocurre? En gran parte, por la queja. Este comportamiento, sensible y entendible, puede protegernos ante problemas, pero también desestabilizar vínculos cercanos. Con ideas de especialistas, podemos abordarlo de otra forma.

Por qué la gente se queja en las relaciones

Todas las personas se quejan de vez en cuando. Pero, ¿cuánto es demasiado?

“Si buscas una regla, John Gottman, reconocido experto en relaciones, propone una ratio mágica de cinco a uno,” explica Marisa Flood, entrenadora de relaciones. “Esto significa que, para cada interacción negativa durante un conflicto, un matrimonio estable y feliz tiene cinco, o más, interacciones positivas.”

Si te descubres quejándote constantemente, probablemente haya una razón subyacente. Puede que busques:

  • conexión
  • validación
  • atención
  • resolución
  • empoderamiento
  • modelado

El modelado de la queja puede venir de la crianza: es posible que la asocies con el amor o que pienses que es la mejor forma de satisfacer tus necesidades.

Costumbres sociales. La queja también puede ser cultural. En Irlanda, la “ slagging ” a veces se usa para mostrar afecto. En el Reino Unido, puedes “tomarte el pelo” de alguien cercano. En Australia, es “tomar el pelo” a tus amigos. Si no estás habituado, estas formas de interacción pueden interpretarse mal.

Rencores y resentimiento. Puedes quejarte porque albergas resentimientos antiguos. En ese caso, el dolor puede asomar de forma indirecta en una queja. No solo estresa las relaciones, sino que la investigación sugiere que suprimir emociones puede ser perjudicial para la salud.

Proyección. “Cuando no nos gusta algo de nosotros mismos —cómo nos vemos, cómo nos relacionamos con los demás, o cualquier aspecto— podemos proyectar esos sentimientos de vergüenza sobre otros,” afirma Chris Tickner, terapeuta de matrimonios y familia en Pasadena, California.

Cómo la queja afecta a los demás

En casa, en el trabajo y en distintos tipos de relaciones, la queja puede crear distancia y deteriorar el vínculo.

Relaciones románticas

La queja puede activar los “Cuatro jinetes del Apocalipsis” de Gottman, un modelo que predice el divorcio. Estos jinetes son:

  • crítica
  • desprecio
  • defensividad
  • bloqueo emocional (procedimiento de cerrojo)

“Nunca he visto que el regaño o la queja sea una estrategia eficaz,” comenta Jake Porter, terapeuta de parejas en Houston, Texas. “Me pregunto cuántas veces se ha quejado alguien a su pareja y cuántas veces funcionó. La respuesta, casi siempre, es: nunca.”

Relaciones padre–hijo

Los niños no procesan la información de la misma manera que los adultos. Cuando te quejas, puede ser difícil para tu hijo entender por qué estás tan enfadado. Pueden asociar el comportamiento con un defecto de su personalidad, en lugar de entender el contexto. Esto puede provocar:

  • miedo
  • culpa
  • vergüenza
  • perfeccionismo
  • necesidad de agradar
  • conductas de evitación
  • andar con pies de plomo

Relaciones interpersonales

A largo plazo, la queja puede distanciar a amigos y compañeros de trabajo. “Con el tiempo, podemos alejarnos y dejar de ver a la otra persona como segura o atractiva, buscando evitar el contacto,” señala Tickner.

Cómo dejar de quejarse

La resolución de conflictos es un factor protector en las relaciones, y existe una “manera correcta” de quejarse. La comunicación eficaz debe ser amable, empática y directa.

Intercambiar tu lenguaje

  • Cambia comentarios negativos por alternativas positivas. Ejemplo: en lugar de “Eres tan vago que ni siquiera te has vestido”, di: “Te ves bien; aprecio el esfuerzo que haces para arreglarte esta noche.”
  • Utiliza en primera persona. En lugar de “Tú nunca me llamas,” di: “Me siento frustrado cuando no recibo una llamada; ¿podemos acordar un horario para conversar?”
  • Concéntrate en aspectos concretos. En lugar de “Siempre estás ausente,” di: “Hoy me hubiera gustado que me llamaras por la tarde para coordinar.”
  • Pide cómo puedes ayudar. En vez de “Deja de dejar las luces encendidas,” di: “¿Cómo podemos evitar que la factura suba tanto?”
  • Cambia tu tono. Recuerda que no es tú contra ellos, sino tú y la otra persona contra el comportamiento indeseado.
  • Antes de expresar lo que sientes, respira hondo; piensa cómo te gustaría que te hablasen y dirige tu mensaje con amabilidad.

Qué hacer y cómo ajustarlo

  • Elige un momento óptimo. Si tu pareja sale para el trabajo o tiene una fecha límite, ese no es el momento adecuado; busca un rato en el que ambos estéis tranquilos.
  • Escribe lo que quieres decir de antemano. Puedes hacer un par de apuntes o enviar un correo breve para avisar.
  • Ajusta tus expectativas. La queja suele expresar una brecha entre lo que esperas y la realidad; la clave es aceptar la limitación humana de la otra persona y enfocar tu energía en cómo puedes actuar tú de manera diferente.
  • Practica la gratitud. Haz a diario una lista de 3 a 10 cosas por las que estás agradecido, incluida alguna cualidad positiva de la persona con la que estás molesto.

Qué hacer si mi pareja se queja demasiado

  • Reflejar la petición. Si tu pareja se queja con frecuencia, ve directo al grano: “¿Buscas que la basura se lleve?” o “¿Estás pidiendo que…?”
  • Despersonalizarlo. Recuerda que, detrás de la queja, puede haber una necesidad insatisfecha; no es necesariamente contra ti.
  • Defenderte con límites. Si te hiere, establece una frontera: “Entiendo que estés molesto, pero necesito un momento para procesarlo. Hablemos luego.”
  • Compartir cómo te sientes. Usa frases en primera persona: “Me siento herido cuando hablas así.”
  • Sugerir terapia de pareja. Un tercero objetivo puede ayudar a entender y canalizar las necesidades.

¿Qué sigue?

Es común que aparezcan quejas; sin embargo, cuando se convierten en práctica habitual, pueden entorpecer relaciones sanas y felices. “No podemos enseñar amor en nuestra cultura actual; el problema no es la queja en sí, sino la forma en que se expresa,” comenta Marisa Flood.

Para abordarlo, podría ser útil la terapia individual o de pareja. Existen también libros sobre comunicación efectiva, entre ellos:

  • The 7 Principles of Making Marriage Work
  • Love More, Fight Less
  • How To Be An Adult In Relationships
  • If You’re In My Office, It’s Already Too Late
  • The Mastery of Love
  • Keeping The Love You Find
  • The 5 Love Languages

Vídeo sobre Por qué nos quejamos en las relaciones y cómo dejar de quejarnos

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.