¿Qué es el trastorno por adicción a Internet?
Puede parecer normal estar apegado al teléfono, pero cuando desplazarse sin fin se vuelve compulsivo, podría ser hora de abordar el trastorno por uso de internet (IAD). Este fenómeno combina la dependencia conductual con la exigencia social de estar conectados, y puede generar estrés psicológico, deterioro del sueño, problemas de autoestima, ansiedad y afectación de relaciones y rendimiento laboral o académico a lo largo del tiempo.
¿Qué es la adicción a internet y el IAD?
La adicción a Internet es una adicción conductual, también conocida como «cyberadicción». Se refiere a una implicación excesiva y compulsiva en el mundo en línea. Las personas con pérdida de control sobre el tiempo que pasan en internet tienden a priorizar esta actividad por encima de compromisos importantes como la crianza, el trabajo o actividades sociales. La obsesión por internet puede interferir negativamente en las tareas diarias, las relaciones y el estado de ánimo.
En la comunidad científica, el trastorno por uso de Internet (IAD) a veces recibe otros nombres, como CIU (compulsive internet use), PIU (problematic internet use) o iDisorder. A pesar de numerosos estudios, el IAD no está reconocido por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5.ª edición (DSM-5) como una condición de salud mental. El IAD comparte características con la adicción al teléfono móvil o la nomofobia (miedo a quedarse sin el dispositivo), que también puede afectar la vida cotidiana.
Durante la pandemia de COVID-19, muchas personas intensificaron su dependencia de los teléfonos. Un estudio de 2021 señaló que el tiempo frente a pantallas no académico de adolescentes en Estados Unidos aumentó a 7,7 horas tras el inicio de la pandemia. ¿Podría calificarse como IAD? No necesariamente. Sin embargo, si alguien experimenta consecuencias negativas o siente incapacidad para apartarse de Internet incluso para responsabilidades como ir a trabajar, podría tratarse de una relación obsesiva con Internet.
Factores y causas
No se comprende completamente por qué algunas personas desarrollan adicción a Internet. Es razonable suponer que la tecnología avanzada, las plataformas de redes sociales que producen dopamina y los teléfonos inteligentes han incrementado la dependencia.
- Beneficios dopaminérgicos: las redes sociales ofrecen “me gusta” y reacciones que estimulan la dopamina y pueden generar una búsqueda repetitiva de esa recompensa.
- Escape emocional: el uso de Internet y de juegos en línea para evadir emociones difíciles.
- Factores individuales: genéticos, ambientales y condiciones de salud mental existentes, como depresión y ansiedad.
Uso regular vs uso problemático
Existe una distinción clave entre uso regular y uso problemático de Internet. El uso regular puede incluir largas horas en línea para trabajo o estudio, además de algunas horas diarias de navegación en el tiempo libre. El uso problemático es un consumo compulsivo y abrumador de pantallas que interfiere con la vida personal, profesional y social.
Síntomas y condiciones comórbidas
Como el IAD no es una condición reconocida formalmente, no existe un conjunto definitivo de criterios. Aun así, la investigación ha identificado rasgos relevantes:
- Uso excesivo: para menores de 18 años, más de 2 horas diarias se considera problemático; para adultos no hay un umbral oficial, dado que muchos trabajan o estudian en línea.
- Retirada: signos como estrés, irritabilidad, ansiedad o depresión al reducir el uso.
- Incremento de tolerancia: necesidad de pasar cada vez más tiempo en línea para lograr la misma satisfacción.
- Efectos negativos en la vida: dificultades que afectan tareas diarias, responsabilidades y relaciones.
pueden coexistir condiciones como trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), ansiedad, depresión, hipomanía o trastorno bipolar, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastornos por consumo de sustancias, riesgo suicida, síntomas disociativos, insomnio, alexitimia (dificultad para identificar emociones) y baja autoestima.
Otros efectos y desarrollo
La conexión y la inspiración que muchos encuentran en Internet pueden ser beneficiosas para la salud, pero también existen riesgos. Investigaciones asociaron el desplazamiento obsesivo por redes sociales con depresión, ansiedad, y baja autoestima, así como con ansiedad social.
existen posibles efectos sobre la salud física. Un estudio de 2021 de la American Heart Association sugiere que pasar demasiado tiempo frente a una pantalla aumenta el riesgo de ictus. Una revisión de 2017 indica que un tiempo excesivo frente a la pantalla podría ralentizar el desarrollo cognitivo de los niños. Según Teodora Pavković, experta en psicología clínica y bienestar digital, los efectos del IAD en niños y adultos pueden depender del tipo de medios consumidos. Ejemplos de uso problemático pueden incluir: contenido violento o sexual excesivo, debates acalorados en redes, mundos de juego inmersivos, imágenes de belleza poco realistas, compras en línea y juegos de azar.
Tipos de adicción a Internet
Aunque la adicción a Internet no es un diagnóstico formal, se han descrito al menos tres tipos distintos. Muchos expertos señalan que se trata de adicciones a elementos encontrados en Internet, no a Internet en sí:
- Trastorno por juego en Internet: una proporción considerable de adultos juega videojuegos en línea; el DSM-5 reconoce que el juego en línea puede verse como una conducta repetitiva o adicción conductual, pero aún no hay criterios diagnósticos definitivos para establecerlo como un trastorno mental separado.
- Adicción al juego en Internet (gambling): los comportamientos de juego en línea activan sistemas de recompensa similares a los de sustancias; no está reconocido formalmente como trastorno, pero es objeto de interés investigativo.
- Adicción al cibersexo: frecuente en salas de chat y redes sociales; problemático cuando es excesivo y genera resultados negativos en la vida cotidiana.
- Adicción compulsiva a buscar información: aparece cuando hay una necesidad constante de buscar información en línea, con pérdida de control.
Tratamiento y manejo
Actualmente no hay un método clínico estandarizado para el IAD, debido a que no existe un diagnóstico formal. No obstante, existen estrategias útiles para aprender a desconectarse y restablecer la atención en la vida física:
Adultos: no se espera que se abandone por completo la vida digital, pero sí se puede modificar la forma de interactuar con la tecnología. Identifica momentos concretos en que el tiempo online parece excesivo, reflexiona sobre las razones y qué harías en su lugar. Establece bloques de tiempo sin pantalla, días sin dispositivos y momentos sin redes sociales. Si resulta difícil mantener la desconexión, consulta a un profesional de la salud mental y considera la terapia cognitivo-conductual (TCC).
Niños: la educación sobre contenidos adecuados para la edad es clave. Una conversación importante es explicar cómo distintos tipos de comunicación, plataformas y contenidos pueden hacerles sentir. Hazlo de forma lúdica y colaborativa, por ejemplo creando un sistema de puntuación para premiar tiempos sin exposición a contenidos negativos, y trabajen juntos para reducir el tiempo en línea. El objetivo central es que el niño identifique por qué algo es problemático, para que esté más dispuesto a cambiar.
Bienestar digital y prácticas para practicar
- Ayuno digital intermitente: prueba pasar un periodo fijo offline (por ejemplo 12 horas) antes de volver a conectarte.
- Actividades analógicas: dedica tiempo a escribir a mano, leer, cocinar u otras actividades creativas.
- Comienza y termina el día sin pantalla: reserva momentos diarios sin pantallas y, si es posible, convierte el dormitorio en una zona libre de pantallas.
- Despertador tradicional: coloca el móvil en otra habitación por la noche para evitar navegar antes de dormir o al despertar.
Próximos pasos y recursos
Si no eres consciente de cuántas horas pasas en línea cada semana, puede ser útil llevar un registro. No es lo mismo usar Internet para trabajo o estudio que quedar atrapado en un desplazamiento y búsqueda sin objetivo. Si te preocupa que pases demasiado tiempo en la red, existen estrategias para reducirlo y priorizar necesidades básicas como el sueño, la creatividad y la conexión humana.
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- Recovery Zone
- SafeKids
Vídeo sobre ¿Qué es el trastorno por adicción a Internet?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.