Sanando del pasado y viviendo en tu presente
Nuestro pasado moldea nuestro presente y nos ayuda a identificar quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos. Es natural usar las experiencias pasadas como punto de referencia para la situación actual y para las decisiones que tomamos hoy. Sin embargo, para algunas personas el pasado se convierte en un destino, lo que puede generar estancamiento, depresión o trastorno de estrés post-traumático (TEPT).
El pasado y su influencia en el presente
Las experiencias vividas pueden orientar nuestras decisiones actuales solo si las usamos con juicio y de forma sana. Las pérdidas, errores y dolor pasados pueden servir como señales de lo que no queremos repetir. Por el contrario, cuando el pasado se convierte en una certeza fija, puede nublar la capacidad de adaptarse y de disfrutar el presente.
Una reflexión equilibrada sobre lo vivido favorece el aprendizaje y la construcción de metas realistas. Recordar logros pasados puede activar la motivación para lograr nuevos éxitos. No obstante, la reflexión excesiva o la rumiación sobre experiencias negativas pueden derivar en obsesión y en la sensación de estar atascado.
Señales de vivir en el pasado
- Las conversaciones tienden a volver a ciertos momentos, personas o situaciones.
- Te atrae, o atraes, al mismo tipo de personas que te causan dolor.
- Los desacuerdos suelen girar en torno a disputas pasadas.
- Te aburres o te frustras con facilidad.
- Comparas tu situación actual con episodios anteriores.
- El trauma o eventos dolorosos previos se repiten en tu mente.
- Se manifiesta un comportamiento autodestructivo.
- Desencadenantes emocionales que te llevan a pensar en personas o situaciones del pasado.
- Las relaciones se usan para llenar un vacío o evitar estar a solas con tus pensamientos.
- «Esperar a que caiga la otra zapatilla» o esperar que algo malo ocurra.
- Sientes ansiedad o actúas de forma impulsiva.
- Te arrepientes de decisiones impulsivas.
- Pensamientos de todo o nada respecto a nuevas personas o experiencias.
- Evitas a nuevas personas o experiencias.
Comportamiento autodestructivo
Con frecuencia, vivir en el pasado se manifiesta como un patrón de conductas autodestructivas que refuerzan la reexperimentación de traumas previos. Este tipo de comportamiento suele surgir para reducir o evitar emociones desagradables. En un intento de apartar pensamientos intrusivos o emociones vulnerables, pueden aparecer conductas como automedicación, escapes o patrones poco saludables.
Por ejemplo, un historial de abandono en etapas tempranas puede externalizarse en abandonar a parejas o amigos, o reaccionar con irritabilidad cuando nos sentimos emocionalmente vulnerables. Este patrón puede generar relaciones insalubres y un ciclo tóxico que mantiene a la persona evitando desencadenantes emocionales mediante conductas autodestructivas.
Cómo sanar del pasado
Sanar del dolor pasado o de experiencias traumáticas no ocurre de la noche a la mañana. Es un proceso que requiere paciencia, dedicación y compromiso con el cambio. Los seres humanos tienden a buscar el bienestar y a evitar el malestar, lo que puede activar conductas autodestructivas para evitar el dolor. En eventos dolorosos como una traición, el cerebro puede reorganizarse para la autopreservación, manteniéndonos en un estado de lucha o huida y haciendo que anticipemos más dolor.
A continuación, algunas pautas para aprender a vivir en el presente:
- Establece límites: pon reglas y ritmos para sanar y avanzar a tu propio paso; ser selectivo con quién permites en tu vida y con quién no.
- Aceptación: el pasado ya sucedió y no podemos cambiarlo. Aceptarlo facilita el duelo y la liberación del dolor; da espacio para procesarlo.
- Práctica de mindfulness: la atención plena ayuda a permanecer en el presente y a calmar la mente ante desencadenantes emocionales; la evidencia apoya su uso como parte de programas de recuperación.
- Botón de reinicio: reconoce que somos imperfectos; como cualquier habilidad, requiere tiempo; sé amable contigo si retrocedes y utiliza este reinicio para evaluar tu progreso.
- Desconexión: la moderación en redes y relaciones es parte del autocuidado; tomarte un tiempo sin ellas puede ayudarte a conocerte mejor y a cuidar de ti para dejar de vivir en el pasado.
Referencias
- Donald, J., et al. (2016). Daily stress and the benefits of mindfulness. Journal of Research in Personality, 23 (1), 30-37.
- Gacs, B., et al. (2020). Time perspectives and pain: Negative time perspective profile predicts elevated vulnerability to pain. Personality and Individual Differences, 153, 1-6.
Vídeo sobre Sanando del pasado y viviendo en tu presente
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.