Tendencias evitantes y cómo dejar de ser evitante
En muchas parejas hay momentos en los que expresar o comunicar lo que sentimos resulta difícil. Este estancamiento puede ser lo que se conoce como evitación: cuando una persona se niega a mantener la conversación, incluso si la otra quiere hablar. Aunque al principio cueste, es posible aprender habilidades para afrontar emociones complejas y conversaciones cargadas emocionalmente.
Claves para entender y afrontar la evitación en la relación
1. Comprender de dónde surge la conducta evitativa
La evitación aparece cuando hay miedo a consecuencias indeseables como abandono, decepción, culpa, vergüenza, enojo, duelo o pérdida. Es una estrategia defensiva para protegerse de amenazas reales o percibidas. Aunque a veces parezca agresiva, en esencia es un patrón defensivo destinado a reducir el riesgo emocional.
2. Ser honestos sobre el patrón y qué se evita
La evitación no es señal de debilidad o falta de compromiso; es una respuesta ansiosa ante situaciones de alto peso emocional. Reconocer que se actúa de forma evitativa indica que el tema es importante y significativo. Es útil aceptar que la evitación no es constructiva, y preguntar qué riesgo se intenta evitar para poder dialogar en un espacio seguro y honesto.
3. Diferenciar entre estilos de personalidad y evitación crónica
Hay personas más directas y otras que pueden parecer evitativas. Quien diga que aún no está listo para hablar puede estar procesando; la línea entre tomarse un tiempo y evitar es a veces subjetiva. Conocer los estilos de personalidad y de manejo de conflictos ayuda a identificar cuándo hay evitación crónica.
4. Conocer tu umbral de evitación y elegir tus batallas
Existen temas más relevantes que otros para cada persona. La evitación puede irritar o herir, pero no debe convertirse en el foco. Mantén la atención en la cuestión que disparó la evitación y considera si la pareja está utilizando la evasión para influir en la solución; podría ser intencional o no, pero la consecuencia es una mayor disfunción en la comunicación. Es fundamental que la pareja, en igualdad, confíe en que ambas partes desean comunicar de forma efectiva y responsable.
5. Buscar aportes externos útiles
Si hay preocupaciones de que la evitación sea crónica o suficiente para afectar la relación, puede ser útil acudir a asesoría de pareja con un profesional. Un terapeuta experimentado puede crear un entorno seguro para abordar temas difíciles y la propia evitación, y ofrecer pautas prácticas para mejorar la comunicación emocional.
La evitación, como otros patrones aprendidos, puede resultar problemática o incluso destructiva en una relación. Si tú o tu pareja recurren a conductas evitativas para evitar emociones negativas o conversaciones difíciles, es momento de ser honestos sobre el propósito de esas conductas y retomar la relación y los temas que importan.
Vídeo sobre Tendencias evitantes y cómo dejar de ser evitante
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.