Todo sobre los trastornos alimentarios
Las personas con trastornos alimentarios suelen mantener una relación difícil con la comida y la imagen corporal. Existen varios tipos, con distintos síntomas. Cualquier persona puede verse afectada, independientemente de raza, género o antecedentes. Según asociaciones nacionales, estos trastornos afectan al menos un 9% de la población mundial y pueden ser peligrosos si no se tratan. Informarse es un primer paso clave para buscar tratamiento y apoyo.
Tipos y síntomas
- Anorexia nerviosa. Se caracteriza por restringir la cantidad de comida que se ingiere.
- Bulimia nerviosa. Implica un ciclo de atracones seguido de conductas para evitar el aumento de peso, como purgas.
- Trastorno por atracón (TAD). Las personas comen grandes cantidades de comida y sienten que no pueden parar.
- Trastorno de ingesta alimentaria restringida y evitante (ARFID). Las personas restringen la cantidad y el tipo de alimento que ingieren, pero no sienten angustia por su peso o la imagen corporal.
- Pica. Trastorno en el que se comen cosas que no son alimento, como tierra o pintura.
- Trastorno de regurgitación. Las personas regurgitan su comida y la vuelven a masticar, volver a tragar o escupirla durante un periodo de un mes.
- Otros trastornos de la conducta alimentaria especificados (OSFED). Diagnóstico cuando hay síntomas de trastornos alimentarios pero no se cumplen criterios de los anteriores.
Síntomas psicológicos
- Pensamientos frecuentes sobre comida, peso e imagen corporal.
- Estados de ánimo como depresión, ansiedad, irritabilidad, culpa o vergüenza.
- Sensación de estar “plano” o ausencia de emociones.
- Distorsión de la imagen corporal, por ejemplo verse más grande de lo que se es.
Síntomas físicos
- Cambios de peso, ya sea alza, baja o fluctuaciones.
- Sensación de frío constante.
- Pérdida de cabello, mareos, desmayos o sensación de aturdimiento.
- Hinchazón alrededor de la mandíbula, signo de vómitos continuos.
- Manchas o caries dentales por vómitos.
- Problemas estomacales como estreñimiento, calambres o dolor.
- Deshidratación y deficiencias nutricionales.
Síntomas conductuales
- Usar ropa holgada o en varias capas para ocultar el cuerpo.
- Comer con frecuencia en soledad y evitar comidas con otras personas o en público.
- Dietas constantes y pensamiento rígido sobre comida, cuerpo o peso.
- Aislamiento social.
Causas y factores de riesgo
Los especialistas aún trabajan para entender qué causa exactamente los trastornos alimentarios. No es un simple problema de vanidad, sino una condición de salud mental compleja. Muchas personas usan conductas de alimentación para hacer frente a emociones y experiencias difíciles.
- Genética. Historia familiar de trastornos alimentarios u otros problemas de salud mental.
- Factores ambientales. Crecer en una cultura que asocia un tipo de cuerpo con éxito o felicidad.
- Factores psicológicos. Inseguridad con la apariencia, perfeccionismo o presencia de otras condiciones de salud mental como la ansiedad.
Tener uno o más de estos factores no garantiza que se desarrolle un trastorno alimentario.
¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
Si crees que podrías tener un trastorno alimentario, es importante buscar ayuda. Estos trastornos pueden ser angustiantes, incómodos y, en algunos casos, peligrosos. Un profesional de la salud puede realizar un diagnóstico, derivarte a un especialista y sugerir opciones de tratamiento adecuadas para ti.
- Terapia individual (psicoterapia) para trabajar las causas subyacentes y apoyar la recuperación.
- Tratamiento farmacológico para condiciones asociadas como depresión o ansiedad, o para manejo de ciertos síntomas o comorbilidades. No existe un fármaco específico para los trastornos alimentarios.
- Trabajo con un dietista registrado para ayudar a desafiar pensamientos rígidos sobre comida, cuerpo y peso, y para proporcionar información nutricional y un plan de comidas.
- Modelos de tratamiento: ambulatorio, hospitalario o residencial, según las necesidades de apoyo.
Un cuestionario en línea puede ayudar a identificar señales relacionadas con un trastorno, pero solo un profesional puede realizar un diagnóstico preciso. También existen comunidades en línea y líneas de ayuda para información y apoyo.
Vivir con un trastorno alimentario
Vivir con un trastorno alimentario implica desafíos diarios, incluso con un equipo de tratamiento y una red de apoyo. Con herramientas de afrontamiento adecuadas, la gestión puede mejorar.
- Autocuidado. Practicar actividades que te gusten, como ver la televisión o pasar tiempo con tu mascota, puede reducir el estrés, la depresión y la ansiedad.
- Hablar con personas de confianza. Compartir lo que estás viviendo facilita el apoyo de familiares, amigos o grupos de apoyo.
- Celebrar la recuperación. Reconocer y premiarte por los avances, por pequeños que sean, puede acompañarte en el proceso.
Ayudando a alguien con un trastorno alimentario
Si conoces a alguien que podría tener un trastorno alimentario, hay varias formas de hablar y animarle a buscar ayuda.
- Infórmate sobre los trastornos alimentarios y evita soluciones simplistas; la recuperación no depende solo de la fuerza de voluntad.
- Evita juicios; diles que no hay vergüenza en pedir ayuda y que la recuperación es posible.
- Habla con la persona y consulta la guía de la NEDA para aprender cómo apoyar de forma adecuada.
¿Qué sigue?
Ya sea que vivas con un trastorno alimentario o conozcas a alguien que lo haga, no estás solo. Son condiciones tratables. Habla con un profesional de la salud para discutir opciones de tratamiento. También existen comunidades en línea y líneas de ayuda para obtener información y apoyo.
Vídeo sobre Todo sobre los trastornos alimentarios
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.