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Trastorno bipolar: la diferencia entre habilitar y apoyar

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Cuidar a un ser querido con trastorno bipolar puede ser un equilibrio delicado. Saber cómo apoyarlo de forma adecuada puede diferir de lo que imaginas. En ocasiones, lo que parece ayudar en realidad facilita conductas dañinas a largo plazo. Quien cuida suele hacerlo con buena intención, pero es posible que una intervención mal diseñada genere más daño. Comprender la diferencia entre apoyar y habilitar es clave.

Habilitar frente a apoyar

La habilitación consiste en promover conductas que suelen considerarse poco saludables o perjudiciales para la persona. En el trastorno bipolar, por ejemplo, un episodio maníaco puede llevar a conductas impulsivas como gastar dinero. Si se le proporciona repetidamente el efectivo para ello, se facilita que esa conducta continúe. Evitar afrontar el tema o justificar la conversación también alimenta el ciclo. En cambio, apoyar implica ofrecer herramientas, cuidado y recursos que favorezcan la salud.

No etiquetar conductas como “malas”

A veces se corrige en exceso y se etiqueta conductas como “malas”, lo que puede alejar a la persona o hacerle sentir culpable. Es importante recordar que estas conductas expresan la condición, no son acciones voluntarias. Requieren apoyo. El retiro emocional o la inacción tampoco ayudan; el apoyo puede mantener la empatía y la presencia.

Cómo apoyar a una persona con trastorno bipolar

1. Informarte sobre el trastorno bipolar

La información es poder. Comprender los altibajos del trastorno bipolar ayuda a gestionar tus expectativas y a distinguir entre apoyar y habilitar. Puedes consultar recursos educativos para entender mejor el impacto de tus acciones en el comportamiento de la persona. Considera el centro de apoyo y educación creado por la National Alliance on Mental Illness (NAMI).

2. Mantener una conversación

La conversación abierta sobre lo que siente la persona durante los episodios puede ser de gran ayuda, incluso fuera de las sesiones terapéuticas. Haz preguntas simples sobre su estado emocional, evita juicios y hazle saber que estás ahí. Si recurre a sustancias u otros mecanismos de afrontamiento poco saludables, aborda el tema con calma para favorecer decisiones más conscientes.

3. Planificar para episodios

Si sabes que hay episodios de gasto descontrolado, puedes anticiparte. Por ejemplo, ayuda a desarrollar un presupuesto, limita el uso de tarjetas o emplea efectivo durante los periodos de mayor inestabilidad. También puede ser útil establecer una rutina diaria realista y dejar a mano contactos médicos, como el psiquiatra o terapeuta. Pregunta si existen medicamentos que, tomados al inicio de un episodio, podrían evitar que empeore.

4. Fomentar la consistencia del tratamiento

Olvidar tomar medicación o faltar a citas puede empeorar los síntomas. Mantener el tratamiento es fundamental para gestionar la condición. En ocasiones, la persona puede necesitar apoyo práctico, como llevarla a las citas o organizar las medicaciones para facilitar el cumplimiento.

5. Practicar el autocuidado

Como cuidador, también necesitas tiempo para ti. Es común dedicarse por completo a la otra persona y descuidarte. Revisarte a ti mismo de forma regular y pedir ayuda a amigos o familiares puede aliviar la carga y prevenir el agotamiento.

Qué implica apoyar de forma consciente

Cuidar a una persona con trastorno bipolar puede ser un desafío. Cuando se actúa con presencia y empatía, sin perder de vista el propio bienestar, es posible acompañar hacia la mejoría y el crecimiento. Mantener tu cuidado personal facilita mantener conductas útiles y sostenibles en el tiempo.

Vídeo sobre Trastorno bipolar: la diferencia entre habilitar y apoyar

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.