Trastorno de Identidad Disociativa (TID): Mitos y Hechos
El trastorno de identidad disociativo (TID), conocido antes como trastorno de personalidad múltiple, es un trastorno disociativo rodeado de estigma y malentendidos. Muchas personas con TID tienen antecedentes de abuso infantil severo, lo que puede haber llevado a disociarse del cuerpo para sobrevivir al trauma abrumador. Este artículo desmiente ideas erróneas y ofrece una visión basada en la investigación.
Mito 1: El trastorno de identidad disociativo no es un trastorno real
Muchos creen que el TID no es una condición real o que fue una moda médica. Pero el TID se ha descrito durante siglos y aparece con regularidad en la literatura médica.
El trastorno de identidad disociativo (TID) está incluido en el DSM-5 como un trastorno disociativo. Se caracteriza por la presencia de dos o más estados de personalidad distintos en un mismo cuerpo. Estas identidades pueden tener nombres propios, rasgos, voces y maneras de comportarse distintas. Las personas con TID pueden experimentar lagunas de memoria.
La investigación publicada en 2014 confirma que el TID es una condición compleja pero válida que puede evidenciarse a través de diversos marcadores. Los estudios muestran que el TID está relacionado con diversas regiones cerebrales y funciones cognitivas. Sus síntomas se distinguen claramente de otros trastornos y suele asociarse a traumas relacionales severos en la infancia.
Durante las décadas de 1980 y 1990 se registró un aumento de diagnósticos y, posteriormente, una caída, lo que llevó a llamarlo una moda médica. Sin embargo, los investigadores señalan que los casos de TID se han descrito a lo largo de la historia y que, entre 2000 y 2014, se publicaron 1339 trabajos sobre este trastorno. Esto indica un interés profesional continuo.
- Las personas con TID se identifican de forma consistente en muestras de ingreso, de atención externa y comunitarias en todo el mundo.
- Se puede diagnosticar de forma fiable mediante entrevistas estructuradas o semiestructuradas y en la práctica clínica.
- La psicoterapia que aborda el trauma y la disociación suele ser beneficiosa para las personas con TID.
- El TID se diferencia con facilidad de otros trastornos psiquiátricos y puede coexistir con otros trastornos, como el trastorno límite de la personalidad (TLP) o el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Mito 2: El trastorno de identidad disociativo es una condición rara
Es un error generalizado —incluso en algunos libros de psicología— creer que el TID es poco común. Las tasas de prevalencia en la población general y en entornos psiquiátricos sugieren lo contrario. De hecho, el TID es más común que la esquizofrenia.
La investigación muestra que el TID está presente en aproximadamente 1,1% a 1,5% de las muestras comunitarias. En comparación, la esquizofrenia se estima en alrededor de 0,25% a 0,64% de adultos. En una muestra de 658 personas de Nueva York, el 1,5% cumplía criterios diagnósticos de TID. En otro estudio con 628 mujeres comunitarias en Turquía, el 1,1% tenía TID. las investigaciones en poblaciones con exposición muy alta a trauma o represión cultural muestran las tasas más elevadas; por ejemplo, el 6% de las admisiones repetidas en una muestra de un barrio urbano de EE. UU. con alto trauma fueron diagnosticadas con TID.
- La prevalencia varía según la exposición a trauma y el contexto cultural.
Mito 3: El trastorno de identidad disociativo es lo mismo que la esquizofrenia
A pesar de una creencia común, el TID y la esquizofrenia son trastornos diferentes. Persistía la idea de que la esquizofrenia implica una “personalidad partida”, es decir, identidades múltiples dentro de una misma persona. Una encuesta de la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI) en 2008 encontró que el 64% de los encuestados creía que las “personalidades divididas” eran síntomas de esquizofrenia.
Los síntomas del TID pueden solaparse con algunos síntomas positivos de la esquizofrenia, como distorsiones de la realidad, pero es mucho menos común que las personas con TID presenten los síntomas negativos de la esquizofrenia (aislamiento social, anhedonia). Una diferencia importante es que las personas con esquizofrenia suelen experimentar menos síntomas disociativos, como pérdidas de memoria o identidad. la esquizofrenia es una condición con componente hereditario y puede conducir a una disminución progresiva del funcionamiento si no se trata. El TID no es hereditario y suele estar vinculado a experiencias traumáticas.
Mito 4: El trastorno de identidad disociativo es un trastorno de la personalidad
Algunas personas creen que el TID es un trastorno de la personalidad, pero no es así. En el DSM-5 se clasifica como un trastorno disociativo. Existen varias razones para la confusión: el antiguo nombre, “trastorno de personalidad múltiple” (cambiarlo a TID en 1994), y la mayor frecuencia de TID en personas con trastorno de personalidad límite (TLP). Aunque las investigaciones de 2014 muestran solapamientos entre síntomas de ambos trastornos, también existen rasgos distintivos: los trastornos disociativos implican lagunas de memoria y sensación de desconexión, mientras que los trastornos de la personalidad se caracterizan por un patrón estable de rasgos que interfieren con la vida diaria.
Mito 5: Las personas con TID son violentas
La investigación no ha mostrado de forma convincente una relación entre el TID y un aumento de la violencia. Las representaciones en el cine de terror con personajes que presentan TID han contribuido a este mito. Una revisión de 2009 señala que el TID es un diagnóstico controvertido por el temor de que un delincuente no reciba castigo si afirma haber actuado con otra personalidad. Sin embargo, no existe una asociación clara entre el TID y un incremento en la criminalidad. Un estudio de 2017 halló que, entre 173 personas en tratamiento por TID, su situación con el sistema de justicia penal era baja: solo el 0,6% había estado encarcelado en los últimos seis meses, y no se reportaron condenas ni medidas de libertad condicional en ese periodo. En conjunto, los síntomas del TID no predicen de forma fiable conductas delictivas, y este mito contribuye a estigmatizar a las personas con el trastorno.
el trastorno de identidad disociativo es un trastorno psiquiátrico real y manejable. Desmentir estos mitos puede ayudar a reducir el estigma y a que más personas busquen ayuda y reciban tratamientos adecuados, favoreciendo una vida más estable y significativa.
Vídeo sobre Trastorno de Identidad Disociativa (TID): Mitos y Hechos
Autor
Isabel Arroyo
Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal.
En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.