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Trastorno por consumo de sustancias y adicción: síntomas, tratamiento y recursos.

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El trastorno por consumo de sustancias (TCS) y las adicciones son condiciones complejas, desafiantes y, a menudo, estigmatizantes. Sin embargo, la recuperación es posible con un plan de tratamiento adecuado y un apoyo sólido. Afectan a personas de todas las edades y condiciones, y requieren un enfoque integral que combine intervención clínica, estrategias de afrontamiento y redes de apoyo.

Qué es el trastorno por consumo de sustancias

El trastorno por consumo de sustancias (TCS) es una condición compleja que deriva del uso repetido de alcohol u otras sustancias, a pesar de las consecuencias negativas para la vida y la salud. Un TCS puede presentarse como leve, moderado o grave. La adicción suele implicar una sobrestimulación del centro de recompensa del cerebro, con una liberación anormal de dopamina y cambios neuronales que generan antojos, tolerancia y abstinencia al dejar de consumir.

Tipos de sustancias y adicciones

  • Alcohol
  • Cannabis
  • Alucinógenos (incluyen LSD y PCP)
  • Inhalantes
  • Opioides (heroína y fármacos recetados)
  • Sedantes, hipnóticos (medicamentos para dormir) o ansiolíticos (antiansiedad)
  • Estimulantes (como anfetaminas o cocaína)
  • Tabaquismo

¿La adicción y el TCS son lo mismo?

Una adicción es el uso compulsivo y repetido de una sustancia, o el desarrollo de un comportamiento o actividad del que una persona se siente incapaz de parar. Las adicciones que no implican drogas pueden incluir:

  • Juego
  • Sexo o pornografía
  • Internet o redes sociales
  • Compras
  • Videojuegos
  • Alimentación

Es importante señalar que, de estas conductas, solo el trastorno por juego y el trastorno por uso de videojuegos en Internet están reconocidos como adicciones conductuales en el Manual Diagnóstico y Estadísticos de los Trastornos Mentales (DSM-5). Aun así, aunque no figuren como diagnósticos en el DSM-5, estos comportamientos pueden generar problemas cuando se realizan en exceso o de forma compulsiva. En cualquier caso, la preocupación es válida y se puede buscar ayuda profesional para abordarla.

Factores que intervienen en el TCS

Las causas exactas del TCS no se conocen, pero varios factores pueden influir:

  • Genética
  • Rasgos de personalidad
  • Estrés
  • Acción de la sustancia en el cerebro
  • Historia familiar de consumo
  • Presión de pares
  • Trastornos de salud mental, como ansiedad, depresión y TDAH

La exposición a trauma, especialmente durante la infancia, se asocia fuertemente con el consumo de sustancias. De hecho, los TCS suelen verse en personas con trastorno de estrés postraumático (TEPT). Entre veteranos que reciben atención por primera vez dentro del sistema de la Administración de Salud de los Veteranos (VHA), casi el 11% cumple criterios para un TCS. Estudios con gemelos y familias muestran que intervienen tanto factores genéticos como ambientales; la influencia ambiental puede ser mayor durante la adolescencia, pero en la adultez la genética gana peso. Por ejemplo, la genética influyó en el primer consumo de alcohol en el 18% de las chicas (a los 14 años) y en 0% de los chicos; esa cifra aumentó al 33% para ambos sexos a los 16 años y al 50% a los 18. Revisiones de estudios con gemelos también sugieren una heredabilidad del 40% al 60% en la adicción.

Señales y síntomas

Las señales y síntomas de uso y adicción varían entre personas y dependen de la sustancia o comportamiento, de la duración y la severidad, y de la personalidad del usuario. En términos generales, pueden incluir:

  • Uso continuo a pesar de afectar la salud, relaciones u otros aspectos de la vida
  • Antojo intenso de la sustancia o comportamiento
  • Consumo regular en exceso
  • Preocupación constante por el uso
  • Uso en situaciones inseguras (conducir bajo la influencia, utilizar una jeringa no estéril, o tener relaciones sin protección)
  • Renunciar a actividades que antes eran placenteras
  • Paso de mucho tiempo usando, buscando o recuperándose
  • Negligencia de responsabilidades en casa, trabajo o escuela
  • Desarrollo de tolerancia
  • Síntomas de abstinencia al intentar dejarlo

¿Cómo se diagnostica el TCS?

La mayoría de los clínicos utiliza los criterios del DSM-5 para diagnosticar un trastorno por consumo de sustancias:

  • Sentirse obligado a usar la sustancia de forma regular (diaria o varias veces al día) y más de lo previsto
  • Pasar mucho tiempo buscando, usando y recuperándose de la sustancia
  • Antojo intenso de la sustancia
  • Necesidad de más cantidad de la sustancia para lograr el mismo efecto
  • Experimentar síntomas de abstinencia al no usar la sustancia
  • Descuidar responsabilidades en casa, trabajo o escuela
  • Pensamientos recurrentes de dejar de usar sin lograrlo
  • Seguir usando a pesar de problemas en relaciones
  • Seguir usando a pesar de problemas de salud mental o física causados o agravados por ello
  • Renunciar o reducir actividades sociales o recreativas por el uso
  • Usar la sustancia en condiciones que pueden ser peligrosas

Según cuántos de estos síntomas se presenten durante un periodo de 12 meses, se clasifica como:

  • Leve: 2–3 síntomas
  • Moderado: 4–5 síntomas
  • Severo: 6 o más síntomas

¿Cómo se trata el TCS?

El tratamiento para el TCS puede brindarse en dos entornos básicos: internación y atención ambulatoria. El objetivo principal es colocar a las personas en el entorno más eficaz y menos restrictivo para iniciar el proceso y luego avanzar en una continuidad de cuidados. En orden de mayor a menor intensidad, la continuidad de atención incluye: hospitalización, tratamiento residencial, tratamiento ambulatorio intensivo y tratamiento ambulatorio.

Muchos programas de tratamiento del TCS se basan en tres modelos básicos:

  • Modelo médico: se centra en causas biológicas, genéticas o fisiológicas y requiere intervención médica y uso de medicación para aliviar síntomas.
  • Modelo psicológico: se enfoca en las motivaciones o disfunción emocional como causa principal y puede incluir psicoterapia o terapia conductual.
  • Modelo sociocultural: aborda deficiencias en el entorno social y cultural y puede incluir cambios del entorno físico y social, así como uso de ayuda mutua o actividades espirituales. El tratamiento suele facilitarse por personas con experiencia personal de adicción que también están en recuperación.

La mayor parte del tratamiento del TCS se centra en la terapia de conversación. Las terapias psicológicas más empleadas incluyen:

  • Entrevista motivacional (EM): asesoramiento centrado en la persona para ayudar a encontrar la motivación interna para dejarlo.
  • Terapia de mejora motivacional: combina la entrevista motivacional con asesoramiento psicológico para presentar nuevas formas de pensar a personas que pueden sentir miedo o defensividad.
  • Terapia basada en contingencias premiadas: refuerza positivamente la abstinencia, aunque la evidencia de beneficios a largo plazo es mixta.
  • Seeking Safety: enfoque basado en CBT para personas con TCS y TEPT, que puede mejorar síntomas de TEPT y, en algunos casos, de TCS, especialmente cuando se usa junto con otros tratamientos.
  • Autocambio guiado: combina CBT con asesoramiento motivacional y puede ser útil como intervención temprana para adolescentes con TCS.
  • Técnicas conductuales y cognitivo-conductuales adicionales: abarcan diversas estrategias para modificar conductas y pensamientos problemáticos.

Es importante tener en cuenta que muchos centros de rehabilitación ambulatoria o residencial se ajustan a lo que cubre la aseguradora, y no siempre permiten lograr el mejor resultado para cada persona. En la mayoría de los casos, la atención ambulatoria puede ser igual de eficaz y mucho más asequible que la terapia en régimen de internación. para algunas personas, los programas de 12 pasos, como Alcohólicos Anónimos (AA) y Narcóticos Anónimos (NA), pueden ser útiles como complemento por el apoyo social que ofrecen; no obstante, no son adecuados para todos.

Niveles de tratamiento ASAM

La clasificación ASAM describe niveles de atención para adaptar la intensidad del tratamiento a las necesidades de cada persona. En términos generales, estos niveles cubren desde atención ambulatoria hasta hospitalización y tratamiento residencial, ajustando la duración y la intensidad según la evolución clínica.

Vivir con la adicción y gestionarla

Vivir con una adicción es una trayectoria de largo plazo. Un enfoque útil es dedicar tiempo a actividades saludables que realmente disfrutes. La evidencia científica sugiere que el ejercicio y la meditación de atención plena pueden apoyar la recuperación, aunque se necesita más investigación. Existen numerosas recursos y habilidades de afrontamiento que pueden ayudar a convivir con esta condición.

Cómo prevenir la recurrencia del TCS

La aceptación del consumo puede facilitar la búsqueda de ayuda y reducir el estigma. Para prevenir recaídas, es útil mantener el tratamiento, identificar desencadenantes y aplicar las estrategias de afrontamiento aprendidas en la terapia. Contar con una red de apoyo y un plan de acción ante posibles crisis aumenta las probabilidades de éxito a largo plazo.

Ayudar a alguien con TCS o adicción

Es desafiante ver a alguien cercano desarrollar o vivir con una adicción. A veces, la persona no quiere buscar ayuda, y puede sentirse avergonzada o temerosa de pedirla. Es importante recordar que la persona debe ser quien busque tratamiento; insistir para que deje de consumir rara vez produce cambios positivos. En su lugar, los familiares y amigos deben acercarse, ofrecer apoyo emocional y dar a conocer los recursos disponibles.

Cómo ayudar a alguien que parece no querer ayuda

Si alguien cercano no quiere ayuda, puede ser útil comunicarse con empatía, expresar preocupación sin juicios y facilitar información sobre opciones de tratamiento y recursos de apoyo. Evita la confrontación directa y ofrece acompañamiento para buscar atención profesional cuando esté listo.

Por qué la implicación familiar es importante

La participación de la familia puede influir de forma significativa en el proceso de tratamiento y recuperación. Un entorno comprensivo y estable facilita la adherencia al plan de cuidado y la adopción de hábitos saludables.

El papel de la familia en la adicción y la recuperación

La familia puede apoyar buscando información, asistiendo a sesiones cuando sea posible y conectando al afectado con recursos y redes de apoyo. La interacción familiar debe centrarse en la empatía, la comunicación abierta y el cumplimiento de límites saludables para fomentar un entorno que favorezca la recuperación.

Obtención de ayuda

La recuperación del TCS es posible, pero requiere compromiso. Muchas personas comienzan hablando de su adicción con un médico de confianza. Una evaluación inicial puede detectar el riesgo de TCS y posteriormente derivar a un especialista en adicciones que explique las opciones de tratamiento. El tratamiento no es único para todos; cada persona tiene necesidades únicas. Algunas personas requieren atención intensiva, otras un apoyo ambulatorio. Muchas personas investigan y buscan grupos de apoyo antes de decidir un enfoque concreto.

Recursos y próximos pasos

  • SAMHSA: la Línea Nacional de Ayuda y Atención (1-800-662-4357) es un servicio gratuito y confidencial disponible las 24 horas, para individuos y familias con problemas de salud mental o uso de sustancias (en inglés y español).
  • AA y NA: grupos conocidos de 12 pasos para la recuperación de alcohol y sustancias.
  • Double Trouble in Recovery: una red de apoyo para personas con enfermedad mental y TCS.
  • Drugs and Me: materiales educativos sobre distintos tipos de consumo de sustancias.
  • NHRC: Coalición Nacional de Reducción de Daños (advocacy para personas con TCS).

Próximos pasos

El trastorno por consumo de sustancias puede afectar a cualquiera. Las adicciones conductuales, como el trastorno por juego, el trastorno por juego en Internet o la adicción a los videojuegos, son también relativamente comunes; no obstante, determinar su prevalencia exacta es complejo debido a criterios diagnósticos no siempre estandarizados. Aunque el TCS y la adicción presentan retos, la recuperación es posible con un plan de tratamiento adecuado y una red de apoyo. Si identificas que tu consumo u otros hábitos conductuales son difíciles de controlar, considera consultar a un profesional de la salud o a uno de los numerosos recursos y grupos de apoyo disponibles.

Vídeo sobre Trastorno por consumo de sustancias y adicción: síntomas, tratamiento y recursos.

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.