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Tratamiento del trastorno por uso de sustancias: terapia y más

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El tratamiento para el trastorno por uso de sustancias (SUD) puede ser ambulatorio o hospitalario y es distinto para cada persona. Cada trayectoria de consumo es única: para muchos, las sustancias se emplearon como automedicación ante depresión o ansiedad; para otros, como motivación para estudiar o trabajar. Con el tiempo, el consumo se vuelve menos una elección y surgen cambios en el cerebro que dificultan el control.

Principios básicos del tratamiento de SUD

Los entornos de tratamiento se clasifican en dos grandes categorías: hospitalario (ingreso) y ambulatorio. El objetivo principal es colocar a la persona en el entorno más eficaz, pero menos restrictivo, para iniciar el proceso y luego avanzar a lo largo de una continuidad de cuidados según sus necesidades. De menor a mayor intensidad, la continuidad de cuidados suele incluir:

  • tratamiento ambulatorio
  • tratamiento ambulatorio intensivo
  • tratamiento residencial
  • hospitalización

Modelos de tratamiento

  • Modelo psicológico. Este enfoque puede incluir terapia conductual o psicoterapia y considera la disfunción emocional o motivaciones potencialmente dañinas como la causa principal del SUD.
  • Modelo médico. Requiere medicación para aliviar síntomas y es gestionado por un profesional médico. Enfatiza las causas fisiológicas, biológicas o genéticas del SUD.
  • Modelo sociocultural. Busca modificar el entorno físico y social para abordar posibles déficits y puede incluir actividades de autoayuda o espirituales. A menudo, personas con experiencia en adicción facilitan el tratamiento.

Cómo elegir el tratamiento adecuado

  • si el SUD ha sido diagnosticado como leve, moderado o grave
  • cuánta motivación tiene la persona
  • cómo es su entorno sociocultural
  • su funcionamiento cognitivo y nivel de control de impulsos
  • si existe algún otro trastorno mental

Objetivos y consideraciones importantes

Para la mayoría, el objetivo principal es mantener la abstinencia, ya que está significativamente vinculado a un pronóstico favorable a largo plazo. Pero la abstinencia completa es solo el inicio: muchas personas en tratamiento presentan problemas complejos en distintas áreas, como salud física y mental, relaciones, habilidades sociales y laborales, o dificultades legales o económicas.

Tratamientos ambulatorios conductuales

La atención conductual ambulatoria abarca programas que pueden ser individualizados, grupales o ambos, e incluye:

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC)
  • Terapia familiar
  • Entrevista motivacional
  • Manejo de contingencias (incentivos)

Tratamiento residencial e ingreso hospitalario

Los tratamientos residencial o de ingreso hospitalario pueden ser muy eficaces, especialmente para personas con SUD severo y comorbilidad. Los centros autorizados ofrecen atención estructurada 24 horas con atención médica. Tras completar una desintoxicación gestionada médicamente, a veces es útil trasladarse temporalmente a una comunidad sobria supervisada durante el primer año, en lo que se denomina fase de remisión temprana.

Vivir en una comunidad supervisada puede facilitar la transición, ya que el entorno anterior podría haber influido en el consumo. En general, las instalaciones residenciales para facilitar la reducción o mantenimiento de la sobriedad pueden incluir:

  • tratamiento residencial de corta duración
  • comunidades terapéuticas
  • vivienda de recuperación
  • apoyo para la transición a la vida independiente (gestión de finanzas, búsqueda de empleo, conexión con servicios comunitarios)

Tratamientos psicológicos y conductuales

La psicoterapia, o terapia de conversación, es útil para las personas con SUD. Puede reforzar la motivación para mantener la sobriedad y abordar problemas de salud mental subyacentes, como ansiedad o depresión. También se aprenden habilidades para manejar el estrés y resolver problemas en las relaciones. Varios tratamientos psicológicos cuentan con evidencia y son considerados adecuados por la American Psychological Association (APA) para el tratamiento de SUD.

Entrevista motivacional

La entrevista motivacional es una intervención centrada en el paciente para ayudarte a encontrar la motivación interna para dejar de consumir. Muchas personas con SUD tienen deseo bajo o moderado de abandonar, a pesar de las consecuencias nocivas. El papel del profesional es hacer preguntas abiertas que permitan explorar ideas y experiencias y ayudar a resolver la ambivalencia o el miedo al cambio. El objetivo es que la persona reconozca que no está siendo forzada a abandonar algo que le gusta, sino que se movilice hacia una vida elegida.

Terapia de mejora de la motivación (MET)

La terapia de mejora de la motivación combina el estilo de la entrevista motivacional con asesoramiento psicológico. Es útil para personas que aún no están listas para cambios significativos. La efectividad varía según la sustancia: tiende a ser más eficaz para alcohol o cannabis; los resultados son mixtos para heroína, tabaco o cocaína o para el uso de múltiples sustancias.

Manejo de contingencias (CM)

El manejo de contingencias premia la abstinencia de sustancias. Por ejemplo, el participante puede optar a premios si las pruebas de sustancias resultan negativas. Este refuerzo positivo compite con los efectos reforzantes de la sustancia y puede aumentar la probabilidad de mantener la abstinencia. CM es una de las estrategias con mayor respaldo empírico, especialmente para el trastorno por uso de cocaína, y se usa como complemento de otras intervenciones durante 8–24 semanas.

Seeking Safety

Seeking Safety es un enfoque terapéutico diseñado para personas con SUD y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Suele emplearse en grupos y se apoya en la idea de que tratar la comorbilidad de TEPT junto al SUD es más efectivo que tratar cada trastorno por separado. Enseña habilidades para afrontar el trauma sin recurrir a sustancias. Su efectividad puede ser mayor cuando se combina con otros tratamientos.

Cambio guiado (GSC)

El Cambio Guiado o Guided Self-Change es una intervención breve basada en la TCC y la motivación, desarrollada inicialmente para el trastorno por consumo de alcohol y luego adaptada a otras sustancias. Combina TCC con asesoramiento motivacional similar a la entrevista motivacional. Es recomendable para SUD de gravedad leve o moderada y puede usarse como intervención temprana en adolescentes.

Tratamientos farmacológicos

En ciertos casos, se emplean medicamentos para gestionar la retirada, prevenir recaídas o tratar condiciones comórbidas. Cuando se reduce la sustancia, pueden aparecer síntomas de abstinencia y conviene un seguimiento estrecho en un centro de tratamiento.

  • Opioides: Metadona y buprenorfina. Estos fármacos ayudan a disminuir la retirada y a aliviar los antojos.
  • Naltrexona. Bloquea los efectos de los opioides y debe utilizarse después de completar la desintoxicación.
  • Tratamientos para el tabaquismo: Terapias de sustitución de nicotina (parches, aerosoles, comprimidos, chicles), bupropión y vareniclina. Disponibles con prescripción y suelen ser más eficaces cuando se combinan con terapias conductuales.
  • Tratamientos para el trastorno por uso de alcohol: Naltrexona, acamprosato y disulfiram. Estos fármacos pueden reducir las ansias y aliviar los síntomas de retirada.

Apoyo y autocuidado

Una vez iniciado el proceso de recuperación, es importante incorporar autocuidado, que puede incluir participar en grupos de apoyo y encontrar actividades que resulten satisfactorias.

Grupos de apoyo y recuperación

Investigaciones señalan que los servicios de apoyo entre pares, incluidos los programas de 12 pasos como Alcohólicos Anónimos (AA) y Narcóticos Anónimos (NA), pueden ser beneficiosos para personas en recuperación. Sin embargo, estos programas no funcionan para todos.

Autocuidado y hábitos saludables

Antes de empezar el tratamiento, la droga puede haber sido la prioridad. Ahora conviene respetar un horario, practicar ejercicio, meditación y otras actividades recreativas. El ejercicio mejora la salud física y puede reducir la ansiedad y mejorar la calidad de vida en SUD. La atención plena puede favorecer la regulación emocional, aunque se requieren más estudios para confirmar su beneficio específico en SUD.

Próximos pasos

El tratamiento de SUD suele realizarse en un entorno hospitalario o ambulatorio e implica terapia y, a veces, medicación. Si no se está contento con el camino actual, es posible cambiar de dirección. Si cree que puede tener un SUD, considere consultar a un profesional de salud para una valoración y para discutir opciones de tratamiento. Si desea ampliar información, puede consultar a servicios de salud locales para referencias de tratamiento y recursos.

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Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.