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Tu vida, con propósito: descubre tus valores.

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Los valores son una luz guía que orienta hacia una vida más significativa y plena. Identificarlos permite entender qué es realmente importante para ti y cómo quieres actuar. Son la base de tus decisiones y lo que da coherencia a tu identidad; pueden incluso apoyar procesos de curación en distintas condiciones. En un mundo acelerado, es normal sentirse desconectado de ellos, pero es posible volver a encontrarlos.

Qué son y por qué importan los valores

Tus valores son la justificación de quién eres y de cómo te comportas, a un nivel profundo y personal. Son la base de tus decisiones y lo que da sentido a tus acciones, especialmente en momentos difíciles. Identificarlos y vivir de acuerdo con ellos puede facilitar la gestión de emociones y, en algunos enfoques terapéuticos, apoyar la recuperación de determinadas condiciones.

En un mundo veloz, es comprensible no sentirte conectado a tus valores o sentirte arrastrado por las agendas de otros. La buena noticia es que puedes volver a encontrarlos: la clave es pausar, mirar hacia adentro y reflexionar sobre las cualidades que son realmente importantes para ti, sin mirar a los demás.

Por qué identificar y vivir tus valores

  • Ayudan a evitar que emociones o pensamientos negativos dominen tus decisiones y te impidan perseguir proyectos o actividades que te inspiran.
  • Al articularlos, fortalecen el discurso interno y ayudan a elegir acciones que están alineadas con lo que realmente te importa.
  • Contribuyen a mantenerte en movimiento incluso cuando surgen nervios o dudas, sirviendo de impulso para afrontar retos.
  • Actúan como guía en conflictos o en la resolución de disputas, permitiéndote actuar de forma coherente con lo que estimas valioso.

Estrategias para descubrir tus valores

Usa tus experiencias clave

Tus experiencias más significativas suelen señalar qué valores están en juego. Para explorarlas, la Dra. Jennifer Leigh Selig propone este ejercicio: describe un momento en que te sentiste “lleno de vida”; dibuja esa experiencia, incluso con trazos simples; y reflexiona sobre los valores que se estaban expresando en ese instante. Este recuerdo puede indicar tus principios fundamentales.

Usa tus emociones

Las emociones ayudan a responder a la pregunta “¿cuáles son mis valores?”. Una práctica es hacer un collage emocional: busca imágenes que te provoquen emociones y crea un collage con ellas. Después pregunta: ¿qué valores se expresan en cada imagen?

Haz una autoauditoría

Antes de amar a otros, es útil saber qué valoras. Siguiendo a Gary Chapman, realiza una autoauditoría con estas preguntas: ¿Qué me enfada? ¿Qué es lo que más me quejo? ¿Qué me gustaría tener más en la vida? Las respuestas pueden revelar tus valores centrales.

Conecta con tu yo más joven

Conectar con tu yo infantil o adolescente puede ayudarte a reencontrar valores profundamente enraizados. Un ejercicio de Deep Creativity propone mirar hacia atrás a tu niñez, recordar tus clásicos personales favoritos (libros, imágenes, películas, música o obras de arte) y plasmarlos en un papel grande. Reflexiona sobre los valores que esos clásicos ilustraban y que quizá aún definen lo que te importa.

Conoce tus clásicos

Relaciónate con tus clásicos personales para identificar valores que llevan mucho tiempo en tu vida. Piensa en libros, imágenes, películas, música u obras de arte que te hablaron cuando eras joven y qué valores mostraban.

Empaqueta tus valores

Explorar objetos a los que no podrías renunciar puede ayudar a revelar qué valores son los más queridos. Hill y Sorensen, en ACT Daily Journal, proponen este ejercicio: ¿qué objetos llevarías si tuvieras que evacuar tu casa de inmediato? ¿Qué revelan esos objetos sobre lo que más amas? ¿Cómo puedes actuar en este amor hoy?

Haz preguntas para profundizar

Para profundizar en tus valores, Karen Benke propone hacer preguntas y profundizar en aquellas que resuenen, usando un simple “por qué”. Preguntas útiles:

  • ¿Cuál es tu posesión más valiosa?
  • ¿Qué sonido de la naturaleza te calma?
  • ¿Dónde te sientes más seguro?
  • ¿Cuál era tu lugar favorito para jugar cuando eras niño?
  • ¿Cuál es tu prenda de ropa favorita?
  • ¿Cuál es tu juego favorito?

Qué valores ya existen y cómo se describen

Online encontrarás numerosas listas de valores. Por ejemplo, la National Association of Intercollegiate Athletics propone cinco valores centrales para que los atletas prosperen en todas las áreas de su vida:

  • Integridad: saber y hacer lo correcto, ser honesto y aprender de los errores
  • Respeto: tratar a los demás como te gustaría ser tratado, incluyendo ser aceptante, considerado y alentador
  • Responsabilidad: aprovechar oportunidades para contribuir, siendo útil y confiable
  • Deportividad: dar lo mejor en toda competencia de la vida, siendo humilde y agradecido
  • Liderazgo de servicio: servir al bien común, trabajar duro y ayudar a otros a crecer y tener éxito

En su sitio web, el autor James Clear presenta una lista de más de 50 valores centrales. Advierte elegir solo un puñado para evitar que todo se convierta en una prioridad difusa; si todo es un valor central, entonces nada lo es realmente.

Cómo vivir tus valores cada día

Vivir una vida rica y significativa empieza por convertir tus valores en acciones concretas. Son cualidades que funcionan como cimiento y punto de referencia para priorizar actividades, relaciones y proyectos, y para responder con claridad en tiempos difíciles. Para aprovecharlos al máximo, hazlos tangibles: escribe tu lista de valores centrales, usa una foto como fondo de tu móvil o de tu ordenador, pega la lista alrededor de tu casa y en tu lugar de trabajo, y, cuando ya los conozcas, empieza a vivirlos.

¿Qué paso inspirado en un valor puedes dar hoy?

Vídeo sobre Tu vida, con propósito: descubre tus valores.

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.