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Una hora a la vez: pequeños pasos que puedes dar para vencer el trastorno bipolar.

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El tratamiento del trastorno bipolar combina habitualmente medicación y terapia, pero pequeños hábitos diarios pueden servir como base para la gestión cotidiana. Aunque no haya un episodio activo, la vida con bipolar continúa, y gestionar el trastorno es un esfuerzo continuo que impacta emociones, relaciones, trabajo y finanzas. Conocer estrategias prácticas fortalece la resiliencia y apoya el plan terapéutico.

Por qué el manejo del trastorno bipolar puede resultar abrumador

Aproximadamente 5,7 millones de adultos en Estados Unidos conviven con el trastorno bipolar cada año. Si durante años has gestionado los síntomas sin un diagnóstico, no estás solo. La Depression and Bipolar Support Alliance (DBSA) también informa que la mayoría de las personas con este trastorno pasan años sin diagnóstico y algunas pueden manejar los síntomas por sí solas durante hasta diez años. Gestionar el trastorno puede sentirse abrumador: entre episodios puedes experimentar un abanico de emociones y puedes enfrentarte a consecuencias en tus relaciones, finanzas y vida profesional. Pueden existir eventos o situaciones que desencadenen tus síntomas; quizá hoy te sientes mejor o peor sin saber por qué. Afortunadamente, hay formas de ayudar a gestionar el trastorno bipolar día a día.

Es importante recordar que el trastorno bipolar es un trastorno neurocognitivo; significa que la manía, la depresión o la hipomanía se originan en las vías de comunicación del cerebro, y que los síntomas se manifiestan hacia afuera, no al revés. Las estrategias diarias pueden ayudar a disminuir la gravedad de los síntomas y a desarrollar conciencia del presente y resiliencia para reforzar el plan de tratamiento elaborado con tu equipo de salud.

Claves para la gestión diaria

Estas estrategias pueden ayudarte a disminuir la severidad de los síntomas y a fortalecer la capacidad de afrontamiento para trabajar con tu equipo de atención en un plan a largo plazo.

Identifica tus estresores

Los estresores pueden agravar episodios ya en curso. Los síntomas pueden empezar de forma lenta y progresar con el tiempo. Al identificar eventos, lugares o situaciones estresantes, puedes tomar precauciones para evitar cambios significativos en la estabilidad del ánimo. Las fiestas y reuniones pueden ser estresantes; una revisión anual en el trabajo o un conflicto familiar puede desencadenar un episodio depresivo o de ánimo. Estar atento a los momentos que pueden agravar los episodios ayuda a tratar los síntomas antes y a planificar apoyos de familiares y amigos.

Establece y mantiene rutinas

Las rutinas ofrecen un plan de acción al que volver si experimentas un episodio depresivo y también dirigen tu energía cuando te encuentras estable o con un aumento de energía asociado a la manía o la hipomanía. En un estudio de 2007, la estabilidad de las rutinas diarias ayudó a personas con trastorno bipolar a evitar episodios depresivos y maníacos durante más tiempo que quienes solo gestionaban los síntomas con medicación. Los investigadores señalan que las rutinas crean un reloj interno que ayuda al cuerpo a regular la liberación de hormonas importantes, muchas de las cuales influyen en el estado de ánimo.

Registra tus síntomas

No hace falta que sea algo complejo. Llevar un diario o usar una aplicación para registrar el ánimo puede ayudar a ti y a tu equipo a diseñar tratamientos y planes de manejo eficaces. Observa patrones a lo largo del tiempo; puedes detectar estresores antes de los cambios de ánimo y ver cómo cambios en hábitos o dieta coinciden con episodios. Identificar estos patrones permite abordajes más focalizados en la gestión del trastorno.

Evita sustancias como cannabis y alcohol

El consumo de sustancias puede empeorar el curso clínico del trastorno bipolar. Puede acortar el inicio de la estabilidad o incrementar la frecuencia de los cambios de ánimo o de episodios mixtos. Durante un episodio, usar alcohol o sustancias recreativas para atenuar síntomas puede parecer una opción, pero a largo plazo suele ser perjudicial. No estás solo en este pensamiento; la moderación o abstinencia suele favorecer la estabilidad.

Prioriza la medicación

La medicación es una parte integral del tratamiento. Pequeños ajustes pueden optimizar su efecto, por ejemplo:

  • Usar un organizador de pastillas para almacenar los fármacos de forma segura y discreta.
  • Descargar una aplicación de recordatorios de medicación.
  • Tomar los fármacos tal como se indican, sin saltarlos ni interrumpirlos.
  • Mantener, cuando es posible, a los mismos profesionales de la salud para mayor coherencia.
  • Comunicar abiertamente con tu equipo sobre cómo te sientes.
  • Programar y mantener citas regulares para seguir el progreso, incluso cuando te sientas bien.

Practica la atención plena (mindfulness)

La atención plena consiste en observar el entorno, las sensaciones, emociones y pensamientos en el momento, de forma objetiva y sin juicios. Puede practicarse durante el día o como una forma de meditación. Aunque aparezcan pensamientos depresivos, al practicar mindfulness puedes reconocerlos sin engancharte a ellos. Puedes integrar ejercicios de mindfulness de 1 minuto en tu rutina diaria. Esta práctica es central en la MBCT (terapia cognitivo-conductual basada en la atención plena). En un estudio de 2017, dos años después, quienes continuaron con mindfulness lograron prevenir episodios depresivos y mejorar la calidad de vida. Una revisión de 2017 también señaló que MBCT es una opción prometedora para el trastorno bipolar, especialmente cuando se combina con medicación.

Ejercicio moderado, sin complicarte

La actividad física forma parte de cambios de estilo de vida que la investigación asocia con beneficios para las personas con trastorno bipolar. El ejercicio puede elevar el ánimo mediante la liberación de endorfinas, ayudar a controlar el peso y combatir la depresión. Aunque muchos pueden beneficiarse, una revisión de 2015 indicó que no es una solución universal; en algunos casos, el ejercicio podría intensificar episodios maníacos si te exiges demasiado.

Mejora tu dieta

Un estudio de 2018 encontró que ajustes dietéticos con foco en la suplementación de micronutrientes pueden mejorar el sentido de control y la capacidad de afrontar para quienes tienen trastorno bipolar. Las modificaciones en la dieta también ayudan a enfrentar problemas de salud como el aumento de peso, que puede contribuir a una imagen corporal negativa y a pensamientos depresivos.

Buena higiene del sueño

Las alteraciones del sueño son comunes en todas las fases del trastorno bipolar. En depresión, puedes dormir en exceso; en manía, puedes sentir que no necesitas dormir. Investigaciones de 2016 sugieren que la falta de sueño puede empeorar el curso. Consejos para mejorar el sueño: establecer una rutina para acostarte, optimizar la habitación para la luz y el ruido, priorizar la relajación antes de dormir, evitar la luz azul antes de acostarte y crear un ambiente cómodo y apacible en el dormitorio.

Luz y terapia de luz

La exposición a la luz natural puede influir en los síntomas. Investigaciones de 2014 mostraron que una mayor exposición a la luz solar en primavera se asocia a un inicio más tardío de la bipolaridad. La luz ayuda a regular el ritmo circadiano, un reloj interno de 24 horas que puede contribuir a la estabilidad emocional. La terapia de luz brillante puede ayudar a prevenir o tratar episodios de depresión, y se ha explorado la llamada terapia de oscuridad (dark therapy), centrada en bloquear la luz azul y que podría ayudar en la manía.

En síntesis, gestionar con éxito el trastorno bipolar suele requerir un enfoque que combine medicación, terapia y hábitos saludables que fortalezcan la resiliencia y la flexibilidad ante cambios de energía. Tu equipo de salud puede ayudarte a diseñar un plan de manejo a largo plazo que se adapte a ti.

Vídeo sobre Una hora a la vez: pequeños pasos que puedes dar para vencer el trastorno bipolar.

Autor

Autora Isabel Arroyo Isabel Arroyo Isabel Arroyo es redactora especializada en bienestar emocional y desarrollo personal. En el blog de PsicologíaVera comparte contenidos inspiradores sobre crecimiento y equilibrio psicológico.