7 consejos para ayudarte a recuperarte del trastorno por atracones
El trastorno por atracón es una condición tratable que prospera cuando cuentan con sistemas de apoyo adecuados. Muchas personas experimentan vergüenza o desean ocultar su comportamiento, pero no están solas: es el trastorno alimentario más común, con una prevalencia de alrededor del 2,6% en Estados Unidos. Este artículo revisa qué es, las opciones de tratamiento, estrategias prácticas y cómo encontrar ayuda profesional para recuperarse.
¿Qué es el trastorno por atracón?
El atracón consiste en comer de forma recurrente y con sensación de pérdida de control respecto a qué o cuánto se come, superando lo que normalmente se haría en un corto periodo. Quien la padece puede comer aunque no tenga hambre, hasta sentir un llenado excesivo, náuseas y malestar. Después surgen vergüenza, disgusto y culpa; a diferencia de la bulimia, no se recurre a purgas.
Consejos para afrontar el BED
Buscar apoyo profesional
No tienes que hacerlo solo. Trabajar con un profesional médico con enfoque neutral respecto al peso y formación en tratamiento de trastornos de la conducta alimentaria puede guiarte. La psicoterapia ofrece herramientas para dejar de comer atracones. Algunas modalidades, como la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), ayudan a comprender por qué ocurren los atracones, identificar desencadenantes y aprender a hacer frente a ellos en el momento.
Psicoterapia
La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y la Terapia Interpersonal (TIP) han mostrado efectividad en BED, con remisión en al menos un 60% de las personas que completan el tratamiento. Según la terapeuta Susan Zinn, la terapia puede ser beneficiosa para trabajar la regulación emocional, la autoimagen y la autoestima que pueden estar detrás del atracón.
Practicar la alimentación intuitiva
La alimentación intuitiva se centra en escuchar las necesidades de tu cuerpo, no en comer a capricho. Sus principios incluyen:
- comer cuando tienes hambre
- parar cuando estás lleno
- buscar alimentos placenteros y satisfactorios
- rechazar la cultura de las dietas
- honrar tu salud
- desafiar tu crítico interior
Al inicio, algunas personas utilizan una escala de hambre para guiarse; por ejemplo, comer cuando la situación se sitúa alrededor de un 3 en una escala del 1 al 5. Con cada bocado, es útil observar lo que comes sin juzgar. La autoconsciencia ayuda a desarrollar mayor control.
Considerar asesoramiento nutricional
La asesoría nutricional puede ayudar a desarrollar una relación más neutral con la comida. El objetivo no es perder peso, sino recuperar la sensación de control sobre la alimentación. Trabajar con un profesional con enfoque neutral respecto al peso puede ayudar a reducir el estigma vinculado a la talla y a aprender a distinguir hambre, saciedad y hambre emocional.
Tener un plan para el aburrimiento
El aburrimiento puede disparar atracones. Haz una lista de actividades alternativas o prepara un kit de recursos para cuando surja la necesidad. Algunas ideas: pintar, escribir, dibujar, caminar, montar en bici, ducharse, tejer. Empezar con tareas pequeñas y luego ampliar puede facilitar la recuperación.
Crear tu propio espacio seguro
Crear un espacio seguro implica establecer un entorno con menor presencia de alimentos desencadenantes. No se trata de prohibir alimentos de forma tosca, sino de gestionar el entorno al inicio. En etapas posteriores, puedes valorar la posibilidad de reintroducir ciertos alimentos con orientación profesional.
Aprender sobre la salud en todas las tallas
La salud en todas las tallas (HAES) propone un enfoque centrado en la salud y el bienestar, no en un peso específico. HAES ayuda a reducir el estrés asociado a “ponerse saludable” y a ver que se puede avanzar hacia metas de salud sin depender del peso. Fue desarrollada por dietistas y se utiliza en el tratamiento de trastornos de la conducta alimentaria para cuestionar estigmas y sesgos.
Gestionar el estrés
El estrés es parte de la vida y, en exceso, puede favorecer los atracones. Si el atracón ha servido para calmarse o disociarse, la terapia puede ayudar, y mientras tanto puedes practicar estrategias más saludables como:
- escuchar música o crear arte
- danzar o hacer ejercicio suave
- escribir o hablar con un amigo
- practicar yoga, meditación guiada o respiración profunda
Si tu psiquiatra ha recomendado medicación como parte de tu recuperación, es esencial seguir las indicaciones profesionales. Aunque puedas pensar que ya no necesitas la medicación tras una remisión, conviene mantener la supervisión médica.
Qué no funciona
El BED es una enfermedad mental; no es tu culpa. Avanzar creyéndote responsable de todo y castigándote no mejora la situación. Si consideras iniciar un programa o dieta para hacer frente al BED, habla antes con tu médico o terapeuta. La pérdida de peso y las dietas no forman parte de la recuperación recomendada. En su lugar, conviene practicar la compasión y la aceptación de tus procesos.
- Dietas estrictas, limpiezas o reglas alimentarias rígidas
- Ejercicio excesivo para compensar calorías
- Autocrítica severa o estigmas asociados al peso
Mirada hacia el futuro
El trastorno por atracón es tratable. Con apoyo profesional y un esfuerzo sostenido, puedes dejar de atracones y empezar tu camino hacia la recuperación. Opciones psicoterapéuticas como la TCC y la TIP pueden ayudarte a encontrar las raíces de los comportamientos desordenados y a desarrollar una relación más sana con la comida y contigo mismo. Es posible ser saludable a cualquier tamaño y en cada etapa de la recuperación. Buscar información sobre tratamiento ya te sitúa en el camino correcto. Si experimentas atracones o pensamientos negativos sobre ti, hablar con una persona de confianza y con un profesional es una buena opción. Si quieres aprender más, también puedes ponerte en contacto con la Asociación Nacional de Trastornos de la Alimentación (NEDA) para apoyo al 800-931-2237.
Vídeo sobre 7 consejos para ayudarte a recuperarte del trastorno por atracones
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.