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Tratamiento de la bulimia: terapia, medicación y autocuidado.

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La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por atracones y conductas compensatorias, que pueden convertirse en un ciclo difícil de romper. Este artículo describe las opciones de tratamiento disponibles, cómo se diagnostica y qué enfoques —psicoterapia, nutrición y, a veces, medicación— pueden apoyar la recuperación junto a profesionales y seres queridos.

Cómo se diagnostica la bulimia nerviosa

Si crees que puedes tener bulimia, tu médico de atención primaria puede brindarte apoyo y orientación. Al acudir a un profesional de la salud, este realizará un examen físico y pruebas de laboratorio para confirmar que te mantienes en un estado de salud adecuado. También revisarán tu historial médico para vigilar cambios de peso y podrían preguntarte sobre tus hábitos diarios de alimentación y ejercicio. Te escucharán para hacer un diagnóstico adecuado.

El profesional también evaluará o descartará otros trastornos de salud mental, como:

  • trastornos de la conducta alimentaria
  • trastorno obsesivo-compulsivo
  • trastornos de ansiedad
  • depresión

Tratamientos para la bulimia nerviosa

En cuanto a cuál opción de tratamiento es la más adecuada, la psicoterapia ha demostrado ser muy eficaz para tratar la bulimia. Un estudio reciente evaluó a 55 pacientes con bulimia para medir el impacto psicológico de la COVID-19 en su salud, y mostró que un porcentaje significativo experimentó un incremento de los síntomas, en parte debido a la reducción de la terapia presencial. La pandemia también limitó actividades que favorecen la recuperación, como el ejercicio y las reuniones con seres queridos. La tecnología facilita el acceso a la atención médica desde casa, permitiendo hablar con un profesional de la salud desde el teléfono para recibir el tratamiento que reduce el malestar y mejora la calidad de vida.

Terapia cognitivo-conductual (TCC)

La TCC puede ser eficaz para tratar los trastornos alimentarios. Implica conversar con un profesional de la salud mental sobre temores y conductas, aprendiendo a resolver problemas y a gestionar los síntomas. Por ejemplo, ayuda a reconocer y desafiar pensamientos poco útiles.

Terapia nutricional

Con la terapia nutricional, un dietista registrado te ayuda a:

  • desarrollar planes de comidas
  • determinar qué comer y qué evitar
  • mejorar la relacióngeneral con la comida

Otros objetivos incluyen: manejo del peso, control de porciones y mantener una dieta equilibrada.

Terapia conductual dialéctica (DBT)

La DBT, originariamente diseñada para el tratamiento del trastorno de personalidad límite, ha demostrado ser eficaz para la bulimia. Esta terapia promueve la autoaceptación y apoya cambios conductuales. Se practica en entornos de terapia individual y grupal, con resultados destacables.

Medicamentos

Los fármacos son una opción de tratamiento para la bulimia nerviosa, pero por lo general no bastan por sí solos para controlar los síntomas. Sin embargo, la combinación de psicoterapia y medicación suele facilitar la recuperación. Un profesional médico puede recomendar un antidepresivo para abordar los síntomas de la bulimia.

Según ciertas guías, la fluoxetina (Prozac) es el antidepresivo para bulimia nerviosa aprobado por la FDA. Este fármaco actúa aumentando la serotonina para ayudar a regular el estado de ánimo. También se recetan Zoloft y Paxil, dos otros antidepresivos que pueden ayudar en el tratamiento de la bulimia.

¿Cuándo puede ayudar la hospitalización?

Si la bulimia es severa, puede ser necesario ingresar en un hospital para ayudar a sanar el cuerpo y la mente. Los centros especializados en trastornos de la conducta alimentaria trabajan para enseñar a gestionar la condición. En este tipo de clínicas, existen cuatro niveles de atención basados en los síntomas, todos orientados a la bulimia:

  • Programas intensivos ambulatorios: terapias semanales individuales y grupales
  • Hospitalización parcial: supervisión más estrecha de los síntomas y apoyo para la salud médica y psicológica
  • Programas residenciales: para quienes no responden al tratamiento ambulatorio o a la hospitalización parcial
  • Atención hospitalaria: cuidados psicológicos y médicos agudos para casos severos o en riesgo de hacerse daño a sí mismo o a otros

Estrategias de autocuidado

La bulimia puede afectar tu cuerpo, por lo que parte del autocuidado es la atención preventiva y las revisiones periódicas con un profesional de la salud. Ellos pueden monitorizar tus análisis y síntomas y proponer un plan de atención para tu recuperación. También hay medidas que puedes tomar en casa. Identificar y evitar desencadenantes suele facilitar la recuperación, por ejemplo reduciendo el uso de redes sociales para evitar la exposición a cuerpos poco realistas. Un dietista puede recomendar una dieta equilibrada y una rutina de ejercicio regular.

La meditación puede ayudar a quienes se recuperan de un trastorno alimentario. Practicarla puede reducir la ansiedad y el estrés, ayudar a calmar la mente y enseñar técnicas para afrontar situaciones estresantes y replantear pensamientos negativos.

Próximos pasos

Puede que no exista una cura única para la bulimia nerviosa, pero es posible vivir una vida plena y saludable de nuevo. Con el apoyo de otras personas, profesionales de la salud y seres queridos, la recuperación es alcanzable. Considera acudir a un médico de atención primaria para evaluar tu salud; pueden derivarte a un especialista en trastornos de la conducta alimentaria. Juntos pueden decidir un plan de tratamiento que se adapte a tus necesidades. Si te sientes perdido o no sabes a dónde acudir, la Asociación Nacional de Trastornos de la Alimentación (NEDA) está disponible en línea o por teléfono para ayudar hoy.

Vídeo sobre Tratamiento de la bulimia: terapia, medicación y autocuidado.

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.