Cómo ayudar a un adolescente que tiene depresión, ahora mismo.
Cuando un adolescente cierra la puerta y evita hablar, podría necesitar un cuidador compasivo y bien informado para ayudar a atravesar la depresión. Este periodo puede sentirse desconcertante: cambios de ánimo, mayor aislamiento y fatiga. Aunque las hormonas influyen, los signos persistentes requieren atención profesional. A través de la observación, la escucha activa y recursos adecuados, se puede apoyar su bienestar.
¿Es hormonas o un episodio depresivo?
La irritabilidad, menos sociabilidad y mayor cansancio son parte del desarrollo adolescente, pero pueden superponerse con la depresión. Comprender estas diferencias ayuda a decidir cuándo buscar ayuda profesional. A continuación se presentan observaciones útiles y señales comunes, para guiar una conversación con un pediatra o un profesional de salud mental.
Observaciones útiles
- Observación: Duermen más de lo habitual. Preguntas: ¿Hasta qué hora se quedan despiertos? Una vez despiertos, ¿siguen sin energía?
- Observación: Tu adolescente responde a “¿Cómo fue tu día?” con una palabra murmurada y se encierra en su habitación, sin salir hasta la hora de la cena. Pregunta: ¿Se aíslan solo de la familia o también de sus amigos?
- Observación: Tal vez han practicado béisbol desde que eran pequeños, pero dejaron el deporte de golpe. Pregunta: ¿Han cambiado de intereses o parecen desmotivados por actividades que antes les gustaban?
Las respuestas a estas preguntas pueden requerir una exploración adicional con el pediatra de tu hijo y un profesional de salud mental.
Señales de depresión en adolescentes
- Llanto frecuente sin razón aparente
- Quejas de dolores inexplicables (a menudo acuden a la enfermería escolar)
- Entumecimiento emocional
- Irritabilidad o tendencia a enfadarse con facilidad
- Pérdida de autoestima
- Fijación en fracasos percibidos y autocrítica acentuada
- Desempeño escolar deficiente
- Sensibilidad al rechazo
- Desesperanza
- Fatiga
- Dificultades de concentración o de memoria
- Cambios en el apetito no habituales para la persona
- Cambios de sueño poco característicos
- Descuidos de la higiene personal
- Aislamiento social
- Conductas autolesivas
- Ideas suicidas
Si sospechas pensamientos de suicidio o intentos, busca ayuda de inmediato en servicios de emergencia o líneas de ayuda. Si necesitas orientación profesional, contacta a un profesional de salud mental o a la línea de crisis de tu país.
Para que un profesional de salud mental diagnostique depresión, los síntomas deben persistir la mayor parte del día, casi todos los días, durante 2 semanas.
Opciones de tratamiento y apoyo en casa
Existen varias opciones de tratamiento para la depresión en adolescentes. Por ejemplo, la terapia de conversación como la terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ser beneficiosa. También hay aplicaciones de salud mental que pueden complementar el tratamiento. Un meta-análisis de 2018 mostró mejoras significativas en los síntomas depresivos en usuarios de apps en comparación con grupos de control.
Plataformas de terapia en línea: ¿qué opción elegir?
Tu hijo puede beneficiarse de la terapia individual, de grupo o en línea. Algunas plataformas ofrecen opciones de terapia a distancia; consulta con un profesional para elegir la opción más adecuada para tu hijo.
Escucha activa para fortalecer la confianza
Quizá recuerdes cuando tu hijo no podía esperar para contarte cada pensamiento al despertar. Ahora puede ser más reservado. Al conectar, menos es más: escucha más que preguntas y presta atención a los detalles que comparte para profundizar en temas relevantes. La escucha activa fortalece la confianza y facilita conversaciones sobre síntomas de depresión cuando surjan.
Alimentos que favorecen el estado de ánimo
La alimentación puede influir en el cerebro y aliviar síntomas como fatiga y niebla mental. Considera lo siguiente:
- Mantén a mano manzanas, plátanos y aguacates para meriendas rápidas.
- Prepara comidas con nutrientes como vitaminas B, magnesio e hierro que pueden ayudar a aliviar la depresión.
- Limita azúcares refinados, edulcorantes artificiales y bebidas energéticas.
- Si tu hijo tiene poco apetito, ofrece opciones saludables para cuando tenga más hambre.
Valida su experiencia
Ya esté deprimido o no, tu adolescente atraviesa territorios sociales, físicos, académicos, mentales y emocionales nuevos. Es un periodo de gran estrés. Evita menospreciar su experiencia, ya que eso dificulta futuras conversaciones. A medida que gane independencia, escucha con empatía y ofrece consejos solo si te los piden.
Preparar un plan de crisis
Puede ser doloroso ver cómo la depresión afecta a tu hijo. Aunque no puedas quitar la depresión, sí puedes estar preparado para actuar en una crisis.
Las visitas a emergencias por posibles intentos de suicidio entre 12 y 17 años aumentaron durante la pandemia. Tener un plan de crisis implica contar, antes de cualquier emergencia, con estos recursos:
- Números de teléfono programados, incluido el del orientador o terapeuta de tu hijo
- Direcciones de la sala de emergencias más cercana guardadas en la app de GPS
- Copias digitales del historial médico y de la medicación accesibles desde el teléfono
- 741741 guardado como línea de texto de crisis para conectar con un asesor las 24 horas
- 988 Suicide & Crisis Lifeline: disponible en inglés y en español; opción de texto 988, chat en línea y servicios TTY con el relevo que corresponda (711, luego 988)
Mantener el tratamiento de la depresión en adolescentes
Ver a tu hijo progresar, mantener una rutina y disfrutar de la vida son experiencias muy gratificantes. Aunque los síntomas puedan disminuir, interrumpir la terapia o la medicación sin indicación profesional puede empeorar la situación. El profesional de salud mental puede orientarte sobre cuándo reducir o terminar el tratamiento.
Próximos pasos y apoyo para la familia
Cuidar de tu propia salud mental es clave para poder acompañar a tu hijo durante la adolescencia y la depresión. Mantén una conversación abierta con el pediatra y sigue informándote sobre cualquier cambio. Aunque tu hijo no reconozca tus esfuerzos, tu trabajo importa. Proporcionar a tu hijo acceso a profesionales, buena nutrición, tratamiento y apoyo terapéutico puede aportar equilibrio y seguridad.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.