Náuseas relacionadas con la ansiedad: qué son y consejos para afrontarlas.
La ansiedad puede provocar síntomas estomacales, entre ellos la náusea, que a veces aparece como una sensación de mariposas y malestar estomacal. Este artículo explica cómo se relacionan el estrés y la respuesta de lucha o huida con el sistema digestivo, qué condiciones se asocian a la náusea y qué estrategias simples de manejo y tratamiento pueden ayudar a reducirla a largo plazo.
Qué es la náusea asociada a la ansiedad
La ansiedad forma parte de la respuesta natural del cuerpo ante una amenaza percibida. Cuando ocurre, el cuerpo entra en el modo de lucha, huida o congelación, una reacción que puede ayudar a sobrevivir en momentos de peligro. Durante el estrés o la ansiedad, se liberan hormonas y señales químicas que pueden desencadenar múltiples síntomas físicos. La náusea es uno de estos posibles síntomas.
A veces es de intensidad leve o intensa y puede provocar la sensación de ganas de vomitar, aunque no siempre desemboca en el vómito. En algunas personas, la preocupación por la vergüenza puede aumentar la ansiedad.
Cuando se experimenta náusea vinculada a la ansiedad, por lo general desaparece al finalizar la situación estresante o cuando te calmas.
Trastornos de ansiedad asociados
- Trastorno de ansiedad generalizada
- Trastornos de ansiedad social
- Fobias específicas, como la emetofobia (miedo a vomitar)
- Trastorno de pánico
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
Qué provoca la náusea relacionada con la ansiedad
Para entender mejor cómo la ansiedad puede provocar náuseas, es útil conocer la conexión entre el cerebro y el intestino. El cerebro se comunica estrechamente con el intestino a través de neurotransmisores, que son mensajeros químicos que transmiten señales entre neuronas hacia células objetivo en el cuerpo. A veces se llama al intestino el “segundo cerebro”, ya que posee un sistema nervioso entérico con un alto volumen de células nerviosas. Según una revisión de 2018, el intestino contiene más de 100 millones de neuronas que se extienden a lo largo del tracto digestivo. Así, cuando se activa la respuesta al estrés, las hormonas y químicos liberados pueden alterar el intestino y causar náuseas.
Conexión cerebro–intestino
La relación entre el cerebro y el sistema digestivo explica por qué la ansiedad puede desencadenar náuseas. El sistema nervioso entérico y las señales químicas influyen en la motilidad, la producción de ácido y la sensación en el estómago, lo que puede producir malestar y náuseas ante situaciones estresantes.
Otros problemas digestivos asociados
- Hinchazón
- Indigestión
- Calambres o tensión en el estómago
- Heces sueltas
- Diarrea o estreñimiento
Estrategias para afrontar la náusea relacionada con la ansiedad
Ajuste de la postura y la ingesta
Ajusta ligeramente tu posición para no comprimir el estómago; elevar la parte superior del cuerpo puede favorecer la digestión hasta que la molestia ceda. Si es posible, toma sorbos pequeños de agua para mantenerte hidratado. La náusea puede reducir el deseo de comer o beber, pero la deshidratación puede empeorarla.
Respiración y relajación
Realiza respiraciones lentas y profundas. Investigaciones de 2018 señalan que la respiración controlada aumenta la relajación y ayuda a reducir los síntomas de ansiedad. Si te sientes náuseoso, inspira suavemente por la nariz y exhala lentamente. Buscar aire fresco o un ventilador puede favorecer la sensación de alivio.
Remedios prácticos
Aplica compresas frías en la nuca o en la cara para aliviar la sensación. Beber líquidos tibios, como té de jengibre, es un remedio popular; la manzanilla puede ser una alternativa calmante. Mantén pequeñas raciones de alimentos suaves, como galletas o tostadas; evita comidas grasas y bebidas con gas, ya que pueden empeorar la náusea.
Opciones de tratamiento para la ansiedad
Terapia cognitivo-conductual (TCC)
La Terapia cognitivo-conductual es una forma de psicoterapia altamente eficaz para tratar la ansiedad y el estrés, según investigaciones de 2021. Su objetivo es ayudarte a adaptar y cambiar patrones de pensamiento que resultan abrumadores. Con el apoyo de un profesional de la salud mental, puedes abordar activamente los síntomas que te causan malestar. Comprender cómo piensas puede marcar la diferencia y ayudar a regular la respuesta del cuerpo ante el estrés.
Antidepresivos
El uso de antidepresivos puede ayudar a tratar diversas condiciones de salud mental. Según el Instituto Nacional de Salud Mental, los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina) son un tipo de antidepresivo comúnmente prescrito para la ansiedad y pueden aliviar los síntomas aumentando los niveles de serotonina. Sin embargo, la náusea es un posible efecto secundario asociado a algunos antidepresivos. Dependiendo de la persona, suele ser leve y mejora con el tiempo a medida que el cuerpo se ajusta.
Otras opciones de tratamiento
- Medicamentos ansiolíticos
- Betabloqueantes
- Medicamentos anticonvulsivos
- Antipsicóticos atípicos
- Terapia de aceptación y compromiso (ACT)
Cuándo buscar ayuda
Aunque la náusea relacionada con la ansiedad puede ser desagradable, suele desaparecer cuando el cuerpo se calma. Si la molestia se intensifica o se acompaña de otros signos físicos, considera consultar a un profesional de la salud o de salud mental. Si la náusea está afectando tu vida diaria, recibir apoyo profesional puede ayudarte a entender la raíz del estrés y a discutir las mejores opciones a partir de ahí.
Qué implica la relación entre la ansiedad y la náusea
La ansiedad puede tener numerosos efectos físicos en el cuerpo. Sentirse náuseoso es un síntoma común, así que no estás solo. Comprender cómo responde tu cuerpo puede ayudarte a reconocer si la náusea está relacionada con tu ansiedad. Existen estrategias para aliviar los síntomas y tratamientos eficaces para gestionar la ansiedad a largo plazo. Buscar apoyo de un profesional de la salud mental puede brindarte orientación y apoyo.
Vídeo sobre Náuseas relacionadas con la ansiedad: qué son y consejos para afrontarlas.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.