¿Qué es el síndrome de ingesta nocturna?
El síndrome de comer nocturno es un trastorno alimentario caracterizado por consumir una cantidad significativa de comida durante la noche o tras despertarse. Aunque muchas personas comen ligeramente por la noche, hacerlo de forma excesiva o que afecte la vida diaria puede indicar NES. Este artículo aborda qué es NES, signos, diagnóstico, posibles causas y las opciones de tratamiento, con un enfoque claro y empático.
Qué es el síndrome de comer nocturno
El NES se define como un patrón de ingesta excesiva de alimentos durante la noche o tras despertar. Quienes lo padecen suelen sentir un impulso intenso de comer después de la cena y, a veces, tienen dificultad para dormir y se levantan para comer. Describe mecanismos y síntomas que pueden afectar el sueño y la relación con la comida.
Históricamente, NES se describió por primera vez en 1955, con signos como la falta de hambre por la mañana, comer un porcentaje significativo de la ingesta diaria tras la cena e insomnio. En la actualidad, el DSM-5 lo clasifica como un subtipo de Trastornos de la Conducta Alimentaria no especificados (OSFED).
Señales y síntomas
- Impulso fuerte de comer entre la cena y la hora de acostarse.
- Dificultad para dormir o permanecer dormido, con necesidad de comer para intentar volver a dormir.
- Aumento de la ansiedad o la irritabilidad por la noche.
- Consumir más de una cuarta parte de la ingesta diaria durante la noche.
- Ausencia de hambre por la mañana o no desayunar con regularidad.
- Sentimientos de vergüenza o culpa relacionados con la alimentación nocturna.
Diagnóstico
El diagnóstico de NES puede hacerse mediante cuestionarios de evaluación como el Night Eating Diagnostic Questionnaire (NEDQ) o la Night Eating Diagnostic Scale (NEDS). Durante una revisión clínica, el profesional puede consultar los criterios del DSM-5 y preguntar sobre historial de salud mental y condiciones médicas. En general, se requieren indicios de ingesta nocturna excesiva o al despertar, conciencia o memoria de esas ingestas y un malestar significativo o impacto en la vida diaria.
Para que se establezca un diagnóstico, los síntomas no deben estar vinculados a condiciones subyacentes, trastornos de atracones, efectos de ciertos fármacos, cambios en el ciclo sueño-vigilia o normas culturales o sociales.
Relaciones con otros trastornos y condiciones
- Depresión, ansiedad y otros trastornos del estado de ánimo pueden coocurrir con NES y exacerbar los síntomas.
- NES puede presentarse junto a otros trastornos de la conducta alimentaria, especialmente OSFED y, en ocasiones, trastornos como trastorno por atracones (TAD), bulimia nerviosa u otros trastornos relacionados.
- Trastorno del sueño relacionado (SRED) comparte la ingesta nocturna, pero a diferencia de NES, SRED suele ocurrir durante un sueño ligero y la persona puede no estar consciente al comer.
- Prevalencia: se estima que NES puede afectar aproximadamente a un porcentaje pequeño de la población general y a un porcentaje mayor entre personas con obesidad.
- La comorbilidad con diabetes tipo 2 puede existir; algunos estudios señalan que un porcentaje de personas con diabetes tipo 2 cumplen criterios de NES.
Posibles causas
Trastornos del ritmo circadiano
Algunas investigaciones señalan cambios significativos en el ciclo sueño-vigilia y en la regulación del comportamiento alimentario y el metabolismo. Sin embargo, otros hallazgos sugieren que estas diferencias pueden variar entre personas y no explicar de manera uniforme NES.
Condiciones de salud mental
La depresión y la ansiedad pueden contribuir al desarrollo o la intensidad de NES. Los síntomas de ansiedad y depresión pueden aumentar por la noche, y a su vez, pueden verse influenciados por la presencia de NES, lo que sugiere una relación bidireccional.
Otros trastornos alimentarios
Se ha observado que una parte de las personas con NES puede tener otros trastornos alimentarios, con tasas variables de comorbilidad en diferentes estudios.
Trastornos por consumo de sustancias
El consumo de ciertas sustancias puede influir en el control de impulsos y en la ingesta nocturna, especialmente durante periodos de abstinencia o cambios en el consumo.
Tratamiento
Tratamiento para NES puede involucrar un enfoque multifacético, con posibles beneficios de diferentes estrategias. Aunque existen revisiones que señalan que no hay suficiente evidencia de largo plazo para todos los enfoques, la intervención suele combinar distintos componentes para adaptar la atención a cada persona.
- Medicamentos: se han utilizado inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) entre otras opciones, como parte de un plan integral.
- Terapias psicológicas: la terapia cognitivo-conductual (CBT) suele emplearse para abordar patrones de pensamiento y conductas relacionadas con la alimentación nocturna.
- Técnicas de relajación y manejo del estrés: intervenciones como la relajación muscular progresiva pueden formar parte del tratamiento.
- Otras modalidades: enfoques como fototerapia o intervenciones asociadas a la salud del sueño pueden considerarse según cada caso, y la cirugía de reducción de peso no es un tratamiento específico para NES.
Próximos pasos
Si experimentas NES, no estás solo/a. Hablar con un profesional de la salud es el primer paso para evaluar tus síntomas y determinar un plan de tratamiento adecuado. Es posible que se necesiten varias estrategias antes de encontrar la combinación más efectiva para ti. La detección temprana y la atención multidisciplinar pueden facilitar la gestión de los síntomas.
Recursos
- Línea de ayuda de la National Eating Disorders Association (NEDA): chat en línea o teléfono/texto al 800-931-2237.
- Urgente: envía la palabra “NEDA” al 741741 para acceder a Crisis Text Line.
- La National Alliance for Eating Disorders mantiene una base de datos interactiva para localizar opciones cercanas.
Vídeo sobre ¿Qué es el síndrome de ingesta nocturna?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.