¿Qué es la remisión en la depresión?
La remisión en la depresión a menudo se experimenta como volver a sentirse uno mismo. Aun así, es útil seguir vigilando la trayectoria hacia la recuperación. Vivir con depresión puede complicar el día a día; al entrar en remisión, los síntomas que antes exhaustaban, drenaban y entumecían pueden disminuir. Estos signos son alentadores, aunque la remisión no equivale a una recuperación completa.
¿Qué significa la remisión?
La remisión es una fase dentro del tratamiento de la depresión que sigue a un episodio depresivo mayor. Ya sea que estés en terapia tradicional, tomando medicación o explorando otras vías de tratamiento, la remisión es el objetivo. Suele iniciarse cuando los síntomas depresivos se han reducido, ya sea de forma parcial o total. En esta etapa, la niebla opresiva que dificultaba tu energía, motivación y esperanza puede haberse aliviado, al menos en parte.
¿Cuándo puede empezar la remisión?
No existe un consenso único entre los profesionales sobre el momento exacto de inicio de la remisión. Un análisis de 2008 la definía como 3 semanas o más con reducción de los síntomas; otros, como la Clasificación Internacional de Enfermedades, décima revisión (CIE-10), la interpretan como ausencia de síntomas durante varios meses. Dado que no hay un plazo estándar, hablar con un profesional de la salud puede ser útil. Considera preguntar cómo determinan el estado de remisión y cómo puede afectar tu plan de tratamiento.
Recuerda que la remisión no equivale a la recuperación completa. No hay un consenso médico sobre cuánto tiempo debes permanecer en remisión plena antes de ser considerado en recuperación.
Cómo se gestiona la remisión
Tu médico o terapeuta puede recomendar cambiar la medicación una vez que los síntomas han desaparecido o, por el contrario, insistir en mantener el tratamiento para evitar que reaparezcan. La remisión puede marcar el final de ciertos tratamientos clínicos específicos, decisión que depende tanto de ti como del profesional. Habla para asegurarte de estar alineado sobre tu plan de tratamiento y qué marcadores usarán para evaluar la recuperación.
Remisión parcial y remisión completa
Remisión parcial
Aun cuando persisten algunos síntomas residuales, tu depresión puede clasificarse como “remisión parcial”. Es un avance en la mejora de ciertos síntomas a lo largo del tiempo, mientras otros se mantienen sin cambios.
Remisión completa
La remisión completa suele ser más marcada: los síntomas depresivos pueden ser prácticamente inexistentes y, a menudo, puedes funcionar como antes de un episodio mayor. No obstante, es necesario una etapa sostenida sin síntomas para cambiar el estado a recuperación. En la escala HAM-D, la remisión total se sitúa en una puntuación de 7 o menos.
¿Qué es un episodio depresivo mayor?
Según el DSM-5, un episodio depresivo mayor se caracteriza por 5 o más síntomas depresivos que duran más de 2 semanas consecutivas, lo suficientemente graves como para interferir con el funcionamiento diario en casa, en el trabajo o en eventos sociales. Entre estos síntomas se incluyen: tristeza persistente, pérdida de interés, movimientos lentos o habla demorada, cambios drásticos en el apetito, alteraciones del sueño, letargo, sentimientos de valía o culpa, niebla mental, dificultad para tomar decisiones y, en algunos casos, ideas suicidas.
¿Cómo se diagnostica la remisión?
La HAM-D es una medida que puede ayudar a evaluar la gravedad de la remisión, pero los clínicos suelen emplear también el DSM-5 para evaluar y diagnosticar la remisión de la depresión. Según el DSM-5, un diagnóstico de remisión total requiere al menos 2 meses sin síntomas relevantes de depresión. La remisión parcial se aplica cuando persisten algunos síntomas, pero ya no cumplen los criterios completos de un trastorno depresivo mayor. Si la mayor parte de tus síntomas ya no están presentes y han pasado menos de 2 meses, también podría diagnosticarse una remisión parcial. La HAM-D considera múltiples ítems complementarios, como síntomas somáticos, ansiedad, disfunción sexual y negación de la depresión, y se evalúa en una entrevista de 10 a 15 minutos con un profesional de la salud.
Tratamientos para lograr la remisión
Alcanzar la remisión tras un episodio depresivo mayor es posible, incluso si has presentado depresión recurrente. La recuperación suele depender de varios factores, por lo que no es necesario apostar solo por un enfoque. Un plan de tratamiento adecuado puede combinar diferentes vías.
Terapia para la remisión
No tienes por qué atravesar la depresión solo. Un terapeuta cualificado puede aportar perspectiva, herramientas de afrontamiento y un plan de tratamiento adaptado. Las opciones de terapia para la depresión incluyen:
- terapia cognitivo-conductual (TCC)
- terapia de grupo
- terapia interpersonal
- terapia de aceptación y compromiso
- psicoterapia psicodinámica
Medicamento para la remisión
Una revisión de 2020 sobre la continuidad o discontinuación de antidepresivos en remisión encontró que el 80% de las personas que continuaron con la medicación no experimentaron recurrencia. Existen varias opciones para elegir el fármaco y la dosis adecuados. Habla con tu doctor sobre posibles efectos secundarios, resultados deseados y cualquier duda. Entre los antidepresivos se incluyen:
- inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
- inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN)
- antidepresivos tricíclicos
- inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO)
- antidepresivos noradrenérgicos y serotoninérgicos específicos
- antidepresivos atípicos
Cambios en el estilo de vida
Algunas señales de depresión pueden gestionarse con cambios en el estilo de vida. Entre ellos:
- nutrición: la dieta puede influir en el bienestar físico y mental; investigaciones sugieren que cuidar la salud intestinal y una alimentación equilibrada pueden apoyar la regulación emocional
- ejercicio: la actividad física regular aporta múltiples beneficios para la salud mental y puede reducir la tristeza y el riesgo de recurrencia
- atención plena (mindfulness): reducir la rumiación y cultivar la autocompasión ayuda a procesar emociones difíciles
- participación en actividades significativas: dedicar tiempo a acciones que resulten útiles o placenteras puede mejorar el ánimo y el bienestar general
Mirada a largo plazo
La remisión puede resultar emocionante, como vislumbrar una versión de uno mismo que regresa. Celebrar el progreso es importante, pero la remisión dista de ser una recuperación completa y existe la posibilidad de una recaída. Sin embargo, abrirse a la conversación con tu médico y tu terapeuta facilita mantener un plan efectivo a lo largo del camino hacia la recuperación, adaptándolo a cada momento y necesidad.
Vídeo sobre ¿Qué es la remisión en la depresión?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.