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¿Qué son los estabilizadores del estado de ánimo y cómo ayudan al trastorno bipolar?

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Los estabilizadores del ánimo son una familia de fármacos que pueden ayudar a reducir los cambios extremos entre la depresión y los episodios de manía o hipomanía en el trastorno bipolar. Este artículo explica qué son, cómo funcionan, qué tipos existen, posibles efectos secundarios y precauciones, así como la distinción respecto a los antidepresivos y la importancia de un plan de tratamiento integral.

¿Qué son los estabilizadores del ánimo?

En el trastorno bipolar, el estado de ánimo puede pasar de una fase de euforia o manía a una fase depresiva. Según la doctora Indra Cidambi, directora médica del Center for Network Therapy, “los estabilizadores trabajan para eliminar los extremos de estos cambios rápidos, permitiéndote funcionar con normalidad”. No curan el trastorno, pero sí ayudan a equilibrar el ánimo, reduciendo el riesgo de episodios maníacos o depresivos que duren varios días o semanas.

Tipos y ejemplos comunes

Existen varias opciones, y el médico suele elegir la más adecuada según el perfil de cada persona. Entre los fármacos más habituales se encuentran:

  • litio (Eskalith)
  • valproato (Depakote)
  • carbamazepina (Tegretol)
  • topiramato (Topamax)
  • lamotrigina (Lamictal)
  • gabapentina (Neurontin)

El litio es el estabilizador más antiguo y, con frecuencia, el más utilizado para tratar los síntomas del trastorno bipolar. Aunque no se conoce con certeza su mecanismo exacto, se cree que actúa sobre la actividad de una o varias enzimas dentro de las células. Algunos de estos fármacos fueron desarrollados inicialmente para tratar crisis convulsivas, pero también pueden aliviar los síntomas del trastorno bipolar y, a veces, otros trastornos.

¿Son útiles para bipolar I o bipolar II?

Existen tres categorías principales de estabilizadores que pueden variar en su modo de acción y en las condiciones que tratan: litio, medicación antipsicótica y anticonvulsivos (fármacos antiepilépticos). Estas clases han sido evaluadas en ensayos clínicos y, en función de la medicación concreta, pueden estar aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para el tratamiento de los estabilizadores del estado de ánimo.

El trastorno bipolar se presenta en distintas formas, entre ellas bipolar I y bipolar II. El tipo I implica episodios maníacos y depresivos, y suele ser más severo; la mayoría de personas con este tipo ha experimentado depresión mayor. En bipolar II, hay ciclos de depresión mayor junto con episodios de hipomanía (una forma más suave de manía). “En bipolar II, los estabilizadores ayudan a moderar los episodios maníacos y la depresión”, señala Cidambi. “Aunque la depresión puede ser menos problemática, los estabilizadores pueden ayudar también con ideas suicidas u otros pensamientos negativos”.

Efectos secundarios y seguridad

Como ocurre con muchos fármacos, los estabilizadores del ánimo pueden provocar efectos secundarios. Entre los más habituales se encuentran:

  • Náuseas y vómitos
  • Aumento de peso
  • Temblor de las manos
  • Sensación de cansancio
  • Mareos

Algunos efectos pueden requerir atención inmediata, y cada medicamento puede presentar efectos graves diferentes. Por ejemplo, algunos estabilizadores pueden aumentar el riesgo de ideas suicidas o conductas autolesivas. En raros casos, la lamotrigina (Lamictal) puede provocar la síndrome de Stevens–Johnson, con fiebre, dolor corporal y erupción que se desprende, y también podría estar asociada a meningitis aséptica o problemas hepáticos o sanguíneos. El Depakote puede afectar al hígado, provocar moretones y pancreatitis. La carbamazepina puede disminuir los niveles de sodio en la sangre. Si nota efectos preocupantes, informe a su médico de inmediato.

Con frecuencia, los estabilizadores pueden provocar efectos de retirada si se interrumpen de golpe. Aunque, en la mayoría de los casos, la retirada es leve, suspender el tratamiento puede hacer que vuelvan los síntomas del trastorno. Por ejemplo, suspender Lamictal de forma abrupta puede aumentar el riesgo de convulsiones. Los efectos de retirada pueden incluir: desequilibrio emocional, dificultad para dormir, cambios de ánimo e incluso pensamientos de suicidio o conductas autolesivas, así como malestar general y debilidad muscular. En cualquier caso, los fármacos suelen requerir una reducción gradual con supervisión médica.

Si está experimentando pensamientos de suicidio o autolesión, hay ayuda disponible en cualquier momento. Llame o envíe un mensaje al 988 para la Lifeline de Suicidio y Crisis, o use chat en 988Lifeline.org. Si no se encuentra en EE. UU., busque una línea de ayuda en su país a través de Befrienders Worldwide o Suicide Stop International Help Center, o pregunte a su profesional de salud por recursos locales.

¿Son diferentes de los antidepresivos?

Los estabilizadores del ánimo se diferencian de los antidepresivos, y a veces se usan junto con estos para tratar el trastorno bipolar. Un estudio de 2018 encontró que, si bien los antidepresivos pueden ser eficaces para algunas personas con trastorno bipolar, no funcionan igual para todos. Es posible que su médico evalúe si un antidepresivo podría ser beneficioso dentro de su plan de tratamiento, junto con un estabilizador.

Precauciones para un uso seguro

  • Interacciones con otros medicamentos: si toma otros fármacos, informe a su equipo de atención sanitaria, ya que algunas combinaciones pueden ser peligrosas.
  • Embarazo: estar en tratamiento con estabilizadores durante el embarazo puede requerir una monitorización más estrecha o ajustes en el plan de tratamiento. En muchos casos es preferible continuar con medicación bajo supervisión médica que no interrumpirla.
  • Consumo de alcohol: es posible que se recomiende evitar alcohol o sustancias porque pueden aumentar los efectos sedantes y complicar el tratamiento.
  • Advertencias en el prospecto: algunos fármacos llevan advertencias de caja negra que alertan sobre efectos graves potenciales; por ejemplo, toxicidad por litio en dosis altas, daño hepático o pancreatitis con valproato, o erupciones y menor conteo de glóbulos blancos con carbamazepina.

Si tiene que dejar de tomar su medicamento, hable con su médico para reducir la dosis de forma progresiva. Si nota efectos adversos graves, o si aparece algún síntoma nuevo preocupante, contacte a su profesional de salud de inmediato.

¿Existen estabilizadores sin prescripción?

Actualmente no hay estabilizadores del ánimo aprobados por la FDA como medicamentos de venta libre (OTC). Sin embargo, existen suplementos que algunas personas prueban para aliviar síntomas, aunque la evidencia es variable y no sustituyen la medicación prescrita. Entre ellos figuran:

  • Hypericum perforatum (hierba de San Juan)
  • Valeriana
  • Ácidos grasos omega-3

Si decide usar un suplemento para el trastorno bipolar, hable con su profesional de la salud antes de empezar, ya que algunos suplementos pueden interactuar con otros fármacos o afectar su tratamiento.

Vivir con bipolaridad y plan de tratamiento

Los estabilizadores del ánimo representan una herramienta clave para el manejo del trastorno bipolar, pero no actúan solos. Si ha recibido un diagnóstico, trabaje con su médico para planificar la medicación adecuada y ajustar dosis y combinaciones para su situación. Los efectos secundarios deben comunicarse para poder adaptar el tratamiento y maximizar beneficios. Vivir bien con bipolaridad implica encontrar el plan que mejor se adapte a cada persona, que puede incluir medicación, terapia y cambios en el estilo de vida.

Vídeo sobre ¿Qué son los estabilizadores del estado de ánimo y cómo ayudan al trastorno bipolar?

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.