Síntomas del trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es una condición crónica caracterizada por una preocupación excesiva y tensión constante, incluso cuando no hay una razón evidente. Sus síntomas pueden incluir inquietud, fatiga, tensión muscular e irritabilidad, y pueden afectar el día a día. Es tratable, y existen opciones terapéuticas y cambios de estilo de vida que pueden aportar alivio; la detección temprana mejora el pronóstico.
Qué es el TAG y cómo se manifiesta
El TAG es más que una preocupación puntual. En este trastorno, la ansiedad es persistente y la tensión se mantiene incluso sin detonantes claros. Afecta a hombres y mujeres y, a veces, puede coexistir con otros problemas de salud mental o física.
Síntomas y signos
En adultos, según criterios DSM-5, la preocupación debe estar presente la mayor parte de los días durante al menos 6 meses y se deben cumplir al menos 3 de los 6 criterios siguientes:
- Inquietud, nerviosismo o sensación de estar al límite
- Dificultad para concentrarse o sensación de mente en blanco
- Irritabilidad
- Fatiga
- Tensión muscular
- Problemas para dormir
En niños, puede bastar con un solo síntoma para el diagnóstico, y pueden aparecer señales como nerviosismo general, sobresaltos con facilidad, dolores de cabeza o de estómago, dificultad para tragar, temblores, sudoración excesiva o sensación de mareo.
Diagnóstico
El TAG se diagnostica cuando la preocupación está presente la mayor parte de los días durante al menos 6 meses, y se identifican 3 o más de los 6 criterios descritos. En niños, el criterio puede ser distinto, con frecuencia requerirse menos síntomas. También se descarta que los síntomas se deban a otra condición médica o a otro trastorno de ansiedad.
Prevalencia y curso
Según el Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH), aproximadamente el 5,7% de los adultos de Estados Unidos experimentarán TAG en algún momento de su vida. Datos de la NHIS muestran que, en 2019, más del 15% de adultos reportaron síntomas de ansiedad leves (9,5%), moderados (3,4%) o graves (2,7%) en la escala GAD-7. El inicio del TAG puede ocurrir en la infancia, la adolescencia o la edad adulta; es más frecuente en mujeres y puede haber predisposición familiar, lo que sugiere un componente genético.
Tratamiento y manejo
Tratamientos habituales
La psicoterapia (terapia de conversación) y ciertos fármacos ansiolíticos se recomiendan con frecuencia como tratamientos de primera línea para el TAG. La elección depende de la persona y de la gravedad de los síntomas, y debe ser guiada por un profesional de la salud.
Tratamientos complementarios y cambios en el estilo de vida
- Atención plena y meditación
- Actividad física regular
- Técnicas de respiración y ejercicios de anclaje
- Aceite de CBD
Apoyo y recursos si no puedes acudir a un profesional
Si aún no puedes acceder a atención profesional, hablar con alguien de confianza puede aportar alivio. También pueden ser útiles los grupos de apoyo en tu comunidad o el asesoramiento pastoral si formas parte de una comunidad religiosa.
Seguridad y crisis
Si tus síntomas empeoran o tienes pensamientos de hacerte daño o suicidio, busca ayuda de inmediato: llama o envía un mensaje al 988 o chatea en 988lifeline.org. Si no estás en EE. UU., consulta una línea de crisis internacional a través de Befrienders Worldwide. También puedes llamar al servicio de emergencias de tu país o acudir a una sala de emergencias.
Recursos y apoyo adicional
Para ampliar la información sobre opciones de tratamiento, remedios caseros y cambios en el estilo de vida, consulta fuentes de salud mental fiables o revisa revisiones en publicaciones institucionales o académicas.
Vídeo sobre Síntomas del trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.