Trastorno por atracón: tratamiento, terapia y medicación
El trastorno por atracones es una condición grave que requiere tratamiento. Con el enfoque adecuado, la recuperación es posible. Quienes lo padecen experimentan episodios de ingesta descontrolada y, a menudo, sentimientos de vergüenza y angustia. Es más frecuente que la anorexia y la bulimia juntas y, a menudo, se malinterpreta como debilidad. Las ideas erróneas pueden llevar a acudir a clínicas de pérdida de peso, agravando la condición.
Qué no funciona
Los programas de pérdida de peso o manejo del peso no deben considerarse enfoques adecuados para BED, aunque muchos recursos, e incluso profesionales de la salud y guías clínicas, los recomienden. Los métodos para lograr la pérdida de peso —restricción de alimentos, conteo de calorías, pesarse, limitar ciertos grupos alimentarios— pueden activar atracones y provocar vergüenza y auto-rechazo.
El equipo de tratamiento
El trastorno por atracones fue reconocido como diagnóstico psiquiátrico en el DSM-5 en 2013.
El tratamiento de primera línea es la psicoterapia, también conocida como terapia psicológica. La medicación también puede ser útil, pero rara vez por sí sola. Muchas personas con BED tienen otros trastornos que pueden requerir tratamiento. Por ejemplo, aproximadamente el 73.8% de las personas con BED ha tenido otro trastorno psiquiátrico en su vida, siendo los más comunes los trastornos del estado de ánimo (54.2%), la ansiedad (37.1%) y el uso de sustancias (24.8%).
Contar con un equipo multidisciplinario puede ser muy valioso. Esto puede incluir:
- un médico con enfoque neutro respecto al peso
- una terapeuta o psiquiatra (especialmente si hay comorbilidades como depresión)
- una dietista registrada que se especializa en trastornos de la alimentación, en la alimentación intuitiva o en ambas
Terapias para BED
La psicoterapia suele ser el tratamiento de primera línea. Varias modalidades pueden ser beneficiosas. Hable con su equipo de tratamiento para ver cuál es la más adecuada.
CBT-E (Terapia cognitivo-conductual mejorada)
La CBT (terapia cognitivo-conductual) suele considerarse el tratamiento de elección para BED. Una forma específica llamada CBT-E ha mostrado especial eficacia. Con este enfoque, usted y su terapeuta se concentran en entender BED, reducir los atracones y las preocupaciones sobre peso y siluetas. También se trabaja para reducir o eliminar los factores que mantienen BED, como las dietas. CBT-E suele constar de 20 sesiones en 20 semanas; en las últimas sesiones se aborda cómo manejar retrocesos y mantener cambios positivos.
IPT (Psicoterapia interpersonal)
Otra terapia eficaz para BED es la IPT. La idea central es que los problemas interpersonales provocan baja autoestima, ansiedad y malestar, que pueden desencadenar atracones. En IPT, un terapeuta ayuda a explorar el vínculo entre las relaciones y los síntomas. Se prioriza uno de cuatro problemas: duelo, disputas de rol, transiciones de rol o déficits interpersonales. IPT suele constar de 6 a 20 sesiones.
DBT (Terapia dialéctico-conductual)
La DBT fue creada para tratar el trastorno límite de la personalidad y pensamientos o intentos suicidas, pero también puede resultar útil para BED. Con DBT, un terapeuta ayuda a identificar qué desencadena los atracones, aprender a tolerar estas emociones sin recurrir a la ingesta y a construir una vida plena y con significado. Aunque la evidencia es más fuerte en otros trastornos, estudios sugieren beneficios en BED, también entre jóvenes en edad de desarrollo.
Medicamentos para BED
La medicación por sí sola normalmente no basta para tratar BED, pero algunos fármacos pueden ser útiles.
Lisdexanfetamina (Vyvanse)
La lisdexamfetamina es un estimulante usualmente prescrito para el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Sin embargo, la FDA aprobó su uso para BED moderada a severa en 2015. Una revisión de 2016 encontró que la lisdexamfetamina reducía la frecuencia de atracones, pensamientos obsesivos y compulsiones. Se excluyeron ciertos grupos (p. ej., antecedentes de uso de sustancias, intentos de suicidio, episodios maníacos o cardiopatía), por lo que los resultados no pueden generalizarse. También no hay seguimientos a largo plazo, por lo que su efecto a largo plazo es desconocido. Como es un estimulante, existe riesgo de uso indebido y dependencia; conviene discutir dudas con el equipo de tratamiento. Efectos secundarios comunes: sequedad bucal, insomnio, ansiedad, irritabilidad, mareos, diarrea, estreñimiento y aumento de la frecuencia cardíaca.
Es crucial hablar con su médico sobre posibles efectos adversos, interacciones y cualquier duda. La decisión de tomar medicación debe ser colaborativa, reflexionada y bien informada.
Antidepresivos
Los antidepresivos también se emplean para BED. Por ejemplo, se pueden recetar ISRS como fluoxetina (Prozac), aprobado por la FDA para bulimia. Otros ISRS que han mostrado eficacia en BED son: sertralina (Zoloft), fluvoxamina (Luvox), citalopram (Celexa) y escitalopram (Lexapro).
Efectos secundarios comunes de ISRS: insomnio, somnolencia, mareos, sequedad bucal, sudoración, malestar estomacal y disfunción sexual, como menor deseo sexual y retraso del orgasmo.
Si le han prescrito un ISRS, es importante tomarlo como se indica. Si se interrumpe bruscamente, puede aparecer el síndrome de discontinuación (síntomas tipo gripe, mareos, insomnio). Si decide dejar de tomarlo, conviene comentarlo con el médico para reducir la dosis gradualmente. A veces, incluso haciendo una reducción gradual, pueden aparecer síntomas de retirada.
Topiramato
Algunas guías y revisiones recomiendan también topiramato (Topamax) como tratamiento para BED. Similar a los fármacos anteriores, el topiramato ha mostrado reducir la frecuencia de atracones, aumentar la abstinencia y disminuir las obsesiones y compulsiones relacionadas con la comida. Efectos secundarios comunes: somnolencia, mareos, nerviosismo, entumecimiento en manos o pies, confusión y problemas de coordinación, habla y memoria.
Hablar sobre los medicamentos con su médico
Es fundamental mantener una conversación detallada sobre la medicación que le prescriben. Temas a plantear: dudas y preguntas sobre efectos secundarios, posibles interacciones con otros fármacos y cualquier otra inquietud. La decisión de tomar medicación debe ser una decisión conjunta, informada y reflexionada.
Intervenciones más intensivas
Para la mayoría de personas, el tratamiento ambulatorio es el más adecuado. A veces, puede ser necesaria una intervención residencial o internado en una instalación especializada en trastornos de la alimentación. Esto puede ocurrir si:
- también se presentan depresión o ansiedad graves
- hay pensamientos de suicidio o se ha intentado suicidar
- el BED es particularmente severo
- otros tratamientos no han funcionado
Si hay complicaciones médicas, puede ser necesario permanecer en un hospital para estabilizarse. Tras completar el tratamiento internado, puede iniciarse un programa ambulatorio en una instalación de trastornos de la alimentación. Algunas personas pueden asistir a diversas terapias (individual, grupal y asesoramiento nutricional) varias veces a la semana durante varias horas, o incluso todo el día, aunque esto es poco común en BED.
Estrategias de autoayuda para BED
Aunque BED suele requerir ayuda profesional, la investigación indica que algunas estrategias de autoayuda pueden ser útiles, especialmente con orientación y apoyo de un profesional de la salud especializado en trastornos de la alimentación.
Health At Every Size (HAES)
En lugar de centrarse en perder peso, el enfoque HAES promueve hábitos saludables, placenteros y realmente nutritivos. HAES enfatiza: celebrar la diversidad corporal, encontrar gusto en el movimiento y comer de forma flexible y consciente, valorando las señales internas de hambre, saciedad y apetito.
Puedes aprender más sobre HAES en la Association for Size Diversity and Health y en el libro Health At Every Size: The Surprising Truth About Your Weight.
Intuitive eating
La alimentación intuitiva se define como “un marco de autocuidado para comer que integra instinto, emoción y pensamiento racional”. Fue creada por las dietistas Evelyn Tribole y Elyse Resch y comprende 10 principios, entre los que figuran: rechazar la mentalidad de dieta, honrar tu hambre, hacer las paces con la comida y honrar tus emociones sin comer.
Grupos de apoyo
Conectar con otras personas con BED ofrece la oportunidad de apoyo mutuo y, sobre todo, recordar que no estás solo. Considera un foro en línea o un grupo de apoyo virtual.
A continuación tienes algunos recursos para empezar: Eating Disorders Resources Center; National Eating Disorders Association (NEDA) foros; Eating Disorder Foundation.
Procesar tus emociones
Las emociones difíciles a menudo desencadenan atracones. Aprender formas saludables de procesarlas puede ayudar. Por ejemplo, puedes intentar acompañar tus emociones observándolas, validándolas y enfocándote en el momento presente. También puedes expresar tus emociones mediante la escritura. Procesarlas efectivamente es una habilidad que requiere práctica y tiempo, pero la recompensa vale la pena.
Movimiento corporal
Nuestros cuerpos están hechos para moverse. La clave es encontrar actividades físicas que resulten especialmente agradables para cada persona. Pueden variar de un día a otro según lo que necesites; algunas veces dar un breve paseo, otros días bailar, probar una clase de yoga o pedalear en bicicleta.
¿Qué hacer a continuación?
Aunque el trastorno por atracones es una condición grave que suele requerir tratamiento, la buena noticia es que es altamente tratable y la recuperación es probable. Existen muchas opciones y recursos disponibles para las personas con BED, pero dar el primer paso depende de ti. Puede ser tan sencillo como unirse a un grupo de apoyo en línea; ese pequeño paso podría darte la confianza para buscar asesoramiento y apoyo próximamente.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.