Trastorno por atracones: causas y factores de riesgo
El trastorno por atracones es una condición frecuente pero a menudo mal entendida. Comprender sus causas ayuda a reducir el estigma y a fomentar la búsqueda de apoyo. Aunque es el trastorno alimentario más común en Estados Unidos, muchas personas evitan pedir ayuda por vergüenza. Conocer por qué ocurre facilita intervenciones más empáticas y eficaces para quienes lo experimentan.
Qué es el trastorno por atracones
El trastorno por atracones, aunque no es nuevo, es el trastorno alimentario más recientemente descrito en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Consiste en episodios de ingesta de una cantidad de comida significativamente mayor que la que la mayoría comería en un periodo corto, acompañados de una pérdida de autocontrol. Este patrón se repite con frecuencia y provoca malestar significativo. Un criterio diagnóstico habitual es que los atracones ocurran al menos una vez a la semana durante 3 meses.
La edad de inicio suele situarse en la adolescencia tardía o en los primeros años 20, pero puede afectar a personas de cualquier edad, incluidos niños y adultos mayores.
Causas
El origen del trastorno por atracones es complejo y resulta de la interacción de factores biológicos, ambientales y psicológicos. La combinación de estos elementos varía entre las personas y puede aumentar el riesgo de desarrollar la condición.
Factores familiares y experiencias de la infancia
- El trastorno tiende a presentarse en familias y a lo largo de experiencias de crianza que comparten ciertas predisposiciones biológicas, actitudes hacia la comida y la imagen corporal, o un ambiente familiar estresante.
- Los mensajes recibidos en la infancia pueden influir en la relación con la comida. Comentarios críticos sobre el peso, la forma del cuerpo o los hábitos alimentarios durante la niñez pueden favorecer la aparición de conductas problemáticas más adelante.
- La presión de pesarse, el acoso por el peso y la promoción de dietas pueden aumentar el riesgo; modelos parentales de alimentación y control también influyen.
Sociedad y cultura
- La cultura de la dieta, las presiones para verse de cierta manera y la publicidad que promueve ideales poco realistas pueden afectar la relación con la comida y con el cuerpo.
- La creencia social de que “debo estar a dieta” y la introducción de restricciones alimentarias pueden provocar sensación de pérdida de control al comer.
- La focalización cultural en la delgadez puede actuar como desencadenante para personas vulnerables.
- Factores socioeconómicos, como la inseguridad alimentaria, también pueden contribuir a la conducta de atracón.
Factores psicológicos
- Muchas personas con BED presentan comorbilidades psiquiátricas; a nivel nacional, una proporción significativa de personas con BED cumple criterios para otros trastornos mentales (por ejemplo, ansiedad, depresión, PTSD, trastornos de impulsividad). Los datos señalan que estas condiciones pueden presentarse a lo largo de la vida y, en muchos casos, coexisten.
- Una historia de trauma o negligencia es común entre las personas con BED y puede influir en la manera de gestionar emociones como la ira, la tristeza, el aburrimiento o el estrés.
- La experiencia de vergüenza y el miedo a fallar pueden intensificar la ansiedad y, en situaciones sociales que involucran comida, llevar a retirarse o aislarse; este ciclo puede mantener el trastorno.
Factores biológicos
- Existe evidencia de que el trastorno por atracones puede “correr” en las familias, sugiriendo una base genética o biológica compartida.
- Alteraciones neurobiológicas pueden aumentar la sensibilidad a la dopamina, relacionada con la recompensa y el placer al comer.
- Determinadoas estructuras cerebrales pueden responder de forma exagerada a la comida, dificultando el control de la cantidad ingerida; el hipotálamo, encargado de la hambre y la saciedad, podría no enviar señales óptimas.
- Se observan marcadores inflamatorios más altos en personas con BED en comparación con controles de peso similar, lo que podría reflejar diferencias en la gestión del estrés y la respuesta inflamatoria.
¿Cómo se diagnostica?
Frecuentemente no es visible a simple vista y algunas personas ocultan su comportamiento por vergüenza o miedo al juicio. Para recibir un diagnóstico, un profesional de la salud mental o sanitario suele preguntar sobre síntomas, frecuencia y antecedentes médicos. Si acudes al médico de cabecera, puede derivarte a un especialista en trastornos alimentarios y solicitar pruebas de laboratorio para descartar otras condiciones.
Según el DSM-5, para confirmar el diagnóstico es necesario que se presenten al menos 3 criterios clínicos relacionados con los atracones, que suelen ocurrir al menos una vez a la semana durante 3 meses.
Tratamiento
El tratamiento es personalizado y puede implicar un equipo de profesionales. El objetivo es mejorar la relación con la comida, con el cuerpo y con uno mismo, aprendiendo a escuchar las señales de hambre y saciedad sin juicio.
La terapia psicológica es una herramienta clave. La terapia cognitivo-conductual (TCC), la psicoterapia interpersonal y otras intervenciones conductuales pueden ayudar a abordar las causas subyacentes, incluyendo traumas o condiciones psiquiátricas asociadas. En algunos casos, se pueden considerar tratamientos farmacológicos para condiciones concurrentes como la depresión.
métodos de afrontamiento diarios pueden contribuir al bienestar general, como la práctica de la atención plena (mindfulness), la actividad física regular, una buena higiene del sueño y el establecimiento de un sistema de apoyo, ya sea presencial u online.
¿Qué sigue?
Aunque es una condición compleja, la recuperación es posible. Con el tratamiento adecuado, un porcentaje significativo de personas con BED logra una abstinencia a largo plazo de los atracones. Puede ser útil conocer experiencias de otras personas y participar en comunidades de apoyo. La Asociación Nacional de Trastornos Alimentarios (NEDA) ofrece recursos e información sobre centros de tratamiento locales.
Vídeo sobre Trastorno por atracones: causas y factores de riesgo
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.