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Vivir con el trastorno por atracón: consejos y apoyo

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El trastorno por atracón (TAC) es el trastorno alimentario más frecuente y, afortunadamente, es muy tratable. A veces surge como una forma de hacer frente a problemas de la vida, como el estrés o el trauma, y no significa debilidad. Si padeces TAC, no estás solo/a: hay estrategias médicas y psicológicas que ayudan a reducir los atracones y a reconfigurar la relación con la comida.

¿Qué es el trastorno por atracón?

El trastorno por atracón (TAC) se define por episodios en los que se ingiere una cantidad de comida mayor de la habitual dentro de un periodo de tiempo, acompañado de una sensación de pérdida de control durante el episodio. Otros síntomas pueden incluir rapidez al comer, sentirse lleno de forma incómoda, comer en secreto para evitar la vergüenza y experimentar malestar, culpa o depresión tras comer.

  • Comer más rápido de lo habitual durante los atracones.
  • Sentirse incómodamente lleno tras comer.
  • Comer en secreto o esconder la comida para evitar la vergüenza.
  • Sentimientos de angustia, culpa o depresión tras comer.

¿Qué se siente vivir con TAC?

Vivir con TAC suele implicar una preocupación constante por la comida y, a veces, un impacto en otras áreas de la vida. Algunas personas buscan ocultar lo que comen y viven ciclos de ansiedad cuando no se atraca y momentos de entumecimiento o vergüenza durante o después del episodio. A menudo el impulso no está ligado al hambre física; a veces se come para satisfacer la preocupación.

  • Preocupación constante por la comida.
  • Intentos de controlar o esconder la comida.
  • Ciclos de ansiedad y vergüenza tras los atracones.
  • No siempre está relacionado con el hambre real.

Qué no funciona en el tratamiento del TAC

Muchas personas con TAC no presentan sobrepeso u obesidad; cuando sí hay exceso de peso, pueden surgir complicaciones en el tratamiento. En el marco del estigma del peso y la gran industria de las dietas abundan la desinformación. Los programas de control de peso y la focalización exclusiva en reducir calorías pueden empeorar los síntomas y dañar la relación con la comida. En el tratamiento, muchos profesionales recomiendan no priorizar la pérdida de peso como objetivo.

  • Foco exclusivo en la pérdida de peso como meta principal.
  • Dietas y restricción alimentaria que aumentan la culpa y la vergüenza.
  • Estigmatización del peso influyendo en la intervención.

Qué funciona para tratar el TAC

El tratamiento del TAC suele ser multifactorial y adaptado a cada persona. Algunas intervenciones emplean:

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC)
  • Terapia dialéctico-conductual (DBT)
  • Terapia de sistemas familiares internos (IFS)
  • Terapia para traumas

Los objetivos suelen incluir comprender las razones emocionales subyacentes de los atracones y desarrollar estrategias de afrontamiento, así como reparar la relación con la comida y aprender a comer con mayor intuición. También se abordan problemas de imagen corporal y autoestima.

Equipo profesional y enfoques

La atención al TAC suele requerir un equipo multidisciplinar que trabaje de forma coordinada. Entre los roles habituales se encuentran:

  • Un terapeuta o psicólogo que trabaje la relación con la comida y las emociones.
  • Un psiquiatra (especialmente si hay depresión u otros trastornos comórbidos).
  • Una dietista o nutricionista especializada en alimentación intuitiva o en trastornos de la conducta alimentaria.

Profesionales con enfoque HAES

Cada vez se valora más que los profesionales adopten enfoques centrados en la salud sin centrarse en la pérdida de peso. El enfoque de salud en todas las tallas (HAES) prioriza la salud física y mental y la calidad de vida, evitando que la pérdida de peso sea la única medida de éxito.

Estrategias de autoayuda

  • Práctica de comer con atención: comer sin distracciones para saborear la comida y reconocer las señales de saciedad.
  • Repensar el movimiento: buscar placer y bienestar al moverse, no como castigo ni para perder peso.
  • Explorar sesgos sobre el peso: reconocer y cuestionar creencias y estigmas sobre el cuerpo.
  • Rodearte de información positiva sobre el cuerpo: seguir contenidos que promuevan una imagen corporal diversa y saludable.
  • Encontrar formas saludables de procesar emociones: practicar la meditación, la atención plena o escribir en un diario para canalizar emociones.
  • Construir un sistema de apoyo: rodearte de personas que entiendan tus objetivos y eviten conversaciones centradas en la dieta o el peso.

Qué hacer si sospechas de conductas desordenadas

Superar el TAC puede parecer abrumador, pero es posible. Buscar ayuda para identificar las causas subyacentes es el primer paso para sanar la relación con la comida. Si crees que podrías presentar conductas desordenadas, consulta a un profesional de la salud o a un nutricionista especializado en trastornos de la conducta alimentaria. Si no estás seguro de tus síntomas, este cuestionario puede ayudar.

Vídeo sobre Vivir con el trastorno por atracón: consejos y apoyo

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.