Tipos de depresión
La depresión no es un único cuadro; existen varios tipos, cada uno con causas, síntomas y cronogramas distintos. Conocer el tipo puede orientar el tratamiento, que suele combinar psicoterapia, medicación y cambios en el estilo de vida. Este artículo describe las principales categorías, cuándo consultar y qué opciones de apoyo pueden ayudar a recuperar el bienestar.
Desorden depresivo mayor (trastorno depresivo mayor)
El trastorno depresivo mayor (TDM), a veces conocido como depresión clínica, es un cuadro en el que predomina un ánimo muy bajo y otros síntomas que dificultan la vida diaria. El diagnóstico se basa en criterios específicos y en la evaluación de un profesional sanitario.
- Estado de ánimo persistentemente bajo la mayor parte de los días durante al menos dos semanas.
- Alteraciones del sueño (insomnio o sueño excesivo).
- Disminución del interés o placer en las actividades habituales.
- Falta de energía o fatiga.
- Sentimientos de culpa, inutilidad o desesperanza.
- Cambios en la movilidad (lentitud o agitación).
- Cambios en el apetito o peso.
- Pensamientos de inutilidad o autodesprecio.
- Pensamientos de muerte, suicidio o autolesión.
Según el DSM-5-TR, para recibir un diagnóstico deben aparecer al menos 5 de estos 9 síntomas durante un periodo de al menos 2 semanas, y uno de ellos debe ser ánimo bajo o pérdida de interés. Un profesional puede ayudar a determinar si los síntomas se deben al TDM o a otro trastorno, como un trastorno bipolar cuando existen episodios de manía.
Trastorno depresivo persistente (distimia)
El trastorno depresivo persistente (PDP), conocido también como distimia, se caracteriza por síntomas de depresión de menor intensidad pero de mayor duración: se deben mantener durante al menos 2 años (1 año en menores de 18 años), con periodos breves sin síntomas que no superen los 2 meses.
- Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día.
- Fatiga o falta de energía.
- Sentimientos de desesperanza o baja autoestima.
- Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
- Cambios en el apetito o en el sueño.
Aproximadamente un pequeño porcentaje de la población presenta PDP; aún así, muchas personas se benefician de hablar con un profesional para encontrar un plan de tratamiento que les ayude a sentirse mejor.
Trastorno disfórico premenstrual (PMDD)
El trastorno disfórico premenstrual (PMDD) es un trastorno depresivo que parece ligado a cambios hormonales tras la ovulación. Se diagnostica cuando la sintomatología depresiva y afectiva es severa y aparece de forma repetida a lo largo de la mayoría de los ciclos menstruales.
- Emociones intensas o inestables (labilidad afectiva).
- Aumento de irritabilidad, enojo o conflicto con otras personas.
- Estado de ánimo deprimido, desesperanza o autocrítica.
- Aumento de ansiedad, tensión o sensación de estar al límite.
al menos 5 de los siguientes síntomas deben estar presentes: disminución del interés en actividades habituales, dificultad para pensar o concentrarse, cansancio, cambios en el apetito o hábitos de alimentación, problemas de sueño, sensación de abrumamiento o pérdida de control, y síntomas físicos como hinchazón, sensibilidad mamaria o aumento de peso. En la población general, se estima que cerca del 5% de las mujeres en edad fértil experimentan PMDD.
Trastorno afectivo estacional (SAD)
Conocido clínicamente como trastorno depresivo mayor con patrones estacionales, el SAD se caracteriza por episodios depresivos que se repiten en determinadas estaciones, siendo más frecuentes en otoño e invierno para muchas personas, aunque algunas tienen síntomas en verano.
- Durante el inicio en invierno: aumento de peso, somnolencia excesiva, preferencia por comer carbohidratos y aislamiento social.
- Durante el inicio en verano: pérdida de apetito y peso, insomnio, ansiedad y agitación.
La causa exacta no se conoce, pero se relaciona con cambios en la serotonina, la melatonina, la exposición a la luz solar y la vitamina D. Aproximadamente un porcentaje moderado de adultos en EE. UU. experimenta SAD a lo largo de la vida.
Trastorno bipolar
El trastorno bipolar no es una forma de depresión, sino un trastorno del ánimo que implica cambios extremos de energía y estado emocional. Las personas con este trastorno pueden experimentar episodios depresivos, pero también episodios de manía o hipomanía. A continuación se destacan los tipos principales.
- Bipolar I: al menos un episodio maníaco, con posibles episodios depresivos.
- Bipolar II: patrón caracterizado por periodos depresivos y episodios hipomaníacos.
- Trastorno ciclotímico: periodos de síntomas de ánimo que no cumplen la totalidad de criterios de depresión o manía durante al menos 2 años.
Se estima que la exposición a este trastorno es similar a nivel mundial, con una prevalencia que puede situarse alrededor del 4,4% a lo largo de la vida.
Depresión posparto
Es natural sentir tristeza o inquietud en los días posteriores al parto, pero si estos síntomas persisten más allá de 2 semanas, podría tratarse de depresión posparto (trastorno depresivo mayor con inicio periparto). Esta condición puede interferir en la vida diaria y en la crianza.
- Síntomas comunes: desesperanza, sentirse abrumada, baja energía, poco interés en el bebé, llanto frecuente, cambios en hábitos alimentarios, dificultades de memoria o toma de decisiones, pensamientos de hacer daño al bebé o a sí misma, dolor físico persistente, aislamiento, sensación de inutilidad o culpa.
Los cambios hormonales, el estrés, complicaciones durante el embarazo, un parto de bajo peso, ser menor de 19 años al dar a luz, falta de apoyo emocional y financiero, desempleo, menor nivel educativo, sueño insuficiente, y acceso limitado a una alimentación adecuada pueden contribuir. Aproximadamente 1 de cada 9 personas experimenta depresión posparto tras el primer parto. Hablar con un profesional de la salud puede ayudar a iniciar tratamiento.
Otras condiciones que pueden acompañar a la depresión
Existen otros trastornos de salud mental que suelen presentarse junto con la depresión o que comparten síntomas similares. Entre ellos se encuentran:
- Trastornos de ansiedad
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- Traumas complejos
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
- Trastornos por uso de sustancias
Tratamientos
Hay diversas opciones para tratar la depresión. Un profesional de la salud mental puede ayudar a diseñar un plan adecuado que puede incluir una o varias de las siguientes opciones:
- Psicoterapia o asesoramiento
- Antidepresivos
- Hospitalización en casos graves
ciertos cambios en el estilo de vida y prácticas de autocuidado pueden ayudar a gestionar los síntomas y complementar el tratamiento, sin sustituir la terapia o la medicación cuando sean necesarias.
Qué hacer a continuación
Si vives con cualquier tipo de depresión, no estás solo. Más de 264 millones de personas en todo el mundo la padecen. Puedes empezar contactando a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y opciones de tratamiento. Un grupo de apoyo puede ayudarte a conectarte con personas que comparten la experiencia. Busca recursos confiables para encontrar grupos de apoyo locales o en línea.
Ayuda inmediata
Si tú o alguien que conoces está considerando quitarse la vida, no estás solo. Hay ayuda disponible de inmediato:
- Línea Nacional de Prevención del Suicidio, 24 horas: 800-273-8255
- Texto "HOME" al Crisis Text Line al 741741
- No estás en EE. UU.? Encuentra una línea de ayuda en tu país con Befrienders Worldwide.
Vídeo sobre Tipos de depresión
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.